Autor: Prados de la Plaza, Luis. 
   Otra contaminación     
 
 ABC.    09/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

MERIDIANO DE LA CIUDAD

OTRA CONTAMINACION

Con la aplicación del punto segundo del artículo 421 de la ley de Regimen Local, ¡santas pascuas! Ya

decía yo, sobre el «choque de trenes» alcalde-concejal, que el que llevaba la derecha de la vía buena era

Arespacochaga. Habría que remontarse mucho para buscar antecedente de concejal suspendido por

resolución del Ministerio de la Gobernación. Así que, con democracia y todo, vamos a ver si se cumple lo

legislado. Sería la mejor recomendación para el año que acabamos de estrenar.

Ha vuelto el plomo. Unos vecinos dé Villaverde hicieron —hace un mes— la denuncia gravísima de la

contaminación por plomo en la sangre de los niños. El Ayuntamiento —que tiene unas obligaciones y

unas competencias— tardó en reaccionar más de lo debido. Pero, al fin, lo hizo de forma concluyente y

minuciosa. Creían las autoridades municipales, al parecer, que no era preciso informar, de nuevo, puesto

que el tema es viejo y resulta molesto.

Las autoridades sanitarias y las Delegaciones de Obras, Sanidad y Medio Ambiente del Ayuntamiento

han recabado papeles de hace un año y han vuelto a inspeccionar la zona y los servicios. Sin la menor

vacilación, los expertos se han definido antes de que finalizara el año 1976: no es verdad lo de la

contaminación. Se ha hecho un grave daño con llevar una falsa ailarma a la opinión pública. No hay

plomo ni historias....

Bueno, historias, sí... Han vuelto los vecinos a la carga y. desde este mismo momento, se exige una

conducta clara y resolutiva por parte de las autoridades correspondientes. Dicen los vecinos de Villaverde

que el gobernador civil les prometió intervenir y que la promesa fue cumplida en parte. Una fábrica fue

multada con 400.000 pesetas. Los motivos de la sanción no se basan en aspecto de contaminación alguna,

sino de orden público. Me gustaría saber quién altera el orden público, o quién facilita los cimientos para

la alteración. Me gustaría saber por qué hay que contentar a la galería de vecinos y por qué una sola

fábrica concita las miradas de los humos, en una zona industrial tan densa. De momento, puedo ofrecer

algún dato esclarecedor: esa fábrica está allí desde el año 1941; lleva veinte años sin comparecer por

Magistratura de Trabajo y fue la excepción del trabajo obligatorio, de cada día, en la jornada de paro

laboral que se organizó en Villaverde... ¡Jolín, con el orden público! Molesta un comportamiento así, y se

le anda buscando contaminación por todas partes.

Hay una legislación al respecto, señores. Si contamina, adelante con la mecánica preceptiva. Duro, y

adelante. Y, de paso, que respondan las autoridades sanitarias y municipales por haber dicho,

tajantemente, que no existe contaminación.

Pero si los vecinos no llevan razón e insisten en alarmar a la "ente _ se hace obligatoria la intervención, de

oficio, Entre otras cosas, porque el orden público se puede alterar si se siguen «echando balones fuera».

Alimentar especies, o permitirlas, es tan peligroso como si fuera verdad la contaminación por plomo. Es

la otra contaminación, mismamente.— Luis PRADOS DE LA PLAZA.

 

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