Autor: Quintá Sadurní, Alfonso. 
 Consideran que el texto impone un absoluto centralismo barcelonés. 
 Tarragona, Lérida y Gerona, contra el Estatuto de Autonomía     
 
 El País.    09/11/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Consideran que el texto impone un absoluto "centralismo barcelonés"

Tarragona, Lérida y Gerona, contra el Estatuto de Autonomía

ALFONS QUINTA, Barcelona

La difusión oficial del anteproyecto de Estatuto de Autonomía ha provocado, por un lado, la ya anunciada

reacción negativa en las comarcas catalanas, al haberse escogido un sistema de representación

proporcional que da una fuerza decisiva a Barcelona y, por otro, la incompatibilidad entre la condición de

miembro del Parlamento catalán y miembro del Parlamento español permite avanzar un posible

debilitamiento de la Minoría Catalana. Esto último, a su vez, incide decisivamente en la política española,

con relación a la tantas veces comentada posibilidad de que el presidente Suárez optara por la entrada de

la Minoría Catalana en el Gobierno, en vez de convocar elecciones generales.

Con relación al malestar en las comarcas de Lérida, Gerona y Tarragona, la disposición transitoria

segunda del citado anteproyecto configura un Parlamento catalán en que el resultado de los comicios en

Barcelona será absolutamente decisivo, convirtiendo en" casi anecdótico lo que suceda en las otras tres

provincias, pese a la introducción de una muy leve corrección de la proporcionalidad en beneficio de estas

últimas. Barcelona elegirá unos 88 diputados sobre unos 120, mientras para las restantes quedan alrededor

de unos diez diputados cada una.

A partir de estos hechos, tanto en Gerona como en Lérida, militantes de Convergencia Democrática de

Catalunya propugnaron ayer la organización de una Marcha de las comarcas sobre Barcelona. El proyecto

llevaría hasta Barcelona a gran número de personas de la Cataluña rural. Su precedente lo constituye la

famosa marcha de los rabassaires que se produjo bajo la segunda República y con relación al histórico

conflicto de los contratos de cultivo. Es de indicar que, en las mencionadas comarcas, los únicos

defensores de la disposición transitoria segunda del anteproyecto son los socialistas y los comunistas,

electoralmente fuertes en Barcelona y su tinturen industrial, pero débiles en las tres provincias citadas.

La Minoría, con dos miembros menos

Con relación a los efectos que causarían en la Minoría Catalana las incompatibilidades del anteproyecto

de estatuto, es de indicar que, sin duda alguna, Jordi Pujol, candidato in pectore a la presidencia de la

Generalidad, dimitiría de su actual condición de diputado para presentarse a las elecciones a diputado en

el Parlamento catalán condición esta última imprescindible para acceder a la presidencia de la

Generalidad. Ello implicaría su sustitución por un dirigente del Partido Socialista Andaluz que formó

parte dé la misma coalición electoral, José Acosta, quien, desde luego, no se integraría en la Minoría

Catalana sino que pasaría al Grupo Mixto.

Si se produjeran otras dos incompatibilidades —hecho perfectamente previsible— pasaría a ser diputado

otro miembro de la misma coalición que actualmente milita en el Partido de los Socialistas Catalanes,

Cornudella Feixa. De plantearse el tema en estos términos, en absoluto utópicos, la Minoría Catalana

podría pasar a estar compuesta por sólo siete diputados, en vez de los nueve actuales. Estas cifras juegan

un papel de primer orden con relación a los aún desconocidos planes electorales —convocar o no

generales antes de las municipales— del presidente Suárez.

 

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