Autor: Río López, Ángel del. 
   Cincuenta mil mecánicos de coches en toda España     
 
 Ya.    12/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

CINCUENTA MIL MECÁNICOS DE COCHES EN TODA ESPAÑA

Es necesario arbitrar medidas encaminadas a establecer tarifas únicas de reparación.

Los dueños de los talleres se quejan: carestía de los repuestos y las cargas sociales.

Los empleados también: salarios bajos y muchas horas extraordinarias.

Una opinión generalizada : el establecimiento de talleres de guardia en días festivos elevaría el

precio de las reparaciones.

LOS talleres de automóviles no se apean jamás de la polémica. La culpa la tienen esas Facturas, a veces

exageradas, que el cliente tiene que abonar un poco a ciegas, sin que, generalmente, se sepa si se atienen a

unos precio» de justicia o por el contrario rebasan los límites lógicos de una reparación. En repetidas

ocasiones se ha hablado de abusos, le averías de poca envergadura que se han pagado a precios

desorbitados, de piezas de repuesto cobradas como nuevas y que a veces son de segunda mano. V es )ue

el cliente medio, el profano en la mecánica, pocas veces es capaz de saber lo que se ha "cocido" en el

vientre de su vehículo, teniendo en cuenta además que 10 existen unas tarifas tuneas y que cada taller

puede cobrar por una reparación facturas muy diferentes.

Otra cuestión es la de los presupuestos. Los que le pasan a uno antes de efectuar la reparación, aceptados,

y que después, a la hora de facturar, han quedado rebasado por la "aparición" inoportuna de una avería o

una pieza que no estaba prevista. Naturalmente, aunque estos casos se dan con cierta frecuencia, no es

general, y hay talleres y profesionales tan honrados como para no "clavar" a un cliente incapaz de saber el

verdadero alcance de una avería.

Ser mecánico de coches

Hay quien aseguró que los talleres de automóviles era uno de los negocios más rentables que se podía

montar en España. A la vista de las facturas que se pasan puede ser verdad. Pero otra es la cuestión

laboral de las personas empleadas en esta profesión. Unos cincuenta mil mecánicos de coches hay en toda

España. Los salarios medios no suelen rebasar generalmente las 25.000 pesetas mensuales, aunque en un

70 por 100 de los casos tienen 1a posibilidad de hacer horas extraordinarias.

El período de aprendizaje en esta profesión quizá sea uno de los más duros dentro de las profesiones

similares. No hace mucho, en un reportaje que publicábamos en las páginas dominicales de YA sobre los

aprendices, algunos de los que trabajan en estos talleres se quejaban de que tenían que hacer trabajos que

nada tenían que ver con la mecánica y soportar unos sueldos de risa. El aprendizaje en la mecánica, salvo

en los cursos de formación profesional y otro tipo de estudios técnicos, se adquiere con la experiencia, día

a día, a fuerza de apretar tuercas y llenarse de grasa hasta los ojos, percibiendo unos salarios que en la

mayoría de los casos están por bajo de los de otras profesiones similares.

Quizá lo más positivo de Ja profesión sea el bajo índice de paro que soporta. La demanda de puestos de

trabajo está compensada con la oferta y un mecánico suele tener fácil salida profesional, máxime si

tenemos en cuenta que el parque automovilístico crece desmesuradamente y el porcentaje de averías,

como es lógico, cada vez es mayor. En cuanto a los trabajos de chapa, ni que decir tiene que el volumen

de trabajo, por obra y gracia de las colisiones, es cada vez más elevado.

Mano de obra, materiales, seguros...

Hemos tenido oportunidad de charlar con un grupo de propietarios de talleres. Ellos no comparten del

todo la opinión de los empleados en cuanto a salarios se refiere, pues aseguran que la mayoría tienen la

oportunidad de las horas extraordinarias, que ellos cons-sideran muy bien remuneradas, y, además, en

muchos casos cobran unas primas por reparación, según el calibre de la misma.

Tampoco están de acuerdo en que el negocio sea pomposo, si bien reconocen que no marcha "demasiado

mal". Se quejan de los elevados gastos de los seguros sociales, del precio alto de los materiales y también

de los impuestos. Reconocen que hay talleres donde se abusa a la hora de pasar la factura y creen que

sería conveniente se establecieran unas tablas de precios con arreglo al tipo de reparación efectuada y que

fuera común a todos los talleres. "Esto beneficiaría al cliente y también a nosotros, y acabaría de una vez

para siempre con ese "sambenito" de oportunistas que nos han colgado por culpa de algún desaprensivo

que se aprovecha de la profesión para hacer grandes negocios", nos dicen.

