Autor: Dávila, Carlos. 
   Jordi Pujol: Un discurso constitucional     
 
 ABC.    09/05/1980.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 1. 

ABC. VIERNES. 9 DE MAYO DE 1980.

JORDI PUJOL: UN DISCURSO CONSTÍTUCIONAL

Jordi Pujol ha construido en su toma de posesión, un discurso suprapartidista y rigurosamente

constitucional. Han hecho, pues, muy mal socialistas y comunistas con su «huelga de palmas caídas».

Pienso que ni Revenios ni Gutiérrez hubieran sido tan generosos en su caso. Tampoco tan políticamente

inteligentes. Por eso han perdido. Las menciones pujolistas a la solidaridad, y la colaboración y su

proclama de fe en la Corona, deben interpretarse como un ejemplo más de buen sentido, de

«seny» integral. Por contra, Garaicoechea ha mostrado de nuevo su corta alzada como gobernante y por

un «póngame en un mejor puesto» ha hurtado su presencia en el acto catalán. Garaicoechea, que hizo

juramento y no promesa, en el momento en que fue investido presidente vasco, fue escasamente

respetuoso con las instituciones superiores y, naturalmente, tampoco derramó esplendidez y adhesión

sobre los hombres de otros pagos regionales. Este es su marchamo y ésta es la dinámica a la que le

empujan los insensatos budas de su partido. La autonomía catalana camina por el buen cauce.

De otras no puedo decir lo mismo. Me anuncian la posible revisión de la ley de Modalidades del

Referéndum. Clavero —ausente siempre en las Cortes—, los socialistas del PSA, y quizá Escuredo,

apoyan la maniobra. Se trata de demostrar que el 50 por 100 regional es suficiente para modificar una ley.

Los centristas están divididos. En el último Pleno, el diputado malacitano Pérez García pidió, en

escrito firmado por muchos parlamentarios de su grupo, un debate interno para analizar la posición de

UCD si la próxima semana, como parece, progresa en el Congreso, la proposición antedicha. Hasta

ahora no ha habido respuesta. Jiménez Blanco, el portavoz que quiere ser embajador ante Juan Pablo II,

mantiene su mutismo. Espera, supongo, que Rafael Calvo imparta doctrina sobre el particular.

Mientras tanto, Andalucía, nuevamente, se encabrita. Con razón. Lo de menos es la vía (la elección del

artículo constitucional es un paso afortunadamente superado), lo de más es la indecisión, el silencio, la

indefinición, la ignorancia.—Carlos DAVILA.

 

< Volver