Autor: Río López, Ángel del. 
   Orcasitas. El barrio más polémico de Madrid     
 
 Ya.    16/04/1978.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

EL BARRIO MAS POLÉMICO DE MADRID

Tres grandes y problemáticos núcleos

• Poblado de Orcasitas: 2.900 viviendas que desaparecen por su estado ruinoso y que darán nacimiento a

otras tantas

• Meseta de Orcasitas: el primer plan parcial en la historia del urbanismo madrileño, redactado por los

propios vecinos

• Rancho de El Cordobés: zona chabolista deprimente donde los vecinos tienen que evacuar sus

viviendas cada vez que llueve

• Constantes enfrentamientos entre los vecinos y la Administración, hasta conseguir el reconocimiento de

sus propios derechos

ORCASITAS es quizás en este momento el barrio más polémico y de mayor actualidad de Madrid.

Dentro de su dimensión territorial se ubican tres zonas completamente definidas, y cada una de ellas con

una serie de problemas graves que tras muchos años de luchas reivindicativas contra la Administración

han conseguido la luz verde de las realizaciones. Poblado dirigido de Orcasitas: 3.000 viviendas con

menos de veinte años de vida, cimentadas deficientemente sobre arcillas expansivas y que tendrán que ser

demolidas en su totalidad; Meseta de Orcasitas: victoria de las familias chabolistas contra el monopolio

especulativo que amenazaba con arrojarles de la zona. Por primera vez en la historia del urbanismo

madrileño, los vecinos de la Meseta de Orcasitas consiguen que la Administración acceda a que ellos

mismos redacten su propio plan parcial, consiguiendo del Tribunal Supremo un dictamen que sienta

jurisprudencia, el declarar vinculantes las memorias de los planes; Rancho de El Cordobés: la zona

chabolista más precaria de Orcasitas, en condiciones infrahumanas. Cada vez que lluevesus vecinos

tienen que abandonar las chabolas y permanecer a la intemperie hasta que baja el nivel de las aguas.

La población de todo el barrio de Orcasitas se estima en 20.000 habitantes. Su delimitación dentro del

distrito de Villaverde es la siguiente: antigua vía de ferrocarril de Portugal, carretera de Carabanchel a la

de Andalucía, carretera de Toledo y antiguas vías del ferrocarril a Portugal.

Poblado de Orcasitas

Dos mil novecientas familias viven en este poblado dirigido construido hace menos de veinte años por el

INV. La zona está dividida en bloques de alturas de seis plantas y viviendas unifamiliares. Según

dictámenes técnicos aparecidos hace pocos años, cuando se comenzaron las obras del poblado de

Orcasitas comenzaron a aparecer los primeros problemas, al observarse grietas verticales en los muros y

fachadas principales. Las arcillas expansivas sobre las que se había cimentado de forma deficiente,

permeables al agua, producían un movimiento de asentamiento irregular. Al no haberse proyectado una

cimentación en forma de plataforma que hubiera permitido que la estructura soportara de forma unitaria y

regular el movimiento impuesto por las arcillas, la cimentación por pilares hizo que los movimientos

fueran irregulares y los bloques se fueran deteriorando progresivamente.

En el año 1972 tiene lugar la primera alarma entre los vecinos de uno de los bloques; éste cedió, y los

cercos de puertas y ventanas se descolgaron, saltando los cristales hechos añicos. Desde entonces y hasta

hace bien poco, el problema se ha ido agudizando. Frecuentes han sido las visitas de los bomberos ante

las llamadas aterradas de los habitantes, que veían cómo el edificio se tambaleaba y hundía y en el interior

las paredes se resquebrajaban alarmantemente.

Esta situación, que había alcanzado un estado irreversible, motivó las primeras reacciones del vecindario.

Actos reivindicativos, manifestaciones reprimidas la mayoría de las veces por la fuerza pública. La

Administración, desesperantemente impasiva ante el problema, tomó como única medida la de recalzar

los bloques deteriorados, lo que supuso un gasto cuantioso, aun a sabiendas de que estas medidas no

darían resultado. El estado alarmante de las viviendas hizo que algunos bloques fueran desalojados,

realojando a los afectados en «sankis», especie de casas prefabricadas, que en un principio presentaron

toda clase de inconvenientes a sus propietarios por las deficiencias de contrucción que padecían.

Mientras tanto, la asociación de vecinos continúa su lucha contra la Administración, refrendada por el

consenso vecinal. Por un lado, se gestionaba la total remodelación del poblado de Orcasitas como único

remedio a ese problema planteado por una deficiente edificación de la que los vecinos son los menos

responsables y a su vez los más afectados.

Comienzan las promesas por parte de la Administración, pero éstas no se cumplen. Cuando los vecinos

creen poder dormir tranquilos, confiantes de que el Ministerio está dispuesto a dar una solución a la

barriada, se incumplen de nuevo los plazos y las promesas. Reiteradas manifestaciones de protesta,

encierros en la parroquia, asambleas, nuevas promesas y nuevos incumplimientos. Con la creación del

Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo renacen las esperanzas. El ministro Garrigues hace promesas

en firme, pero vuelven a incumplirse los plazos: las viviendas de la tercera fase rebasan largamente los

plazos de entrega prometidos; cuando se hace, se entregan en condiciones que no permiten su inmediata

habitabilidad. Los vecinos hacen una marcha el pasado mes de diciembre hasta la puerta del Ministerio.

