Autor: Canals, Enric. 
 El cupo de dieciocho emisoras se considera insuficiente. 
 La demanda de radios municipales en Cataluña desborda las concesiones oficiales     
 
 El País.    21/10/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

El cupo de dieciocho emisoras se considera insuficiente

La demanda de radios municipales en Cataluña desborda las concesiones oficiales

ENRIC CANALS, Barcelona

Un total de doce emisoras de radio de ámbito municipal funcionan actualmente en Cataluña, con una

periodicidad que va desde las dos hasta las diecisiete horas diarias. Otras cuarenta están en proyecto,

veinte de las cuales tienen previsto entrar en funcionamiento antes de un mes y medio. Paralelamente a

este hecho hay que señalar que el consejo ejecutivo de la Generalidad iprobó el pasado 3 de octubre un

decreto regulando lo dispuesto por el Ministerio de Cultura, el cual establecía en dieciocho el número de

emisoras de frecuencia modulada para todo el territorio catalán y 120 para todo el Estado.

Resulta evidente, pues, que el decreto de La Generalidad, que en la práctica se limita a aplicar en

Cataluña lo dispuesto por el Ministerio de Cultura el pasado 30 de agosto, quedará automáticamente

desbordado por la demanda de peticiones, Además, Las dieciocho concesiones deben repartirse entre las

emisoras municipales y las emisoras comerciales y de entidades privadas, Entre estas últimas se cuentan

los proyectos de emisoras a cargo del grupo editorial Zeta, la Universidad Autónoma de Bellaterra, varias

emisoras comarcales propiciadas por un grupo de personas próximo al actual director de RTVE en

Barcelona, Jorge Arandes, y la propia Abadía de Montserrat.

El cupo de emisoras impuesto por el Ministerio de Cultura no es aceptado por aquellos municipios

catalanes que han tomado la iniciativa de instalar una emisora local. Argumentan que el número de

concesiones —dieciocho para Cataluña, 120 para todo el Estado español— es insuficiente y no se

justifica como no sea poi motivos políticos.

Según estudios técnicos presentados en un reciente encuentro sobre radios municipales celebrado en Rubí

(Valles occidental), sólo en Barcelona ciudad podrían funcionar perfectamente, sin interferencias, 37

emisoras de barrio. A nivel de Cataluña no habría problema alguno.en que se pusieran a funcionar

trescientas emisoras locales, la potencia de las cuales se situaría entre cinco y veinte vatios, que es la que

necesitarán las radios municipales. Otra solución sería reservar una banda de FM para este tipo de

emisoras, sistema empleado en Bélgica.

.Los mumcipios catalanes quieren presionar a la Generalidad para que el decreto —que entrará en vigor el

próximo 30 de octubre— tenga carácter de provisional. Esta posibilidad es aceptada por él consejero de

Cultura del órgano autonómico, Max Cahner, el cual ha sugerido una posible salida al problema planteado

con la previsible inflación de peticiones.

La propuesta de Max Cahner se basa en la puesta en marcha por parte de la Generalidad de: una emisora

madre, en la que tendrían cabida aquellos municipios cuyas solicitudes no consiguieran la concesión, Las

emisoras locales que se acogieran a este sistema —en realidad, repetidores o corresponsalías de radio de

la emisora de la Generalidad— podrían desconectar de la red general varias horas al día y emitir en este

período su propia programación. Esta opción, cuya viabilidad legal está actualmente en estudio, es

aceptada por los municipios. El deseo de éstos y de la Generalidad sería que la emisora madre pudiera

denominarse Radio Catalunya. Este aspecto, sin embargo, presenta serios inconvenientes, debido a que

esta denominación habría sido ya registrada legalmente.

