Autor: Quintá Sadurní, Alfonso. 
 Miguel Roca, dispuesto a pactar con quien sea. 
 El presidente de Convergencia, Trías Fargas, por la construcción de un Estado catalán     
 
 El País.    18/03/1980.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

EL PAÍS, martes 18 de marzo de 1980

Miguel Roca, dispuesto a pactar con quien sea

El presidente de Convergencia, Trías Fargas, por la construcción de un Estado catalán

ALFONS QUINTA, Barcelona

«Queremos una Generalidad catalana. Queremos un estado catalán. No cederemos. No nos daremos

nunca por vencidos. Venceremos, construyendo este Estado catalán que todos deseamos.» Con esas

palabras concluyó su intervención el pasado domingo, en el mitin final de Barcelona de su partido, el

diputado y presidente de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), Ramón Trías Fargas. Asistieron

unas 8.000 personas, que casi llenaban el Palacio Municipal de Deportes.

La intervención de Ramón Trías Fargas fue de un muy claro catalanismo. «Las elecciones de esta

semana», dijo, «ponen la primera piedra del Estado de Cataluña.» Preguntado por este diario respecto al

alcance de su reiterada expresión «Estado catalán», el señor Trías manifestó: «Debe entenderse en el

sentido que habría de construir una Administración pública catalana como la de un Estado. En todo caso

habría que entender dicha situación dentro del marco de la Constitución y del Estatuto de Cataluña, que

voté y continúo suscribiendo. A un americano no se le ocurriría alarmarse porque se hable del Estado de

Massachusetts ni a un alemán porque se le hable del Estado de Baviera.»

De un contenido radicalmente opuesto fue la intervención del también diputado Miguel Roca

Junyent, quien claramente apuntó su posible voluntad personal de participar en el Gobierno central como

representante de su partido. «Pactaremos», dijo, «con quien sea si de ello salen competencias para

Cataluña.»

Esta afirmación pública de Roca tiene efecto cuando, en base a los previsibles bajos resultados electorales

de UCD, comentaristas políticos bien informados de las interioridades de la Moncloa indican la

posibilidad de un pacto gubernamental con fuerzas nacionalistas catalanas y vascas. No obstante, este

posible pacto, que, según fuentes responsables, podría haber sido tratado a nivel de total confidencialidad

entre Roca Junyent y el ministro José Pedro Pérez-Llorca, es ignorado por la dirección suprema de CDC,

la cual ni tan sólo ha considerado el tema, pese a que una decisión en este sentido podría implicar la

división de su partido.

Jordi Pujol, con la voz muy afectada por una seria afonía, afirmó: «La gente está desconcertada, es

verdad, pero es contra esto que los nacionalistas, más que nadie, hemos de reaccionar.» A lo que agregó:

«Se ha prometido al país más de lo que se podía dar. Pero ahora no podemos decir ni media mentira.»

«Encuentro a faltar en la campaña electoral», dijo también Pujol, «la voz de la exigencia, la fuerza del

ideal. Lo que encuentro, en cambio, es aquello de la venta del producto.» En su intervención, afectada por

la mencionada dolencia laríngea, Pujol evitó los ataques radicales a UCD, las expresiones de

nacionalismo radical y, sobre todo, excluyó el arrojar luz sobre cuál va a ser su comportamiento

poselectoral, tanto a nivel español como catalán. En este sentido, su intervención fue menos esclarecedora

que la de Roca y Trías en sus órdenes respectivos, por no decir antagónicos.

Como oradores invitados, tomaron la palabra Avelino Pousa —del Partido Galleguista, quien se expresó

en su lengua vernácula— y el diputado Xabier Arzallus, del Partido Nacionalista Vasco.

 

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