Autor: Luján Fernández, Néstor. 
 Ante las elecciones al Parlamento. 
 La incógnita de la abstención     
 
 La Vanguardia.    18/03/1980.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

TRIBUNA

• MARTES, 18 DE MARZO DE 1980

Ante las elecciones al Parlamento

La incógnita de la abstención

ANTE las elecciones al Parlamento Catalán, ya inmimentes, se importen quizás unas breves

reflexiones objetivas. Unas han de referirse a la rigurosa actualidad política, otras, quizá, al

único precedente que existe que son las elecciones de 1932. Empecemos por esta referencia

histórica que quizás será válida para comprender algunas de las realidades actuales. •

En 1932 se presentaron casi tantos partidos como en estas elecciones y hubo la mayor

confusión en sus denominaciones,«de tal modo que al historiador de hoy le es muy difícil

identificar la tendencia de ía candidatura radical federalista o del Font Proporcionalista

República. Pero, de hecho, de toda la confusión reinante y a base de la ley electoral de

entonces, de los ochenta y dos diputados elegidos hubo cuarenta y nueve de la Esquerra

Republicana de Catalunya, quince de la Luga Catalana y los demás se repartieron entre otros

siete partidos. A la larga, se perfilaba un posible bipartidismó de ¡´Esquerra y la Lliga Catalana

que no llegó a cuajar porque los acontecimientos históricos no permitieron nuevas elecciones.

La abstención fue muy grande: del 45,24 por ciento de Barcelona ciudad que fue la máxima,

hasta el 33,54 de la circunscripción de Gerona que fue la mínima.

Esta abstención se debió, sobre todo, a la gran masa sindicalista de inmigrantes, concentrada

en Barcelona y provincia, que no votó, dé tal modo que su órgano «Solidaridad Obrera»,

escribió que esta abstención era un triunfo para ellos: «Hemos triunfado. Hemos dado un paso

más en el camino que constituye la revolución social». Pero no era solamente una inhibición

obrerista sino que parte de la derecha se desentendió del ejercicio del voto, absolutamente

opuesta a la realidad política de la República.

Hasta aquí unos necesarios datos históricos para recordar que, contra lo que muchos creen,

´las elecciones del 32 ´registraron una gran abstención, que se presentaron mucho? y mínimos

partidos y coaliciones y, finalmente, para subrayar que de los ochenta y dos escaños que

formaban el parlamento catalán, cuarenta y nueve pertenecían a la Esquerra Republicana, con

lo cual no se presentó ningún problema político ni de elección de presidente de la Generalitat ni

de formación del Gobierno.

En Jas elecciones del próximo día 20, el número de partidos es aún mayor que en las del 32.

Por otra parte, no existe un partido posiblemente mayoritario si nos hemos de guiar, como

parece ser lo razonable, por Jas tres últimas consultas electorales, tan recientes. De ello se

colige que forzosamente se habrá de formar un gobierno de coalición. En cuanto a estas

formaciones que encabezaron los resultados de las elecciones últimas aparentemente no van

reforzadas a estas elecciones. El Partido Comunista presenta en cabeza de lista a un

independiente y ello sólo es muestra de la poca convicción con que el PSUC va a los comicios.

El Partido Socialista parece animado por un mayor optimismo pero existe la incógnita de los

votos que pueda restarle el partido socialista andaluz que no ha hecho, por cierto, una

campaña excesivamente brillante.

Convergencia ¡ Unió —el único de los cuatro partidos grandes o regulares por decirlo mejor,

que no tiene vinculación con -otros partidos del Estado Español—, va a luchar en competencia

con Esquerra Republicana, con los Nacionalistes d´Esquerra y, si me apuran, con el BEAN y

éste es un triste ejemplo de los personalismos y banderías de nuestra clase política. En lo que

se refiere a UCD, va a ir con el lógico desgaste de ser un partido gubernamental —el poder

siempre erosiona— y flanqueada, por la derecha, de la flamante Solidaridad Catalana, que es

el único partido que en los últimos quince años se ha atrevido a atribuirse su condición de

derecha, cosa que nadie hizo ni en los últimos tiempos de la era franquista.

Las cuatro formaciones a que hemos aludido es. posible que sigan en cabeza en cuanto a

votos y representación parlamentaria, yendóles a la zaga otros partidos como pueden ser

Esquerra que da muestras de un esfuerzo de re-vitalización. Pero sea como fuere, unas

coaliciones se imponen entre los grandes con la ayuda de los pequeños partidos. Porque, de

no existir esta coalición, como es bien sabido, a los dos meses, habrían nuevas elecciones y

Cataluña a mi modo de ver habría dado un ejemplo deplorable de falta de voluntad de

entendimiento y de concordia.

Un problema dejamos para el final y éste es el de las abstenciones. Desde el punto de vista

moral es muy importante que el catalán ejerza su derecho a voto ya que su anhelo ha sido el

de un gobierno autónomo. En el número de abstenciones podrá verse, en primer lugar, si la

masa de inmigrantes tiene la aspiración de integrarse en Cataluña, cosa que en 1932 era más

que discutible, ya que la CNT no creía en la democracia que ellos llamaban burguesa y sí tan

solo en la revolución social. En segundo lugar, están los electores de derechas, que se

abstuvieron en anteriores ocasiones, singularmente en las municipales. Esta derecha se ha de

plantear claramente si acepta o no acepta la democracia pues no es válido no intervenir en la

vida política de un país y luego quejarse del mal gobierno. Todo ello aconseja, creo yo, acudir a

las urnas. Y a fe mía que candidatos no faltan.

Néstor LUJAN

 

< Volver