Importante toma de posición de los obispos españoles en el comunicado final de la XXI asamblea plenaria, que concluyó ayer     
 
 ABC.    01/12/1974.  Página: 31-32. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

LA IGLESIA EN EL MUNDO DE HOY

IMPORTANTE TOMA DE POSICIÓN DE LOS OBISPOS ESPAÑOLES EN EL COMUNICAD FINAL DE LA

XXI ASAMBLEA PLENARIA, QUE CONCLUYO AYER

ECONOMÍA DEL CLERO: Garantizar un mínimo decente

EVANGELIZACION Y SACRAMENTOS: Evitar una inconsiderada administración

RECONCILIACIÓN: Elaborar un documento para marzo próximo

SOLIDARIDAD: Con el cardenal presidente y el Sínodo

ECONOMÍA NACIONAL: Pedir transparente honestidad administrativa

VIOLENCIA: Condenación de todas sus formas

DERECHO DE ASOCIACIÓN: Que asegure verdaderos cauces de participación

HOMILÍAS: Que Iglesia y Estado respeten sus campos de competencia

AMNISTÍA: Clemencia y revisión de algunas situaciones penales

La Asamblea Plenarla del Episcopado —de la que ofrecemos un balance en nuestra

primera página— concluyó ayer haciendo público un amplio comunicado que excepto

en sus párrafos de asuntos de trámite, publicamos íntegro a continuación:

SITUACIÓN ECONÓMICA DEL CLERO

Los obispos han dedicado especial interés al estudio de los problemas

relacionados con la precaria situación económica de buena parte, de sacerdotes

españoles, cuyas retribuciones están por bajo del mínimo vital necesario. Su

problema es más grave, porque no gozan de los servicios de la Seguridad Social.

Las dificultades halladas hasta aquí para Ja solución del problema han sido

grandes. Sin poder esperar más, al tiempo que se continúa gestionando con las

autoridades competentes una revisión del presupuesto del clero conforme al

Concordato, los obispos han determinado dar prioridad en la modesta economía de

cada diócesis a la atención de sus sacerdotes, a fin de completar a cada uno

unos ingresos mínimos d« 10.000 pesetas mensuales, aun a costa de Otras

necesidades también apremiantes. Es propósito de los obispos seguir buscando

soluciones más firmes y defínitivas que ésta, ahora establecida, con

determinaciones a nivel diocesano, interdiocesano y nacional, y. espera de todos

—fieles e instituciones privadas Y públicas— la colaboración necesaria para

dicha deseada solución.

EVANGELIZACION Y SACRAMENTO

Tema central de esta Asamblea ha sido el de «Evangelizaron y sacramento», de

que la Comisión Episcopal de Liturgia ha sido ponente. Se ha iniciado el estudio

con un análisis previo de la situación, dada la actual evolución cultural y

socio-religiosa de nuestro pueblo y según las exigencias que la evangelización y

la sacramentalidad de la Iglesia tienen siempre y de modo especial en este

momento posconciliar. Se han analizado también las relaciones mutuas entre

evangelización y sacramento, para evitar la inconsiderada administración de

sacramentos sin la conveniente evangelización y para estimular y capelizar

debidamente la evangelización hacia una vida sacramental más consciente y

consecuente. El tema ha quedado abierto para ulterior desarrollo en línea con

las directrices señaladas por los obispos. La Comisión Episcopal de Liturgia

publicará en su día el documento oportuno, y seguirá elaborando las aplicaciones

concretas de carácter pastoral.

RECONCILIACIÓN Y AÑO SANTO

La Comisión permanente ha presentado ante el Pleno del Episcopado el fruto de

sus reflexiones sobre el tema de la reconciliación, cuyo encargo recibiera en su

día. Los obispos han celebrado un amplio y sereno debate. Y han decidido que el

problema debe ser abordado en profundidad, con sincero y humilde realismo,

atendiendo tanto a la vida eclesial como a la cívica. Es deseo del Episcopado

dedicar el tiempo necesario en la próxima o prosimas Asambleas de 1975, en la

esperanza de poder hacer público un mensaje a la comunidad cristiana española

durante el Año Santo Romano. A este fin se ha designado una Comisión especial

formada por el señor cardenal de Toledo, don Marcelo González Martín, y los

señores obispos de Huelva. don Rafael González Miralejo; auxiliar de Sevilla,

don Antonio Montero; auxiliar de San Sebastián, don José María Setién Alberro, y

secretario del Episcopado, don Elias Yanes Alvarez.

ANTE EL MOMENTO PRESENTE

En relación con el tema de la reconciliación, los obispos han reflexionado

serenamente, desde su misión de pastores de la comunidad cristiana, sobre el

momento difícil que atraviesa la sociedad española y en el que debemos trabajar,

como cristianos, con esfuerzo esperanzada. Fruto de su consideración son los

puntos siguientes:

1/) Solidaridad con el cardenal presidente La Conferencia Episcopal

Española afirma su solidaridad con:

a) Las palabras de su cardenal presidente en el discurso de apertura de esta

Asamblea plenaria.

b) El mensaje recientemente dirigido por Su Santidad el Papa Pablo VI y

por los padres sinodales a la Iglesia y al mundo sobre la exigencia evangélica

de promover y defender los derechos humanos.

c) Los documentos de las. Comisiones Episcopales de Apostolado Social y de

la Doctrina de la Fe acerca de las actitudes cristianas ante el presente momento

económico y sobre las consecuencias morales del aborto.