Hay también una queja unánime: las dificultades que tienen para cobrar a las entidades aseguradoras las

reparaciones de los asegurados, y piensan que la mejor fórmula, que en algunos lugares de España ya se

ha llevado a cabo, es que los clientes abonen las facturas y luego éstos las cobren a las compañías de

seguros. "Quizá esto suponga en principio una molestia para los clientes, pero a la larga es beneficiosa

para todos. Lo que no podemos estar es pendientes d« que las compañías nos paguen cuando quieran y

nosotros tengamos que hacer efectivos los pagos de adquisición de materiales y jornales puntualmente",

nos aseguran.

¿Talleres de guardia?

Algunas, muy pocas, empresas automovilísticas tienen en funcionamiento un servicio permanente de

reparación, servicios móviles en carretera que pueden ayudar de forma efectiva al automovilista en caso

de producirse una avería en lugar alejado o en jornadas festivas, cuando los talleres permanecen cerrados.

Ha habido muchas peticiones para que se establezca, al igual que en las farmacias, un servicio de guardia

nocturno y festivo. Parece que la idea no ha caído muy bien entre los responsables de estos talleres, que

piensan que éstos gravarían los gastos y producirían menos beneficios, aunque por encima de las

pretensiones crematísticas deben estar las necesidades d e I automovilista.

Ha habido también casos de denuncias por precios abusivos en algunos talleres de guardia. Y podríamos

señalar concretamente dos casos que un par de lectores de YA nos contaban recientemente: por reparar el

pinchazo de una rueda y cambiar el aceite, 2.000 pesetas; por cambiar la correa del ventilador y reparar el

motor de arranque, 3.400 pesetas, en domingo, claro.

Los mecánicos opinan

Sintetizamos también la opinión de algunos profesionales que nos dan su punto de vista: Alfredo

Sánchez: "La gente tiene razón. Las reparaciones de mecánica cuestan un ojo de la cara, pero nosotros

sólo cobramos lo que se nos exige que cobremos. Hay que tener en cuenta que los recambios se han

subido a las nubes, pero de cualquier manera pienso que los precios suelen ser abusivos.

Sin embargo, nuestros salarios... ¡que para qué hablar! Con sólo decirle que tengo que trabajar diez horas

diarias para ganar 30.000 pesetas al mes." • Juan Benavente: "Mire usted, llevo veinticinco años en la

profesión, y sobre la misma hay mucho que hablar. Todo el mundo habla de lo que cuestan las

reparaciones; hay gente que dice: en tal sitio, por hacerme io mismo que en otro, me han cobrado la

mitad; todo esto es muy relativo, porque hay sitios donde hacen verdaderas chapuzas. En esta profesión,

como en todas, hay que trabajar a conciencia y ser honrado con el trabajo que se hace. Hay por ahí mucha

gente que se llama mecánico y son auténticos aprendices, capaces de provocar averías serias en vez de

repararlas. Otra cuestión es la rapidez. Hay talleres que están dotados de moderna maquinaria y pueden

reparara los vehículos en un tiempo récord; esto, naturalmente cuesta dinero, porque e tiempo hay que

valorarlo.

Jacinto Bermudo "Existen talleres con cierto prestigio que cargan la pluma a la hora de factura: y la gente

no dice ni pío sin embargo, como a u i cliente se le cobre igual er un taller pequeño pone e grito en el

cielo. ¿Por qué La gente se queja de que las averías cuestan caras, pero hay que fijarse también ei lo que

cuestan los materia les y la mano de obra, aun que los salarios son raqui ticos comparados con la¡

ganancias que se obtienen Ahora se habla de poner talleres de guardia. Tendrá que pagarnos muy bien ¡

los empleados para trabaja; en días festivos, y esto, naturalmente, repercutirá en el cliente. Creo que

debería establecerse unas tarifas únicas de reparación."

Asi opinan los mecánicos; de forma muy distinta, los clientes. Lo que sí es cierto es que deben arbitrarse

medidas para impedir verdaderos "atracos" en las reparaciones y, sobre todo, que los afectados denuncien

los casos de facturas que consideren desmesuradas, porque la experiencia es bien pródiga en casos de

precios desorbitados por mirar las tripas al coche.

Ángel del Río López

 

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