Autor: Benet Morell, Josep. 
 Elecciones al Parlament. Josep Benet (PSUC). 
 Unidad o desunión     
 
 La Vanguardia.    18/03/1980.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LA VANGUARDIA

Josep Benet (PSUC)

Unidad o desunión

El próximo día 20, con las elecciones al Parlament, comenzará la construcción de la nueva Cataluña

autónoma. Esta construcción será una tarea difícil y dura, porque deberá hacerse cuando el Gobierno de

UCD está frenando el proceso autonómico previsto en la Constitución y la crisis economica incide

durísimamente en nuestro pueblo. En esta ocasión no deben repetirse las ilusiones que florecieron con

motivo del nacimiento de la Generalitat provisional.

El tiempo de construcción de :la Cataluña autónoma, que podemos calcular en, por lo menos, de dos a

cuatro años, será un período excepcional en nuestra historia, que tendrá todas las características de un

período constituyente", como he explicado en mi último libro Combat per una Catalunya autónoma. Por

ello nuestra mayor preocupación, hoy, debería ser cómo vamos a vivir este período constituyente, sin caer

en los ´errores de Jos años treinta. Sin embargo, parece ser que esta preocupación no es sentida por los

partidos políticos, en esta hora, porque con la excepción de uno de ellos, durante esta campaña electoral

se limitan a exponer unos programas políticos, respetables, pero que sólo serán aplicables cuando exista

una Cataluña autónoma, dotada de Hacienda, y no antes, y, en cambio, no informan a la opinión pública

de cómo piensan construir esta nueva Cataluña autónoma, sin cuya existencia aquellos programas no

podrán tener aplicación.

Cómo construir, pues, la Cataluña autónoma es la cuestión fundamental que se plantea en las elecciones

del día veinte. Los programas, porque no pueden ser de aplicación hasta que esta Cataluña haya sido

construida, pasan a segundo término. Son programas que en gran parte seguramente no podrán ser

desarrollados hasta la segunda legislatura del Parlamento catalán.

Por entender que la cuestión más importante es cómo construir la Cataluña autónoma, hace muchos

meses, que propuse para dirigir este período constituyente, la formación de un Gobierno de unidad, fruto

de un acuerdo abierto a todos los grandes partidos catalanes, con un president de la Generalitat unitario,

independiente y representativo, y con un conseller primer que fuera la persona que designara el partido

que obtuviera el mayor número .de votos. Este primer Gobierno autónomo debería ser reforzado con la

presencia de algunas personalidades catalanas independientes de gran prestigio en la sociedad catalana.

Así conseguiríamos tener un Gobierno de la Generalitat con la fuerza moral necesaria para negociar con

el poder central la interpretación del texto del Estatuto de autonomía en sus puntos ambiguos, los

traspasos de servicios, con sus dotaciones económicas, sin demoras, y para dirigir la organización de la

nueva administración autónoma de Cataluña, sin partidismos.

Por otra parte, un Gobierno, como éste, sería el único que podría garantizar la estabilidad política y

gubernamental en la nueva Cataluña, evitando las crisis gubernamentales, que ya algunos pronostican, y

el único también que podría crear el clima de confianza, que es imprenclndible que exista en Cataluña

para vencer la crisis. El único, en definitiva, que podría levantar Cataluña de su actual postración.

Esta proposición sólo fue aceptada por un partido político, el PSUC, el cual le dio pleno apoyo. Por ello

mi nombre consta, como independiente, en la candidatura de este partido, como podía constar en las

demás candidaturas si hubieran aceptado mi proposición unitaria. Desgraciadamente, a mi entender, los

otros partidos no presentan ningún proyecto de cómo construir la Cataluña autónoma, limitándose cada

uno a afirmar que el futuro presidente de la Generalitat será el secretario general de su partido, y no

explicando concretamente con qué Gobierno van a construirla y sí anunciando exclusiones de otros

partidos del futuro Gobierno autónomo. Estas exclusiones son muy graves, porque no es posible construir

una Cataluña de todos y para todos, cuando se empieza por excluir, de la dirección de su construcción,

una parte muy importante de nuestro pueblo, precisamente aquella que ha luchado más para lograr la

autonomía, cuando se intenta dividir la sociedad catalana con exclusiones.

Dos opciones se presentan, pues, ante la opinión pública, el próximo día veinte: una clara, construir la

Cataluña autónoma con un president de la Generalitat independiente y representativo y con un Gobierno

de unidad, como Gobiernos de unidad tuvieron Francia e Italia, en la inmediata posguerra cuando

vivieron también en período excepcional, constituyente y debían reconstruir su país; otra, incierta,

construir la Catalunya autónoma con Gobiernos minoritarios o sectoriales, con un presidente de la

Generalitat secretario general de un partido, con todos los riesgos de una permanente inestabilidad

política y gubernamental.

Entre estas dos opciones fundamentales deberán decidir los electores. Lo demás, en esta hora, es

secundario.

 

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