Felipe González defendió las enmiendas contra cinco ministros. 
 No han actuado bien, el pueblo lo sabe y el PSOE reprueba su actuación     
 
 ABC.    18/09/1981.  Página: 7-8. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

Felipe González defendió las enmiendas contra cinco ministros

«No han actuado bien, el pueblo lo sabe y el PSOE reprueba su actuación»

MADRID. El líder del Partido Socialista, Felipe González, había defendido ante el Pleno las cinco

enmiendas para reprobar la actuación de los ministros implicados en el asunto del aceite de colza

desnaturalizado y sus posteriores consecuencias. La respuesta del Gobierno y del Grupo Centrista fue la

dudosa constitucionalidad de la propuesta socialista, porque, entre otras cosas, implica una censura al

Gobierno. Leopoldo Calvo-Sotelo —finalmente— rechazó todas las enmiendas del primer partido de la

oposición.

Toda la tarde y parte de la noche fueron dedicadas en el Congreso a ia presentación de las enmiendas

presentadas por cada uno de los grupos parlamentarios. La expectativa de este procedimiento estaba,

sobre todo, en la ya conocida posición del PSOE con cinco enmiendas que pedían la reprobación de los

ministros de industria, Agricultura y Pesca, Economía y Comercio, Hacienda y Trabajo, Sanidad y

Seguridad Social.

Fue precisamente el secretario general del Partido Socialista quien, después de la exposición del

responsable de política sectorial, Ciríaco de Vicente, subió al estrado y comunicó que su grupo «ha

pedido que la Cámara emita su juicio político sobre cinco ministros y que apruebe su propuesta de

reprobar su actuación».

Felipe González reiteró todas las afirmaciones formuladas durante la sesión del Pleno del pasado

miércoles. «Los ministros no han actuado bien, todo el pueblo lo sabe y el PSOE reprueba su actuación.»

Miguel Herrero R. de Miñón se dirigió a tos diputados desde el estrado, inmediatamente después de que

el líder socialista informara de la decisión de su partido. Reprochó a Felipe González su actuación,

indicando que hay que saber renunciar a cada oportunidad de tener y conseguir popularidad.

DUDOSA CONSTITUCIONALIDAD

Calvo-Sotelo: «El Gobierno se siente solidario»

El representante del Grupo parlamentario Centrista, Miguel Herrero de Miñón, puso en tela de juicio la

constitucionalidad de las enmiendas de responsabilidad política de los ministros del Gobierno. «Así lo

hemos hecho constar a la Cámara, porque nos carece temerario hacer algo con tan dudosa aceptación.» El

señor Herrero de Miñón apuntó la existencia para estos casos de un Tribunal constitucional.

La propuesta presentada por Felipe González es, según dijo Herrero de Miñón, una censura al Gobierno,

con la salvedad de que si eso se pretende, tenían que haberla formulado como moción de censura.

Retrocediendo en el tiempo, el portavoz centrista recordó a los diputados que cuando se discutieron estos

asuntos el Grupo Comunista previo una censura individual de tos ministros, pero precisamente el PSOE

se abstuvo de votar esta proposición en su día.

Miguel Herrero de Miñón no entendía cómo en la sesión del pasado miércoles Felipe González había

hablado solamente de responsabilidades objetivas del Gobierno y dejaba a un lado las subjetivas. «El líder

socialista ha señalado que todos tos grupos han coincidido en el insuficiente nivel de eficacia de la

Administración Pública. Pero la ineficacia de la Administración no implica la responsabilidad de los

adminstradores».

«Ayer —dijo en otro momento de su intervención el portavoz centrista—, Felipe González indicó que era

prematuro pedir responsabilidades subjetivas. En este sentido —se preguntó Herrero de Miñón—, ¿por

qué no extiende las responsabilidades a todos los entes públicos relacionados con el asunto del aceite

desnaturalizado?

Ciríaco de Vicente ha dicho que lo ocurrido es algo incontrolable, y está claro que no puede deducirse de

esto la responsabilidad de los ministros.»

FELIPE GONZÁLEZ: «NO PUEDEN RECURRIR AL TRIBUNAL»

«Si el Gobierno tuviera la oportunidad de recurrir al Tribunal Constitucional ya TV habría hecho; pero no

la tiene», afirmó Felipe González utilizando su turno de réplica, después de tas palabras del portavoz

centrista.

El Partido Socialista habría pedido el cese y no responsabilidades a los- ministros si se tuviera la certeza

de responsabilidades subjetivas. «Antes de que se iniciara el debate había razones —apuntó más

adelante— para reprobar a los ministros implicados en el asunto, y estas razones se han ido aumentando

en el trancurso de las sesiones del Parlamento.»

Transcurridas las intervenciones del secretario general del PSOE y del portavoz de UCD, el presidente del

Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, tomó el micrófono desde su escaño para dirigirse a Felipe González,

ratificando todo lo dicho por Herrero de Miñón en sus réplicas a las enmiendas socialistas. «Al Gobierno

le parece dudosa —dijo— su constitucionalidad.».

La intervención del presidente del Gobierno fue muy breve, y además de las argumentaciones formales de

la constitucionalidad o no de las proposiciones puso de manifiesto a toda la Cámara que el «Gobierno se

siente solidario a rechazar todas las enmiendas del PSOE».

No obstante, y por último, Felipe González, también en un corto espacio de tiempo, y sin subir al. estrado,

indicó que el Gobierno no puede aprobar o rechazar las propuestas, sino todos los grupos parlamentarios.

Por último —y con ello quedó zanjada la discusión—, Felipe González ratificó: «Mi Grupo propone a la

Cámara que se repruebe el comportamiento de cinco ministros.»

 

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