Cardenal Primado: Que España no progrese solo en lo material     
 
 ABC.    19/06/1974.  Página: 43-44. Páginas: 2. Párrafos: 4. 

CARDENAL PRIMADO: «QUE ESPAÑA NO PROGRESE SOLO EN LO MATERIAL»

Toledo 18. «Como obispo, no puedo predicar únicamente una doctrina social que se

limite a contemplar los horizontes de la Tierra Yo no estoy para eso. Yo quiero

eso también en nombre de la Iglesia, pero quiero que en todo momento quede muy

claro que Cristo vino a la Tierra para abrirnos el camino del cielo, para

asegurarnos la eternidad feliz, para predicarnos una doctrina y darnos una vida

que no ha de limitarse simplemente a consideraciones sociales, como podrían ser

las de cualquier profesor de ética o de economía. Cristo busca algo más y nos lo

da con su muerte y resurrección», afirma el cardenal primado de España, monseñor

González Martín, en una homilía que publica el último número del «Boletín del

Arzobispado de Toledo».

«Pido para vosotros, trabajadores —dice dirigiéndose principalmente a los

labradores—, que la sociedad reconozca cuanto sea posible y justo vuestros

derechos. Y que haya cada vez más distribución de la riqueza y el bienestar. Que

se eviten las injusticias sociales, sea cual sea el ambiente, en que puedan

producirse.»

«Pero —añade— pido, por encima de todo, paz y concordia para que, unidos unos y

otros, vayamos encontrando los caminos de, la realización y el logro de ese

progreso que todos buscamos como una normal aspiración de nuestra naturaleza

humana. Cuanto más mejor.»

«Ahora bien —continúa afirmando—, sería triste y lamentable que la sociedad

española progresara en la distribución y consecución de los bienes materiales y

perdiera los bienes del alma. Que eso no suceda. Y que, a la vez que exista más

bienestar, exista también la fe,, la fe cristiana, la educación cristiana de los

hijos, la oración en la familia, las vocaciones sacerdotales, la atención al

mundo de las Misiones.

La adoración de la cruz bendita del Señor, el rezo del rosario a la Virgen

María, la búsqueda de los sacramentos, la aspiración noble del alma a ser cada

vez mejores, porque la vida no termina aquí; hemos nacido para la vida eterna»,

concluye el cardenal primado.—Cifra.

 

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