Autor: Población, Félix. 
 Del silencio indolente a la denuncia sin alarma. 
 Los pulmones de Avilés están enfermos     
 
 Arriba.    28/01/1977.  Página: 22-23. Páginas: 2. Párrafos: 20. 

Enviados Especiales

Del silencio indolente a la denuncia sin alarma

Los pulmones

de Aviles

están

enfermos

E1 servicio municipal contra la

contaminación reclama para la villa el título de «ciudad contaminada»

Según la Asociación Asturiana

de Amigos de la Naturaleza, Aviles,

con Sestao, son las ciudades más

contaminadas de Europa

HACE años el enterrador de San Juan dé Piñera, a 60 kilómetros de Aviles, tuvo la oportunidad de

comprobar in situ —el hecho puede resultar morboso— el grado de incidencia de los gases emitidos

desde la hogaño villa siderúrgica: sobre las losas de las tumbas del pequeño cementerio asturiano, a tan

respetable distancia de los complejos industriales, gruesas capas de costra habían venido formándose

como consecuencia de tos humos tóxicos empujados por el viento desde las altas chimeneas fabriles.

No hablamos de un pasado superado ni pretendemos ahora resurgir un problema viejo con hueco

sensacionalismo. la Villa del Adelantado de la Florida, hoy por hoy, sigue padeciendo los achaques de su

precoz industrialización cuando, por la década de los cincuenta, la urgencia potenciaba este tipo de

impulsos.

Con 28 kilómetros cuadrados de superficie, el Municipio de Aviles supera en la actualidad los 100.000

habitantes. De localidad casi bucólica ha pasado a ser pujante centro industrial. Una visita puede ser

suficiente para constatar el hecho que nos ocupa: la contaminación, la puesta en funcionamiento de un

servicio municipal dedicado a investigar esta circunstancia y la petición del Ayuntamiento avilesino de

disponer para la villa el título de ciudad contaminada creo que no pueden estimarse, en ningún caso, como

contingencias o demandas gratuitas.

El aire de Aviles, al detalle

Desde el pasado mes de agosto funciona en la ciudad un servicio municipal contra la contaminación, que

en los momentos presentes sólo cuenta con la ayuda financiera del Ayuntamiento. Un millón de pesetas

ha puesto ya de su pecunío, con destino a la adquisición del primer material investigador. Veinte aparatos

de medición están siendo colocados en diversos puntos de Aviles. Estos chivatos dirán, dentro de unos

meses, la única verdad. Se trata de mecanismos Mac Leod para el análisis de materias en suspensión y

anhídrido sulfuroso, asi como de instrumentos Standard Gange, dedicados al materia! sedimentare. En

breve el Ayuntamiento dedicará dos millones más con vistas a la ampliación del equipo.

Por ahora Antonio Suárez Marcos, joven físico af frente de la tarea, no nos puede dar lo que quisiéramos:

datos concretos que contabilicen las incidencias tóxicas, pero sí algunos referentes a los humos que

cuentan negativamente en la atmósfera de la villa. De mano, el diagnóstico apunta claramente hacía el

pronóstico reservado.

Según el informe previo del señor Suárez Marcos, sólo el 5 por 100 de la contaminación atmosférica se

debe a los gases de los automóviles; eí resto es consecuencia de la combustión industrial. Ensidesa,

Endasa, Dolomíticos y Enfersa —dentro del Municipio—, con la Real Compañía Asturiana de Minas y

Asturiana del Cinc, en las afueras, componen el total de empresas asentadas en el Anterior o extramuros

de la localidad asturiana. (Véase cuadro al margen.)

Un inventario de gases contaminantes nos daría la identidad siguiente de los mismos:

—Polvos y gases finos de azufre tóxico.

— Humos rojos, con partículas extremadamente finas dé óxidos de hierro,

— Emisiones de hidrógeno con aerosol de ácido sulfúrico en forma de diminutas gotas.

—.Emisiones de óxido de carbono.

—Emisiones de fuoruros y ácido fluorhídrico, destructoras de la vegetación.

Emisiones de humos contaminantes con dirección al complejo urbano

—Emisiones producidas como consecuencia de las combustiones en los hornos de coke, que llevan

consigo vapores de alquitrán, causantes de los cánceres da pulmón, y ácido sulfúrico, cuyo olor a huevos

podridos es perceptible en ocasiones en toda la zona avilesina.

— Emisiones de amoníaco, que han ocasionado alguna vez la evacuación de las zonas limítrofes a la

industria por parte de la población.

La situación atmosférica se siente especialmente afectada cuando soplan vientos del Nordeste, que con-

ducen los humos sobre el complejo urbano, mientras que con el Noroeste los arrastra hacia Gijón, a 24

kilómetros, ciudad cuya situación también deja bastante que desear en este sentido.

Hablando con algunos de los vecinos del término de Corugedo, en Aviles, pudimos comprobar

consistentes capas residuales de polvo en los tejados de las casas, a veces sólo eliminabies «a paladas». El

poder tóxico de estos residuos queda de manifiesto si observamos que llegan a comerse las tejas, Los

árboles frutales en esta zona no son productivos, y en algunos casos aparecen quemados, totalmente

mustios.

