Autor: Quintá Sadurní, Alfonso. 
 UCD advierte de una probable inconstitucionalidad. 
 La Generalidad absorbe a las cuatro diputaciones catalanas por decisión del Parlamento autonómo     
 
 El País.    11/12/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

EL PAÍS, jueves 11 de diciembre de 1980

AUTONOMÍAS

UCD advierte de una probable inconstítucionalidad

La Generalidad absorbe a las cuatro diputaciones catalanas por decisión del Parlamento autónomo

ALFONS QUINTA. Barcelona El pleno del Parlamento catalán acordó ayer transferir ala Generalidad

todas las competencias de las cuatro diputaciones catalanas, con lo cual estas instituciones desaparecen

del es-quema administratívo catalán. Ello constituye el principal punto de una ley autonómica cuyo

proceso de aprobación generó ayer un constante consenso entre el partido de Pujol y los socialistas

catalanes. Los centristas reaccionaron airadamente y aludieron a su posible inconstitucionalidad, Esquerra

también mantuvo su propia postura con lo que entró en las de descomposición, deforma publica, el

acuerdo parlamentario tácito sobre el que hasta ahora se ha apoyado Jordi Pujol.

La existencia de la división territorial provincial es, para los partidos catalanes, uno de los peores agravios

de los que es víctima Cataluña; desde el lejano 1833, Esta división es considerada como un elemento

centralizador impuesto, en contra de la división en comarcas (de base agrícola y popular plenamente

asumida) y en «vegueries» (de origen político-administrativo catalán).

De ahí parte el rechazo a toda institución de base provincial, cuya quintaesencia son las diputaciones.

Sólo gracias al constante deseo de Tarradellas de complacer al Gobierno de Madrid estos organismos

provinciales subsistieron, en unos momentos en que la presión ciudadana se inclinaba de forma constante

en favor de su supresión. Su inclusión en la Constitución crea ahora un problema legal delicado, por

cuanto que, por lo menos sobre el papel, las diputaciones continuarán existiendo en tanto que entidades

estatales, pero sin reconocimiento por parte dé la Generalidad, circunstancia esta a la que hay que añadir

que el Parlamento catalán es competente en materia de administración local.

Tanto fuentes socialistas como de la Generalidad, consideraban, anoche posible una remisión del tema,

por parte del Gobierno central, al Tribunal Constitucional. En este sentido, destacaron las airadas

reacciones de los centristas catalanes, expresadas en una conferencia de Prensa-en la que apuntaron la

posibilidad de la mencionada acción legal.

Consejos territoriales

El texto de ley aprobado ayer establece que, una vez desaparecidas las diputaciones, se crearán unos

«consejos territoriales» compuestos por los actuales diputados provinciales. Sus funciones serán

meramente residuales y marginales, ya que las competencias de las diputaciones pasarán totalmente a la

Generalidad. Posteriormente, según determine la futura ley autonómica de ordenación territorial, la

gestión de algunas de las funciones pasará a ser competencia de consejos comarcales o supracomarcales

(«vegueries») que, sin duda alguna, establecerá aquella ley

La única oposición sistemática , aparecida ayer en el Parlamento autonómico fue la de los centristas.

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) defendió infructuosamente numerosas enmiendas. Su principal

intención era obtener para dichos consejos territoriales una composición que no fuese la de las actuales

diputaciones —surgidas de las elecciones.municipales del 3 de abril de 1979, en las que este partido salió

malparado—, sino que respondieran a los resultados de las elecciones autonómicas del 20 de marzo de

este año, en que Esquerra incrementó notablemente sus votos.

Los comunistas defendieron algunas enmiendas tendentes a impulsar desde ahora mismo un proceso de

comarcalización administrativa. En muchas otras ocasiones se.sumaron a la auténtica nueva mayoría —

nueva de ayer mismo— que formaban Pujol y los socialistas, anee la cual todo entorpecimiento resultaba

inoperante (Pujol cuenta con 43 diputados y los socialistas con 33, sobre un total de 135 escaños).

Los interrogantes que deja abiertos la ley —cuyos últimos artículos continuaban discutiéndose a últimas

horas de anoche— son muchos y delicados. Van desde el reconocimiento constitucional con que cuentan

las diputaciones a la existencia dé infinidad de convenios entre éstas y el Estado, que éste podría

reconsiderar.

Otro orden importante es de ámbito general español. Consiste • en el ejemplo que la novedad pueda

representar en cuanto a «modelación del indefinido Estado de las autonomías. Queda, por ejemplo, muy

ciato que la proporcionalidad de la elección´ de los entes autonómicos es muy superior a la propia de las

diputaciones, con el consiguiente beneficio que la menor proporcionalidad reporta a las opciones sítuadas

mas a la derecha.

Dentro del partido de Pujol existía anoche la convicción de. que el equilibrio parlamentario sobre el que

hasta ahora se ha mantenido la Generalidad puede haber llegado a su fin, con todas . las graves

consecuencias que ello implica a nivel parlamentario espáñol, donde la Minoría Catalana ha sido y es el

más firme aliado de Adolfo Suárez. Midiendo sus palabras, un alto dirigente de Convergencia

Democrática de Cataluña (CDC) manifestó anoche a este diario: «Desde el punto de vista catalanista, no

tenemos más remedio que cambiar de estrategia, si no queremos perder credibilidad nacionalista. Este

cambio sólo puede ser en dirección.a los socialistas, por cuanto que. los centristas aparecen como

incapaces de todo cambio de postura en su política de intento de involución del proceso autonómico

catalán».

Con su actitud de ayer, los socialistas mejoraron, sin duda, su imagen pública en Cataluña, sujeta a una

constante deteriorización en los últimos meses. Anoche, dirigentes de este partido reafirmaron su

voluntad de seguir por este camino, marginando lo que en el pasado fueron actitudes irracionales o

infantiles, como la que les llevó en el pasado mes de abril a rechazar la presidencia del Parlamento

catalán. que les era ofrecida por todas las opciones políticas parlamentarias.

 

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