Esquerra prefirió reservarse hasta el último momento. 
 Los centristas catalanes decidieron la elección de Jordi Pujol     
 
 Diario 16.    25/04/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Esquerra prefirió reservarse hasta el último minuto

Los centristas catalanes decidieron la elección de Jordi Pujol

El líder convergente catalán Jordi Pujol fue elegido ayer, por mayoría absoluta y a la segunda votación,

nuevo presidente de la Generalitat de Cataluña, gracias al apoyo de los votos de los centristas y la

Esquerra Republicana y con la oposición de socialistas, comunistas y los dos diputados del PSA. Hasta el

último momento se mantuvo la incertidumbre sobre el resultado.

Barcelona — Jordi Pujol fue elegido por 75 votos favorables, de los que 43 corresponden a su coalición,

Convergencia i Unió, 18a Centristas de Cataluña-UCD y los 13 restantes a los nacionalistas de ERC,

superando la mayorja absoluta necesaria para esta segunda votación.

En contra del Gobierno monocolor nacionalista votaron los socialistas, comunistas y el PSA, que sumaron

un total de 59 votos. Hasta el último momento, tanto los centristas como la Esquerra dejaron abierta la

posibilidad de ayudar a Pujol.

En este sentido, Antón Cañellas, presidente de CC-UCD, había dicho que «Jordi Pujol ha dejado

entender, en parte, la posibilidad de una amplia mayoría parlamentaria y lo dicho significa aceptar la

unión natural de la que yo hablé el otro día y que podría dar apoyo a un Gobierno, aunque éste sea

monocolor».

Colaborar con Centristas

Pujol, durante su discurso, y tras tratar de potenciar un «frente unido» de todos los partidos, refiriéndose

al grupo de Cañellas dijo que «podemos coincidir y colaborar con Centristas, ya que hemos visto sus

aportaciones en favor de la democracia, la autonomía y la recuperación de la Generalidad».

Sobre las amplias mayorías a las que se refería Cañellas, Pujol había dicho que «entendemos que son

posibles y no excluimos alguna coincidencia con los comunistas y muchas con los socialistas. En cuanto a

Esquerra Republicana, entendemos que pueden aceptar nuestras propuestas sin traicionar su programa».

El candidato a la Generalidad, que había empezado su discurso a las once y veintidós de la mañana —

duró cuarenta y siete minutos—, afirmó en principio que su partido no podía cambiar el programa, aun-

que sí hacer algunas modificaciones.

Pujol, que prestó mucha atención a las críticas de Esquerra Republicana, dijo que «se. nos ha acusado de

que el programa era excesivamente ambicioso cuando hemos querido que así sea, porque pretendemos

superar la etapa de provisionalidad y trabajar con vistas a un periodo relativamente largo, en el cual

puedan plantearse problemas que pueden afectar a varias generaciones, como el del agua, la energía y los

desequilibrios territoriales».

El centro del discurso se produjo cuando el candidato a honorable fijó su programa de gobierno en torno a

tres grandes bloques de proyectos: leyes de institu-cionalización, programa de actuación económica y

proyectos diversos, de los que ha propuesto 28 a la Cámara. A estos aspectos debería añadirse la política

de transferencias.

Revisión del Estatuto

Sobre este ultimo aspecto dijo también Pujol que «a medida que se vayan efectuando se verá el alcance

del Estatuto y su posible revisión, sin transgredir la legalidad». E informó que «aunque en este momento

las competencias traspasadas representan un presupuesto de mil seiscientos millones, pueden superar los

cien mil».

Ante los desequilibrios existentes dentro del territorio catalán, el líder de CiU citó el hecho de que la renta

per cápita de un ciudadano de la térra alta es la mitad del barcelonés y recordó que las reivindicaciones de

estas zonas no son sólo históricas o institucionales, sino económicas.

Para ello, Pujol esbozó las líneas fundamentales de Gobierno en este campo, referidas a la ayuda a los

Municipios, a la agricultura —especialmente con el fomento de la empresa agraria familiar—, mejora de

las vías de comunicación, solución del problema del agua y canon de energía eléctrica, que beneficiará a

las comarcas productoras.

 

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