Autor: Guzmán, Carmen. 
 José Antonio Trillo. Presidente de Renovación Española. 
 "La derecha de hoy no es golpista"     
 
 El Imparcial.    26/03/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 27. 

José Antonio Trillo (presidente de Renovación Española)

«LA DERECHA DE HOY NO ES ´GOLFISTA´»

• Me parecería una «boutade» cuestionar la forma de Estado con un referéndum

• La palabra precario, aplicada a consenso, me parece perfecta

• Somos un partido de derechas, liberal, progresista, renovador

• A la hora de la verdad, el centro y la derecha no tendrán diferencias sustanciales

JOSÉ Antonio Trillo, ingeniero industrial, hombre de empresa, político sobre todo, es figura significativa

en la creación de la «nueva derecha», una de las operaciones tendentes a conseguir una «gran derecha».

Fue gobernador civil de Lugo en el primer Gobierno de la Monarquía, y director general de Información y

Turismo. Ha sido presidente de Tecniberia. Fundador de UDE con Osorio, Silva, Monreal y Enrique de la

Mata, entre otros. Preside actualmente Renovación Española.

—¿Qué relación tiene Renovación Española con el partido que actuó en la República con este mismo

nombre?

—El nombre es exactamente el mismo, pero hay una diferencia sustancial: Renovación Española que

nace en 1933 es un partido de derechas y monárquico, mientras que el actual, legalizado en abril de 1977,

es un partido de derechas, de la derecha de ahora, pero no es monárquico como tal partido, sino a título

individual de las personas que lo componemos.

—Luego, ¿es o no es una continuación?

—Es una continuación en cuanto que en la actual Renovación Española hay personas de la anterior

Renovación, como son nuestro vicepresidente, José Gutiérrez Ravé, uno de los fundadores de Renovación

en 1933, y otras personas que en su juventud también pertenecieron a este partido. Por tanto las

vinculaciones son muchas.

—¿Cómo se presenta Renovación Española en 1978?

—Como un partido de derechas, de una derecha liberal, progresista, renovadora, como su propio nombre

indica. Se presenta con un deseo de unir, nunca de desunir, a esta derecha española, convencidos de que,

hoy por hoy, España no es un país de izquierdas, y que la derecha ocupa un amplio espectro. En

definitiva, lo resumiría en la definición de que se trata de una fuerza social que defiende un modelo de

sociedad fundamentalmente no marxista.

—¿Y, en qué consiste esa nueva derecha que se está formando?

—La nueva derecha se formó hace mes y medio, como consecuencia de nuestro deseo de unir, y no de

desunir, en una coalición a cuatro partidos políticos. Partido Conservador Español, Centro Popular,

Partido Nacional Independiente y Renovación Española, en principio, a la vista de la identidad que

teníamos en cuanto a fines y al común deseo de actuar coordinadamente.

—¿Cuáles son estos fines?

—Desde el punto de vista estructural y democrático, presentarnos, naturalmente, a las elecciones, tanto

municipales como generales, y tratar de representar a esa gran mayoría del pueblo español que en estos

momentos quizá no se sienten representados por aquellos partidos que tienen escaños parlamentarios.

—¿La derecha española es «golpista»?

—Hoy en absoluto, entendiendo por derecha a la derecha de hoy, no la de antes.

—¿Cuáles son las notas diferenciadoras de su partido con respecto a los otros grupos políticos de

derechas?

—Con respecto a los otros partidos que se han calificado de derechas, no existen diferencias. Con otros

grupos que se han declarado de centro-derecha o centro-centro, pero a los que yo personalmente

considero como hombres y partidos de derecha, a pesar de que no se han definido todavía, hay algunas

diferencias. Pero, a la hora de la verdad y conociendo la honestidad de estas personas, no serán

sustanciales.

—¿Cree usted que la violencia terrorista hace peligrar la democracia?

—Depende de las personas, como todo en la vida. Estamos precisamente en unos días tristes, penosos y

complicados, como consecuencia del asesinato del director general de Instituciones Penitenciarias. La

democracia, con actos como este, peligra siempre que perdamos el rumbo, el talento y el talante, y

siempre que, en cierto modo, perdamos la serenidad.

—¿Considera que el precario consenso constitucional servirá para que la Constitución sea duradera?

—La palabra precario aplicada a consenso me parece perfecta. Entiendo que cosas tan importantes como

la Constitución, elaboradas por consenso, que según el diccionario significa el acto de asentir a lo que

otro propone, lleva consigo el diccionario una situación precaria por sí misma. Pero creo que el deseo de

todos los españoles es que la Constitución sea lo suficientemente duradera como para no tener que pensar

en muchos años en rehacerla.

—¿Qué le parece el hecho de que el PSOE cuestione la forma de Estado?

—Mi talante monárquico me impide casi comentarlo, puesto que para mí es un tema no cuestionable. Me

gustaría que aquellos que preconizan su republicanismo se fijaran en que hoy, gracias a esa monarquía se

pueden permitir el lujo de cuestionar la forma de Estado.

—¿Debería haber un referéndum en torno a la Monarquía?

—No, no creo que haga falta. Sobre todo porque la Monarquía ha permitido toda esta evolución democrá-

tica en España. Por eso me parecería una «boutade» que se cuestionara la forma de Estado. No cabe duda

de que sería un desprecio olímpico a la persona que ha hecho posible la democracia.

CARMEN GUZMAN

 

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