Allí, voz en grito, piden la presencia del señor Garrigues. Mientras se gestiona la entrevista con una

representación vecinal, se produce la intervención de la fuerza pública, que disuelve de forma violenta a

los vecinos. Veinte heridos es el resultante de esta actuación represiva. Catorce días después, el ministro

Garrigues visita el poblado de Orcasitas, entonando el «mea culpa» ante los vecinos, reconociendo que el

Ministerio ha incumplido sus promesas, que no sabe remodelar, pide disculpas y hace una promesa firme

y escrita de sus compromisos.

Ahora la situación ha cambiado radicalmente. Se han entregado las viviendas correspondientes a la

tercera fase y se han iniciado las obras de la primera fase de la remodelación. El pasado mes de marzo

firmaba el plan de etapas de la remodelación presentado por los vecinos, que consiste en la demolición de

1.244 viviendas, 863 de éstas en bloques y 381 unifamiliares. Se construirán 1.393 viviendas, 948 en blo-

ques y 445 unifamiliares.

Meseta de Orcasitas

Primera zona chabolista del barrio de Orcasitas. Los vecinos de esta barriada han venido siendo

protagonistas de una serie de rupturas de ciertos tabús burocráticos dentro de la Administración. La

primera lucha vecinal fue la de oposición a un proceso especulativo de los terrenos donde se asentaban y

que preveía su erradicación y no el realojamiento que éstos estimaban en justicia se habían ganado con su

largo asentamiento, en condiciones muy precarias, sobre la meseta de Orcasitas.

Muchas vicisitudes, enfrentamientos con la Administración y perseverancia entre los responsables de la

asociación de vecinos, que, capitaneados por el incansable Félix López Rey, consiguieron sentar un

precedente en el urbanismo madrileño: que la Administración aceptase el que los vecinos redactaran su

propio plan de ordenación, en el que se contemplaba el realojamiento de todos ellos.

Surgieron problemas por los ya conocidos incumplimientos del Ministerio de la Vivienda y también por

la oposición a marcharse de un grupo de propietarios, que entendían se les había indemnizado con un

justiprecio por debajo de lo que ellos estimaban debería ser de justicia. El ministro Garrigues firma

también compromisos con la asociación de vecinos de la meseta. Más de 1.500 nuevas viviendas se

construirán en la meseta, habiéndose construido ya las correspondientes a la primera fase. El precio medio

de las nuevas viviendas se ha fijado en 800.000 pesetas, estableciéndose un plazo de amortización de

treinta y cinco años. Los jubilados, viudas y pensionistas no pagarán entrada y podrán financiar las

viviendas en cincuenta años. En cuanto a los comerciantes, también se les proveerá de alojamiento en la

zona.

Recientemente, la Sala IV del Tribunal Supremo fallaba el plan recurrido hace algunos años por los

vecinos de la meseta de Orcasitas, dando la razón a éstos y declarando vinculantes las memorias de los

planes, dictamen éste que sentaba jurisprudencia y que servirá de base a futuros, planteamientos en este

sentido.

Orcasitas ha sido el botón de muestra de un auténtico movimiento reivindicativo ciudadano, sin que los

intereses políticos se metieran por medio, con la única pretensión de conseguir para el barrio lo que

pertenecía al barrio, cargando con la novedad de un proyecto de remodelación del que ha tenido que

aprender y copiar la propia Administración.

Rancho de El Cordobés

La zona chabolista más precaria del barrio de Orcasitas. La erradicación de sus habitantes está prevista

dentro de la tercera fase del plan parcial de la meseta. Mientras tanto, la situación de las familias que

viven en el Rancho de El Cordobés es lamentable. No tienen agua corriente y, sin embargo, cada vez que

llueve el agua les inunda las chabolas, que se asientan sobre una vaguada de fango, miseria y

marginación. Los vecinos tienen que cargar con sus ropas y enseres más necesarios y alojarse unas veces

en las pensiones que les procura el Ayuntamiento; otras, en una acampada colectiva, a la intemperie.

El índice de hacinamiento es dantesco. La situación económica de las familias es deprimente y el paro

también es importante. Como en los grandes núcleos marginados, las enfermedades típicas del

chabolismo acechan a sus habitantes. La media familiar supera los seis miembros y la superficie medía de

las viviendas es de 20 metros cuadrados.

Estos son los tres núcleos principales de Orcasitas, un barrio periférico que por obra y gracia de la

expansión urbanística de Madrid se ha quedado en un lugar de privilegio geográfico y, por lo tanto, plato

apetitoso para muchos afanes especulativos y que los vecinos, a fuerza de desvelos, soportar acciones

represivas, mucha paciencia y sacrificios, han logrado vencer.

Como todos los barrios periféricos, Orcasitas tiene importantes problemas dotacionales, de servicios. En

los nuevos planes de remodelación que se están ejecutando se prevé una mejora de estas dotaciones,

aunque todavía dejarán bastante que desear.

Orcasitas lleva muchos años siendo actualidad y todavía no ha dejado de serlo. Los precedentes marcados

por sus vecinos pasarán a la historia del urbanismo madrileño.

Ángel del Río López

 

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