Reacciones tras los comicios catalanes. Satisfacción moderada de los centristas. 
 Desencanto de la izquierda y euforia nacionalista     
 
 Diario 16.    22/03/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 23. 

REACCIONES TRAS LOS COMICIOS CATALANES

Satisfacción moderada de los centristas

Desencanto de la izquierda y euforia nacionalista

El desencanto de la izquierda catalana, incluidos los comunistas, a quienes evidentemente perjudica el

retroceso del PSC, contrastó, en la jornada de ayer, con la lógica euforia de los nacionalistas, indiscutibles

vencedores en las primeras elecciones autonómicas. Los centristas, el grupo que ha registrado las pérdidas

más considerables, mostraron, por su parte, un optimismo moderado, basado en el reflujo izquierdista y la

similitud de los modelos sociales que propugnan CIU y CC-UCD.

Barcelona — Jordi Pujol, el líder de CiU y virtualmente presidente de la nueva Generalitat, fue

suficientemente expresivo al manifestar su satisfacción, y mucho menos concreto cuando se refirió a sus

planes de Gobierno.

«Nosotros nunca hemos estado cerrados en el orden político con los socialistas. En el orden humano por

supuesto que estoy abierto en grado superlativo», dejó caer el número uno de Convergencia, en entrevista

transmitida por Radio Nacional, tras haber excluido explícitamente la víspera a los comunistas del

próximo Gobierno catalán.

Pujol insistió, por otra parte, en las características fundamentales del modelo social que propugna su

partido. «Un modelo —dijo-muy rígido, europeo occidental, sin dejarnos arrastrar de planteamientos

utópicos o tercermundista que llevan a la ineficacia.»

El líder nacionalista reiteró también sus deseos de paz y concordia con el resto de España. «Cataluña y

todos los catalanes somos los más interesados en que la concordia y la comprensión, así como la ayuda

mutua, sean la tónica de las relaciones entre Cataluña y el resto de España», afirmó.

Y, en otro momento, dijo, que la victoria de su partido no hará las cosas más difíciles al Gobierno de

Madrid.

«Tenemos un objetivo, y es hacer que Cataluña vaya bien en lo que le corresponde, que es el Estatuto,

que es una comprensión, una cosa que distingue de todos los elementos, de todo tipo, que necesita para su

existencia y su desarrollo como pueblo», concluyó.

PSC-PSOE:

Sorpresa tras el escrutinio

Eduardo Martín Toval, responsable de la campaña de los socialistas catalanes, no ocultó su decepción por

lo ocurrido. «Sin duda —dijo— los resultados han sido sorpresivos para nosotros. Sabíamos que CiU

subiría, pero no imaginábamos que lo hiciera en esta proporción.»

«Al propio tiempo —añadió— pensábamos que nosotros podíamos experimentar una baja, pero no de

esta forma.»

Joan Reventós, candidato del PSC a la Presidencia de la Generalitat, a quien todavía el miércoles se le

consideró, casi unánimemente, como seguro vecedor, dio la siguiente interpretación de los resultados:

«Estas elecciones demuestran que ha habido un desplazamiento del voto a la derecha.»

Como causas del fenómeno, Reventós apuntó a la crisis económica, a la campaña del miedo que, dijo, ha

desatado UCD en Cataluña, encubierta en el argumento del «voto útil» y a la actuación de «otros

partidos» —sin duda aludía al PSA—, que han quebrado la unidad del electorado socialista.

Tras destacar el hecho de que «el partido del Gobierno ha sufrido también una baja importante», Reventós

afirmó que «se abre ahora un periodo de tiempo en el que todos los partidos deberán reflexionar

seriamente y no tomar ninguna decisión hasta que lo hayan dormido un poco».

El catalán Raimon Obiols, miembro de la ejecutiva federal del PSOE, subrayó en un comunicado que a

pesar de «una campaña prepotente y que ha tratado de impedir la elección de un Parlamento con mayoría

de izquierda», no se ha logrado en el Parlamento de Cataluña una mayoría de derechas.

El senador Josep Benet, candidato independiente y cabeza de lista del PSUC, consideró «lamentable el

bajón sufrido por el PSC», que explicó por «la política equivocada de los socialistas de ruptura de la

unidad de la izquierda, sobre todo en el campo sindical».

A su entender, las elecciones han configurado también un sistema tripartito para Cataluña, ya que, dijo,

«UCD pasa a ser un pequeño partido homologable prácticamente a la Esquerra Republicana».

Dijo también Benet que el ascenso de CiU se explia, en parte, por un corrimiento del voto centrista hacia

el nacionalismo. «Sectores de UCD —afirmó— han encontrado en Pujol el líder con prestigio, con fuerza

y hasta con el punto de dureza que le gusta a la derecha.»

A pesar de que parece indudable que el PSUC quedará marginado en cualquier alternativa de Gobierno,

Benet insistió en que «no hay otra forma de crear una Cataluña de todos y para todos, más que crear un

Gobierno de unidad, en el que estén representadas todas las fuerzas que han hecho posible llegar a la

autonomía de Cataluña».

UCD: Rota la hegemonía de la izquierda

Los centristas catalanes destacaron el triunfo del «voto moderado», que, destacaron en un comunicado

oficial, ha supuesto la ruptura, «por primera vez, de la hegemonía de la izquierda marxista que se venía

dando en todas las elecciones anteriores».

El comunicado menciona expresamente «el fuerte retroceso de los socialistas, que son los grandes

perdedores de estas elecciones, así como de todas las fuerzas marxistas, incluidas las que se presentaban

como independentistas y nacionalistas».

«Por otra parte —prosigue el comunicado—, los resultados electorales confirman la tesis de que ningún

partido puede gobernar en solitario la Generalitat de Cataluña.»

«Centristas de Cataluña-UCD —concluye la nota— afirmó con rotundidad que sólo estaba dispuesto a

pactar con los partidos que defienden un tipo de sociedad occidental, y ésta es la opción que ha elegido la

mayoría del pueblo catalán.»

 

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