Hoy, jornada electoral al Parlamento catalán. En tres semanas de campaña que empapelaron Cataluña. 
 Los partidos ofrecieron desde independencia a centralismo     
 
 Diario 16.    20/03/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

En tres semanas de campaña que «empapelaron» Cataluña

Los partidos ofrecieron desde independencia a centralismo

Barcelona (Corresponsal) — Tres semanas de campaña fueron testigos de slogans, lemas, carteles y

manifestaciones públicas de los líderes en los que los diversos grupos ofertaron al electorado desde el

independentismo hasta la vuelta al centralismo férreo del general Franco.

En el espacio de la ultra-derecha cabría señalar la escasa publicidad llevada a cabo por Fuerza Nueva,

cuyos lemas incidían en la españolidad de Cataluña y en evitar que el voto del electorado se fuera a los

partidos que consideran «separatistas». Realizaron poca exposición de carteles, pancartas y demás medios

habituales de publicidad electoral. Tres cuartos de lo mismo habría que aplicar a Falange Española y de

las JONS.

Por lo que se refiere a la derecha clásica, en Cataluña ha estado representada por el nuevo partido Solida-

ridad Catalana, que en sus orígenes se ha fraguado en torno a Alianza Popular. Basta recordar en este

sentido los recientes viajes de Manuel Fraga por tierras catalanas con el fin de respaldar las candidaturas

de Solidaridad. Los principales lemas de la campaña de SC se han basado en exponer sin ambages la

opción de «una nueva derecha al estilo de las que gobiernan en la Europa occidental»; así, también han

sido frecuentes slogan como «Tu izquierda no hace una a derecha», «Sal a la calle y vota a derecha», o

«Tu mano derecha en el Parlamento». En la última fase de la campaña los responsables publicitarios de

Solidaridad han incidido en la imagen de Juan Echevarría, cabeza de lista por Barcelona como «el líder

que Cataluña necesita: ahora ya sabes a quien votar».

UCD: «Evitar aventuras»

Sin detenernos en la nula campaña de Conservadores de Cataluña y Partido Nacional Independiente, la de

Centristas de Cataluña ha insistido a lo largo de su desarrollo en «evitar aventuras» en el Gobierno de la

Generalidad. Y otros lemas como «Ciudadanos de Cataluña lo somos todos; es lo que piensa la mayoría,

la Generalidad» o «Gobernar no es cosa de aprendices», también han sido constante en la campaña de los

centristas catalanes. La imagen de Antón Cañiellas, como «garantía», ha sido también potenciada en la

última fase de la campaña, y para ello, especialmente en publicidad de prensa, ha aparecido en imágenes

acompañado por el presidente del Gobierno y UCD, Adolfo Suárez.

Convergencia i Unió ha hecho de su campaña constante ataque a socialistas y comunistas con el lema de

«Cataluña no es conejillo para experimentos». Como slogan central de la campaña de la coalición que

capitanea Jordi Pujol se encuentra «Levantemos Cataluña con trabajo y libertad». Desde el principio, la

imagen de Pujol ha aparecido envuelta en slogan como «El hombre para levantar Cataluña, no para

dividirla».

Los resultados en el País Vasco han sido también aprovechados por Convergencia, y así ha aparecido en

prensa lemas como «Ahora vienen a Cataluña aquellos que han perdido votos en el País Vasco». La

componente pues del «sucursalismo» ha sido parte también fundamental de la campaña convergente.

Esquerra Republicana de Cataluña ha basado su programa electoral en la actuación de Heribert Berrera en

el Congreso de los Diputados con lemas como «Cuando en Madrid había que decir no, hemos dicho no».

Los socialistas catalanes han utilizado como slogans centrales «Una Cataluña nueva para todos» y

«Reventas, presidente de todos», coincidiendo este último, casualmente, con el del candidato comunista a

la presidencia de la Generalidad, Josep Benet.

Los lemas del PSUC han girado en torno al que señala «Con el pueblo con la mayoría. Vota comunista».

Por su parte, la izquierda extraparlamentaria representada por Unitat pel Socialisme, han insistido en

atacar a los partidos de izquierda con representación en las Cortes, mientras que en el sector del

independentismo catalán, dividido entre Nacionalistas de Izquierda y BEAN-Unidad Popular, han

insistido en «Una política sin claudicaciones por la liberación nacional de los Países Catalanes».

 

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