Comisión de control

El control de la emisora se establecería en base a una comisión de control surgida del Parlamento catalán,

o bien a través de una ampliación de las funciones que en su día tendrá que tener la comisión de control

de los servicios de televisión que asuma la Generalidad. Por otra parte, el decreto de la Generalidad fija

en ocho el número de horas de emisión mínimas, espacio de tiempo considerado excesivo por las

emisoras municipales. En general, las fuentes consultadas aseguran (fue ignorarán el decreto y seguirán

funcionando como hasta ahora.

Un aspecto del decreto considerado positivo es el hecho de que las emisoras municipales podrán emitir

publicidad de ámbito local, lo cual representa una importante ayuda para sufragar los gastos de

mantenimiento. De estas doce emisoras, solamente una, Radio Municipal de Arenys, emite desde hace

más de un año durante dos horas diarias. Radio Rubí, de creación más reciente, emite diecisiete horas

diarias, y Radio Sant Boi, clausurada repetidas veces a instancias del gobierno civil, lanza su emisión a

las ondas aproximadamente, durante doce horas diarias.

La iniciativa de ponerán funcionamiento estas doce emisoras locales se debió principalmente a los

partidos de la izquierda catalana parlamentaria -PSC-PSOE y PSUC—, mayoritarias en los ayuntamientos

de tales poblaciones. Sin embargo, la idea ha sido acogida también con interés por Esquerra Republicana,

Radio Vilassar e incluso, aunque en menor grado, por CDC. Este partido, en. los ayuntamientos en que es

mayoría —caso de Arenys—, se ha limitado a aceptar la iniciativa -de las izquierdas.

La puesta en marcha de una emisora local de radio no es excesivamente cara. Radio Arenys costó

solamente 107.000 pesetas. Fue construida por un grupo de radioaficionados y él personal a su cuidado no

recibe emolumentos. Por el contrario, en Radio Sant Boi y Radio Rubí hay cuatro personas en cada

emisora que cobran un sueldo de la nómina municipal. Por regla general, el presupuesto medio de una

emisora viene a ser de 250.000 pesetas. Se da el caso de que en la localidad de Olesa de Montserrat, los

promotores de la radio municipal presentaron un presupuesto de dos millones y medio de pesetas. El

ayuntamiento lo rechazó de pleno, argumentando, no sin razón, que existían otras prioridades.

La emisión de las radios municipales en funcionamiento se hace íntegramente en catalán, con la

excepción de Rubí y Sant Boi, poblaciones ambas con un alto porcentaje de castellanohablantes (sólo en

Sant Boi.un 80% de la población procede de la inmigración).

Radios municipales, no "radios libres"

Las radios municipales nada tienen que ver con el movimiento de radios libres surgido en 1978.

Radicadas preferentemente en Barcelona, las emisoras libres fueron dejando de emitir sucesivamente,

unas veces debido a la clausura policial, y otras, a consecuencia de las disputas internas.

Así, Onda Lliure, La Campana de Gracia, Radio Estereo, Radio Hospitalet, Radio Canserra, Avispero,

Radio Almeda y Contrarradio perecieron en. los primeros meses de 1980. Igual suerte corrió La Voz de la

España Nacional, que emitía desde la calle de Lavernia, de Barcelona,-de contenido ultraderechista y

pronazi, música de Wagner, consignas joseantonianas, pero que, no obstante, se consideraba una radio

libre y saltaba a las ondas con un «buenas noches, compañeros de todas las radios libres». Este saludo,

por supuesto, nunca fue contestado por las restantes emisoras, controladas por grupos ultraizquierdistas

—desde «autónomos» a independentistas—, ácratas y sectores marginales (ecologistas, homosexuales,

lesbianas).

Lo que caracteriza a las radios municipales es el ámbito, reducido al entorno municipal. Se definen a sí

mismas como «un servicio público, catalán y catalanizador, similar al equipamiento público que pueda

ser una guardería o una biblioteca».

«Queremos», manifestaba un concejal, «que la radio municipal llegue a ser como la farmacia o la

panadería. Que la gente sepa que •dispone de un, servicio de información local en el que puede

participar».

 

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