Autor: Pujol i Soley, Jordi. 
 Elecciones al Parlament. Jordi Pujol (Convergència i Unió). 
 Catalunya: trabajo y libertad     
 
 La Vanguardia.    18/03/1980.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

MARTES, 18 DE MARZO DE 1980

Jordí Pujol (Convergencia i Unió)

Catalunya: Trabajo y libertad

LAS elecciones del próximo jueves día 20 son de auténtica importancia para Cataluña. Van a cerrar un

ciclo que empezó con la aprobación de la Constitución, con el Estatuto de Autonomía, con la fomación de

los nuevos Ayuntamientos y con el rodaje de un sistema democrático para toda España. En estas

elecciones, Cataluña no sólo se juega el proyecto de autonomía sino también el modelo de sociedad que

configurará la Cataluña autónoma. Por ello son Importantes.

Como ciudadanos demócratas, debemos votar el día 20 de marzo. Se nos pide, libremente, nuestro

parecer. Libremente podemos expresar nuestras preferencias. Quien no Jo haga, que no se queje. El

mismo habrá renunciado a su derecho.

Como catalanes, debemos votar un partido catalán. Los problemas que existen en Cataluña, deben ser

solucionados, en primer lugar, por Jos catalanes. No confiemos en promesas y en halagos electoralistas

que después no se cumplirán. A los catalanes no nos va a ayudar nadie si no somos ´los primeros en dar

ejemplo. Por ello, nuestras preferencias electorales deben inclinarse por un partido catalán.

No es el momento de experiencias peligrosas ni de continuismos estériles: es el momento de esforzarnos

todos y de construir, entre todos, un país para todos. ¡No el de una oíase, de un bando o de un partido

único: un país para todos. Pero un país no se construye con protestas, con huelgas o con partidismos. Un

país se construye con esfuerzo y con ilusión. Son los ideales los que mueven los hombres y los países;

con sólo el materialismo no se levanta Cataluña. Necesitamos un ideal que nos una y no que nos separe,

que logre sumar y no dividir. El nacionalismo, hoy y aquí, es un ideal positivo, que tiende a construir, a

levantar, a unir Es ante todo una afirmación: ser. Es sobretodo, un ideal para el futuro. Es seguir el

empuje de los pueblos de Europa, que basan su futuro no en vanas palabras, sino en hechos y en ideales.

Construir un país es una empresa que une hombres y mujeres, viejos y jóvenes, propios y extraños. A este

tarea común de construir Cataluña, estamos todos llamados. Catalanes de familia y catalanes de adopción;

vengan de donde vengan. Nos une un destino común. No hicimos juntos gran parte de nuestra historia,

pero hoy estamos llamados a un destino común solidario. Hemos sido capaces de defender nuestra propia

identidad como pueblo; seremos capaces de construir una Cataluña nueva, basada en los cimientos

milenarios de la Cataluña eterna. No precisamos novedades: nos basta con nuestra propia manera de ser.

Y es que para levantar un pueblo, se necesita un ideal común. Lo fue en el siglo pasado «el progreso»; lo

fue a principios de nuestro siglo, «el bienestar»; Hoy precisamos un nuevo estímulo, sobretodo en el

difícil momento histórico con el que vamos a enfrentarnos. No bastará una generación adecuada en el

bienestar y en el confort. Precisaremos una juventud más recia, con mayor capacidad de sacrificio. No

levantaremos un país con protestas, quejas y lamentaciones: levantaremos Cataluña si sabemos ofrecer a

todos un ideal común. No una ideología que divide o que se conforma: hace falta un proyecto da vida en

común que sea, a la vez que atractivo, de posible realización.

Esta es la Cataluña que ofrece «Convergencia i Unió». Una Cataluña fuerte, que recupere su propia

identidad, que defienda su lengua y su cultura, como participación a la cultura universal, respetando todas

las demás. Se levantará Cataluña con esfuerzo, con tenacidad, con competencia, con tesón, pero sobre

todo con esperanza. No se levantará con la lucha de clases ni con enfrentamientos. Si no hay ilusión, no

podrá construirse nada firme. El esfuerzo pasará; el trabajo fatigará; el ánimo puede abandonarnos. Pero

la voluntad de construir un país donde todos, hombres y mujeres, jóvenes y mayores, puedan encontrar su

puesto de trabajo y puedan realizarse como personas, no debe abandonarnos nunca. Para edificar una

Cataluña de trabajo y libertad, todos debemos aportar nuestro esfuerzo. Para vencer las dificultades,

necesitamos gente preparada, capacitada, entusiasta, que quiera, realmente, levantar Cataluña. Gente

preparada para gobernar Cataluña desde Cataluña. Una gente que tenga siempre presentes las palabras

ejemplares de Pau Casáls: «Que nadie olvide sus derechos, pero sobretodo, que nadie olvide sus deberes».

 

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