Autor: Callejas, Juan José. 
 Cortes. Dictaminado el proyecto de ley sobre Libertad de Asociación Sindical. 
 Los funcionarios públicos y el personal civil de la Administración militar podrán sindicarse     
 
 Pueblo.    21/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 25. 

CORTES

Dictaminado el proyecto de ley sobre Libertad de Asociación Sindical

Los funcionarios públicos y el personal civil de la Administración militar: PODRAN SINDICARSE

• Numerosas enmiendas quedan pendientes de la votación del Pleno de las Cortes

MADRID. (PUEBLO, Juan José CALLEJAS.) — A las nueve y media de la noche de ayer, el presidente

de la Comisión de Leyes Fundamentales, Gregorio López Bravo, declaraba dictaminado el proyecto de

ley que regula el Derecho de Asociación Sindical.

Han sido necesarias ocho sesiones para abrobar los seis artículos y las tres disposiciones que reconocen el

innegable derecho de los trabajadores y de los empresarios a constituir sus propios sindicatos y la

irreuunciable libertad para afiliarse al que más les convenga...

Lo primero que hay que destacar en el dictamen —prueba de la pasión que ha ocasionado, sobre todo los

primeros días, el polémico proyecto— es la gran cantidad (sobrepasan ampliamente la decena) de

enmiendas que obtuvieron el suficiente número de votos como para ser defendidas en el Pleno. Es de

esperar que, dada la coincidencia de otro modo, el próximo Pleno, que no se celebrará hasta después del

día 20 de febrero, resultaría inacabable.

• POLÉMICA:

LA ASOCIACIÓN

DE LS FUNCIONARIOS

La disposición adicional de la ley se refería a la sin-d i c a c i ó n de los funcionarios públicos. En princi-

pio, excluía al personal militar y al civil al servicio de la Administración militar.

Después de numerosas in-tervenci o n e s, la ponencia aceptó la inc1usión en el precepto legal de los

funcionarios públicos y del perga-nal civil al servicio de » administración militar.

El texto aprobado dice:

•Disposición adicional.—1. Queda excluido de la presenta ley el personal militar.

2. El ejercicio del derecho de asociación sindical por los funcionarios públicos y por el personal civil al

servicio de la Administración militar, se regulará por dis-

posiciones especificas.»

Esta disposición fue aprobada por 24 votos a favor, uno en contra y ocho abstenciones.

El señor Lamo de Espinosa sometió a votación una enmienda en la que proponía la introducción en el tex-

to de un nuevo apartado, en el que se señalase que sólo podrían constituir asociaciones profesionales los

empresarios y trabajadores acogidos al artículo séptimo de la ley.

Al obtener 11 votos a favor, el señor Lamo podrá defender su enmienda en el Pleno.

También podrá hacerlo el señor Palomares Díaz, cuya enmienda —11 votos a favor— propone que

queden excluidos los magistrados jueces y miembros del ministerio fiscal, cuyo derecho de asociación y

el ejercicio del mismo se regularán por disposiciones específicas. (Entre los que votaron a favor de este

texto figuraba el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, señor Silva Melero.)

Peor suerte corrieron las enmiendas de los señores Pérez Puga y Cercos, que proponían una mayor clari-

ficación en el derecho de asociación de los funcionarios. No obtuvieron ningún voto a favor.

Se pasó después a debatir la disposición final. En ella la ponencia había introducido numerosas

modificaciones propuestas en los días anteriores a diversos artículos. La ponencia había contestado que el

lugar más adecuado era la disposición final.

Esta disposición, aprobada por 14 votos a favor, cuatro en contra y una abstención —muchos procura-

dores habían abandonado la sala al aprobarse la disposición adicional—, queda así:

«Disposición final.—El Gobierno dictará las disposiciones necesarias para el desarrollo de la presente ley,

determinándose en ellas las autoridades judiciales y el procedimiento y plazo para la resolución judicial

en relación con lo establecido en los artículos tercero y quinto, así como la publicidad que deba tener el

depósito de los estatutos. Esta ley entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el "Boletín Oficial

del Estado".»

La señorita Plaza de Prado cuso a votación, a los

efectos de su defensa ante el Pleno, una enmienda que consistía en añadir al final de la disposición un

párrafo que dijera: «...oído el Consejo Nacional de Trabajadores y Técnicos y el de Empresarios.»

La enmienda tuvo 11 votos a favor.

Por último, se pasó a la disposición derogatoria. Cuando parecía que iba a ser aprobada sin debate, el

señor Lamo de Espinosa indicó que la disposición debía sustituirse por otra en la que se especificara

claramente que quedaban derogadas las normas contenidas en el artículo segundo, capítulo segundo de la

vigente ley Sindical en cuanto se opusieran a lo establecido en la ley.

La ponencia, por medio del señor Meilán, señaló que la fórmula suponía una gran inseguridad, y que la

fórmula de la ponencia era mucho más concreta, ya que, en último término, el tema queda al arbitrio de

los tribunales. Añadió el señor Meilán que, por razones de técnica jurídica, era mucho más adecuada, na

enmarcar la derogación.

Los señores Fernández Sordo e Iglesias Selgas defendieron la tesis de la ponencia en el sentido de que la

propuesta del señor Lamo iba a suponer una mayor confusión.

La disposición que dice «Quedan derogadas las disposiciones que se opongan a lo establecido en la

presente ley» fue aprobada por unanimidad.

No obstante, el señor Lamo puso a votación su enmienda —que se especificara que se derogaban única-

mente las normas contenidas en el artículo segundo del capítulo segundo de la ley Sindical— a efectos de

su defensa en el Pleno.

La enmienda —otra más— tuvo 11 votos y podrá ser defendida en el Pleno.

A las nueve y media —como queda dicho— se levantaba la sesión una vez dictaminado el proyecto.

Sin embargo, el punto más controvertido y que ha estado latente en todos los debates, el de la sindicación

por ramas de actividad, queda en el aire. Será el Pleno el que decida tan trascendental aspecto.

Por ello, aunque acabó el dictamen, las espadas siguen en el aire.

 

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