2) Consecuencias sociales de la crisis económica

De cara a las consecuencias sociales de la crisis económica, los obispos llaman

la atención de todos los ciudadanos (obre tres virtudes especialmente

apremiantes hoy: transparente honestidad administrativa, austeridad en el

consumo y solidaridad en las cargas. Todos debemos secundar las directrices

justas de los Poderes públicos, que, a su vez, han de ser los primeros en asumir

las restricciones necesarias y en imponerlas cuando lo exija el bien común, con

la máxima consideración hacia los más débiles.

3) Condenación de toda violencia

Ante los brotes de violencia que turban nuestra sociedad. los obispos

recuerdan que los problemas colectivos no pueden resolverse mediante soluciones

violentas, ya se ordenen a detener la evolución necesaria e ineludible, ya a

provocar cambios radicales de las estructuras socioeconómicas p políticas. Ni el

terrorismo, ni la subversión revolucionaria, ni la represión de los derechos de

la persona humana son compatibles con la concepción cristiana del hombre y de la

sociedad. Los obispos condenan con su cardenal presidente «los extremismos que

ejercitan la violencia, aun verbal, y que coarten la esperanza de la convivencia

en la libertad».

4) Derechos de asociación, reunión y expresión

* En consonancia con las enseñanzas de la encíclica de Juan XXIII, "Pacem in

Terris», y de la constitución conciliar sobre la Iglesia en el mundo moderno, la

Conferencia Episcopal Española considera obligado apoyar una evolución en

profundidad de nuestras instituciones, a fin de que garanticen siempre

eficazmente los derechos fundamentales de los ciudadanos, tales como los de

asociación, reunión y expresión. Para lo cual es necesario asegurar cauces dé

participación de todos los ciudadanos, tanto individualmente como asociados, en

la vida política, desde su propia identidad programática, sin discriminaciones

arbitrarias y con • garantías jurídicas para el ejercicio de este derecho dentro

de las exigencias del bien común. El ordenamiento legal en esta materia, si

responde a los requisitos indicados, a más de reconocer y regular un derecho

natural de la persona debe abrir nuevas y positivas vías qué permitan afrontar

otros problemas de la vida social. En caso contrario podría conducir a

frustraciones peligrosas»

5) El problema de las homilías

En relación con los sacerdotes, el Episcopado ve con inquietud cómo se lea

imponen con frecuencia sanciones gubernativas bajo la acusación de que en sus

homilías inciden indebidamente en temas temporales, y cree necesario recordar,

con el Concilio, que «la predicación sacerdotal, especialmente difícil en las

circunstancia* actuales, para que pueda persuadir con idoneidad al espíritu de

tas oyentes, no debe exponer la Palabra de Dios de modo general y abstracto,

sino aplicando la perenne verdad del Evangelio a las circunstancias concretas de

la vida» (PO 4).

Los sacerdotes han de ser fieles, por su parte, paira no expresar con

parcialidad su propia sabiduría o preferencias personales, por inhibición o por

exceso, sino que deberán responder siempre a las exigencias de la Palabra de

Dios, como dice el mismo Concilio. Todos saben, de otro lado, que la libertad

connatural al ministerio sagrado está formalmente garantizada en nuestro país

por la normativa legal vigente. No se pretende la impunidad para casos en que se

lesione realmente la dignidad de las personas y el bien de la sociedad.

En todo caso, pedimos a los gobernantes — a quienes compete juzgar si en un

caso concreto se violan las exigencias del orden jurídico» (DH 7)—la mayor

ponderación en materia tan delicada, y recabamos siempre para la jerarquía de la

Iglesia el juicio doctrinal y pastoral sobre tales actuaciones. Para todos los

fieles, de otra parte, sigue siendo actual nuestra recomendación de. hace dos

años: «Piensen los cristianos que intentan desautorizamos ante el pueblo cuando

abordamos problemas sociales o políticos, si les mueve un genuino espíritu de

fe, o si, por el contrario, se dejan arrastrar por sus intereses personales o

preferencias pe líticas, que desearían imponer al resto d los cristianos o de

los ciudadanos, en general, con la anuencia, o al menos co el silencio, de la

jerarquía de la Iglesia (La Iglesia y la comunidad política, 32).

6) Clemencia y revisión de alguna situaciones penales

• Próxima ya la apertura de la Puerta Santa, la Conferencia Episcopal considera

un deber recordar el signo de reconciliación que inspira el Año Santo Romano

Este espíritu ha llevado, al Papa en la bula de convocatoria y a los padres sino

dales en su reciente mensaje al mundo, solicitar la magnanimidad de los

gobernantes de todos los países en favor de la personas recluidas en prisión.

Animados por el mismo espíritu, invitamos a nuestro gobernantes a que revisen

la situación penal de aquellos que están recluidos por 1a restricción de unos

derechos que ahora se tiende a, reconocer más plenamente; y a la vez, pedimos un

generoso gesto de clemencia, en consonancia con el mensaje jubilar del perdón

cristiano en favor de todas las personas privadas de libertad.

Estas reflexiones están hechas desde 1; doble condición de obispos y de

españole! inspiradas por el amor a nuestro pueblo en el mismo anhelo de nuestro

carden; presidente: «Servir de estímulo y ejemplo a los cristianos y a todos los

español* de buena voluntad par» que se apreste a colaborar eficaz y

solidariamente en bienestar de nuestra Patria.»

 

< Volver