Monseñor delicado: La caridad en el cumplimiento de la profesión     
 
 ABC.    13/06/1974.  Página: 46. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

MONSEÑOR DELICADO: «LA CARIDAD EN EL CUMPLIMIENTO DE LA PROFESIÓN

Vigo 11. El obispo de Tuy-Vigo, monseñor José Delicado Baeza, ha pedido a todos

los fieles que sepan comportarse como cristianos en el ejercicio de su

profesión, de tal modo que «lo primero es amar y no aplazar ni desplazar el amor

del mundo en que vive».

En efecto, el prelado, en una carta pastoral publicada en el «Boletín Oficial de

la Diócesis» sobre el Día Nacional de la Caridad, afirma que «la profesión es un

medio de subsistencia y de afirmación de la persona, pero sobre todo es un

servicio al bien común, a las personas concretas. El cristiano, en el ejercicio

de su profesión, no debe considerar al hombre como una ocasión di lucro ni como

un ser que le es ajeno, sino como «próximo», como semejante a quien ayudar; más

todavía: como a Cristo mismo.»

Seguidamente dice: «Cada profesión debe hacerse tanto más caritativa, afable y

servicial con el hombre cuanto más amenazad; esté del mecanismo de la técnica.

Todo profesional es un funcionario de la Humanidad en progreso, aunque su labor

se reduzca a atender una ventanilla o al servicio de limpieza; pero no debe

olvidarse de que entré en comunión vital con los hombres, con sus hermanos, para

que sus relaciones con ellos, compañeros de profesión y los que solicitan sus

servicios, sean cálidas y cordiales.»

Tras de señalar que los cristianos han de ser fermento en la vida social y que

sería una burla del cristianismo reducir sus exigencias a la misa de domingo,

precisa que «hay profesiones de un radio de acción tan amplio, en sus acciones u

omisiones, que pueden hacer felices o desgraciados, según el signo de las

mismas, a multitudes enteras, y eso se puede hacer a veces sin tener conciencia

de sus resultados, según el "estilo" o talante profesional de la persona;

defensora de sus intereses egoístas o servidora del bien común. ´Quizá sea en

estas consecuencias el punto en que tenga más aplicación aquella pregunta del

Evangelio: "¿Cuándo te vimos hambriento o sediento... y te dimos o no te dimos

de comer y de beber?"».—Europa Press.

 

< Volver