Autor: López Sancho, Lorenzo (ISIDRO). 
   Golpismo lingüístico     
 
 ABC.    15/03/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

DOMINGO 15-3-81

OPINIÓN

Planetario

Golpismo lingüístico

Con un sentido común rarísimo en este país nuestro que carece de sentido común, Enrique Múgica,

uno^de los hombres más inteligentes, ponderados y esperanzadores del socialismo español, les ha dicho a

«las chicas del Ritz» que «es muy grave y no se puede tolerar el revanchismo discriminatorio cultural en

ciertas nacionalidades». Si la última palabra de esta frase fuera «regiones en lugar de nacionalidades, creo

que le habría salido perfecta.

Casi al mismo tiempo, aparece un manifiesto firmado por dos mil trescientos profesionales e intelectuales

residentes en Cataluña. Juntos componen el más amplio arco de tendencias sociales y políticas desde la

derecha a la izquierda. Afirman que no hay «ninguna razón democrática que justifique el propósito de

convertir el catalán en una única lengua oficial de Cataluña». Postulan la «construcción y desarrollo de la

lengua y cultura catalanas» y reclaman que la enseñanza se organice «respetando esta realidad-social

bilingüe mediante el derecho a recibir la enseñanza en la propia lengua materna a todos los niveles».

Ya está ahí, formulada desde el plano individual de un socialista lleno de realismo y prudencia, el señor

Múgica, al colectivo de un numeroso grupo de intelectuales de las más diversas ideologías, la inaplazable

y necesaria protesta contra cierto fariseísmo político. que, con inocultable hipocresía, dice unas cosas y

juega a otras. Habla, cuando le conviene, de unidad española, y quita la bandera de España de los

edificios y despachos oficiales. Postula la gobernabilidad y apoya con buenos réditos al Gobierno

nacional, pero intenta desterrar ese lenguaje que hablan todos los catalanes desde hace siglos, que es el

castellano, y en que los mejores escritores de Cataluña han escrito sus obras mejores.

A la democracia que ha venido para dar a catalanes y vascos la legítima personalidad cultural y

administrativa que, coa excesivo rigor, les había sido secuestrada tras una contienda civil, prescindiendo

de otras anteriores, la asesinan esos que quitan la bandera española y pretenden proscribir el lenguaje que

el uso ha hecho lenguaje de todos. Esos son los que sacan los carros de combate a la calle ya que son los

que promueven la indignación y dan el motivo o el pretexto.

Estamos en la hora de las clarificaciones, después de un período de ansioso y apresurado ensayo de

libertad. La pluralidad cultural y lingüística, enriquece. Aquí se ha dicho muchas veces. Son más libres,

más comprensivos, los pueblos que hablan diversos idiomas. Destruir España para convertir su solar en

mosaico de pueblos insotidarios, enfurruñados y amputados de todo sentido de universalidad, sería una

estupidez gravísima que haría de esos pueblos colonias económicas, políticas y culturales de países que,

ni aún estando juntos nos respetan. El goíptsmo lingüístico lo es tanto como el golpismó de

metralletarLorenzo LÓPEZ SANCHO.

 

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