Autor: López Sancho, Lorenzo (ISIDRO). 
   Lo mejor para Andalucía     
 
 ABC.    25/05/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Lo mejor para Andalucía

Sin duda lo mejor para Andalucía en lo que respecta a su inmediata actividad política ha sido

que el PSOE haya obtenido la mayoría absoluta eri el Parlamento andaluz. Eso no significa

forzosamente que también sea lo mejor en lo demás para Andalucía, pues el partido socialista

como gobernante es una incógnita —basta ver su actuación municipal— que ahora tendrán los

españoles ocasión de despejar en el verde tablero de la Bélica. Una minoría insuficiente,

forzada a pactos y concesiones, habría puesto al PSOE y a Andalucía en la misma situación

parlamentaria en que se ha estrellado UCD en el Parlamento nacional y en la totalidad

española. Ahora, el grupo socialista va a tener la ocasión de aplicar su doctrina con plenitud de

poder. La terminante derrota de UCD aún coincidente con el espectacular avance de AP deja a

la minoría con una desventaja de alrededor de treinta y cuatro votos, unidos los fraguistas y los

centristas, lo que va a reducir sus posibilidades a la fiscalización de les actos del grupo

gobernante, pero nada más. Decir que los socialistas jugaban en su campo y que los centristas,

a causa de sus interminables rencillas internas, habían dejado en el banquillo a algunos de sus

jugadores más importantes, no arregla nada. El esfuerzo de UCD para mejorar las cuotas de

votación que le auguraban las primeras encuestas ha sido notable, pero una recuperación

capaz de acercarle al brillante resultado de los vencedores era absolutamente imposible. Los

errores pasan la factura siempre en la política, y el mayor error de UCD, así como el primero,

fue la caza a Suárez por sus «barones», los más impacientes de los cuales acabarían por

desembocar en AP. ¿Aconseja lo acontecido en Andalucía la búsqueda de eso que llama

insistentemente Fraga la mayoría natural? No parece ni claro ni conveniente. Es necesario

impedir la polarización de las fuerzas políticas en dos bloques antagónicos. Hay que borrar de

la memoria el tremendo verso de Machado. La sociedad española es más rica en tejidos o en

estratos de lo que supondría el brutal retorno a las dos Españas. Hay más de dos. Su

articulación real es menos abrupta. Y lo que parece dibujarse en el horizonte político,

radicalmente cambiante desde este domingo, que puede ser una aurora para la democracia, es

la configuración de una nueva fuerza política que no surgirá de la previsible descomposición

úcedea, sino de la incorporación al juego de personalidades, de valores, incluso de programas

políticos que están ya en los círculos donde se habla de ideas e incluso de intereses pero que

no se han perfilado. A Calvo-Sotelo estas elecciones se lo han puesto todo muy claro: ir ahora

a unas elecciones generales sería suicida, luego debe apurar hasta él máximo el tiempo de la

legislatura. Muy difícil, porque va a resultar imposible sobrevivir por globos de oxígeno que se

apliquen a una fuerza política en estado comatoso. Toda la esperanza se refugia no en los

imposibles aciertos propios del equipo gobernante, sino en los errores previsibles, pero no

probables, de la administración socialista en Andalucía. El balón político está en los pies de

Felipe González. Ganará las legislativas si lo juega con tino.—Lorenzo LÓPEZ SANCHO.

 

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