La contaminación es grave

Desde hace cinco años la Asociación Asturiana de Amigos de la Naturaleza se dedica a defender el

paisaje y la ecología de la región en una labor verdaderamente elogiable. ANA cuenta ´con diversas

Delegaciones en Asturias, no confiesa ningún tipo de ideología política como entidad —aunque la de sus

miembros puede ser diversa— y contabiliza un total de dos mil socios, muchos de ellos personas

relevantes en ia Universidad y la política.

El señor Nebot, directivo de esta asociación, fue terminante a la hora de enjuiciar la situación atmosférica

avilesina, así como la general contaminación existente en la zona: es grave. Ha desaparecido la pesca;

existen en Salinas bosques de pinares totalmente quemados. Aviles, con Sestao, pueden considerarse, sin

duda, las ciudades más contaminadas de Europa.

En semejantes términos se manifestó el director de ANA, señor García Dory, el cual nos dijo que

numerosas familias afincadas en Aviles comunican a la asociación casos de raras enfermedades

bronquiales en los niños, hasta tal punto que los pulmones de muchachos de diez años parecen los de

fumadores de cuarenta. «ANA inició precisamente su acción sobre este tema, pero no pudimos llegar muy

lejos por razones obvias. Lo cierto es que Avilés preocupa y conviene denunciarlo.»

Por otro lado, aunque sin confimarnoslo fehacientemente, el doctor Brugarolas, especialista en cáncer de

pulmón del Hospital General de Oviedo, nos comunicó que en los tres últimos años el número de este tipo

de afecciones registradas en el centro alcanzó la cifra de quinientos. Lo curioso es que las causas, en los

pacientes de la zona de Aviles, no responden a razones normales, como consecuencia del tabaco, y

presentan idénticos síntomas, lo que si se puede decir es que el número de cánceres de pulmón es

demasiado elevado.»

Una cosa es evidente, como nos dito el señor Nebot; las familias del personal dirigente de las empresas

afincadas en Aviles no suelen residir en la ciudad...

Hay más: fluorosis

La existencia de emisiones de fluoruros y de acida fluorhídrico, y la comprobación, en un primer análisis,

de sus consecuencias inmediatas —la destrucción de la vegetación—, toca un tema grave; la fluorosis.

¿Existe fluorosis en Aviles? La respuesta es definitiva: sí.

E1 director del macelo municipal de la villa, luis Alvarez Nachón, es explícito: «la zona afectada se

centra en el Concejo de Gozón. Un total de ochocientas reses de ganado vacuno padecen fluorosis, lo cual

repercute en la economía de noventa y cinco ganaderos, con la agravante de que la enfermedad incide en

un censo de ejemplares de raza asturiana de alta calidad.»

«El mal —según «os explica el señor Alvarez Machón— se produce a causa de la contaminación de los

forrajes por los gases que contienen flúor. El primer síntoma visible es la exóstosis o cojera y la sequedad

de la piel, junto con la diarrea y el adelgazamiento progresivo. El pronóstico es gravísimo, y el

tratamiento, prácticamente nulo.»

Nos explicó el veterinario de Avilés que el valor tóxico del flúor puede transmitirse a una distancia de 14

kilómetros más allá de la factoría emisora. Teniendo en cuenta que, según el señor Pertierra, catedrático

de Química Orgánica, por tonelada de aluminio se evaporan 15 kilogramos de flúor, y que el total al año

de la empresa productora es de 80.000 toneladas, sobra cualquier tipo de comentario acerca de las

resultantes. Según el mismo profesor, la emisión tóxica quedaría sensiblemente paliada con las cubiertas

de alúmina dispuestas sobre los hornos de combustión.

Y no es sólo Aviles

Hasta aquí, la panorámica avilesina, a modo de observación general. Cierto que no es única en Asturias.

Por iguales o semejantes motivos podríamos ampliarla a Sama de Langreo o La Felguera, cuya situación

orográfica de localidades empozadas resulta incluso más preocupante.

Asturias, de cara a una política de acción de medidas anticontaminantes, es tierra que promete un radio de

trabajo muy amplío y hasta urgente, a menos que, como nos decía el señor Nebot, pasemos por alto las

contingencias de su paisaje y su ecología.

«No somos partidarios de la anti-industrialízación a! modo romántico; pero sí de su racionalización en el

contexto de una gegorafía necesariamente respetable, como cualquier otra, con la particularidad de la

riqueza, que, en el caso de Asturias, es evidente.»

Félix POBLACIÓN (Fotos: ROMERO.)

Señor Alvarez Nachón: «hay fluorosis»,

El director del macelo de Aviles fue terminante

• Entre su población infantil se registro un elevado múmero de broncopatías

Antonio Suárez Marcos, físico del servicio municipal contra la contaminación: la situación es

preocupante

• Las afecciones de cáncer de pulmón, en los no fumadores, presenta un índice alto en relación con

otras zonas

• Ochocientas reses de ganado vacuno han sido diagnosticadas

de fluorosis en el término de Gozón

• El Ayuntamiento de la ciudad ha colocado aparatos de medición en diversos pantos de la localidad

Viernes 28 enero 1977

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