Autor: Solana, Luis . 
   UCD: ¿qué pueden hacer?     
 
 ABC.    15/06/1982.  Página: 29. Páginas: 1. Párrafos: 2. 

UCD: ¿Qué pueden hacer?

Por Luis SOLANA

Suelo tener exquisito cuidado en no dar consejos a los demás partidos políticos, porque cada uno puede

hacer de su capa un sayo si quiere y ahí está el pueblo para decir si la prenda resultante- le agrada o no le

viene a propósito. Pero yo creo que todos los españoles estamos inquietos ante la crisis de UCD y que no

sería tampoco humano pasar de largo ante la cama del enfermo como si su fallecimiento no fuese con

uno, por aquello de que no es de la familia. Los problemas de UCD nos salpican a todos. Y lo puedo decir

muy alto al ser parte integrante de un partido que ha puesto sordina generosa e inteligente a unas

trompetas que deberían haber sonado a los cuatro vientos el pasado 24 de mayo. Pero hay quienes

pensamos que las murallas de este jericó son un poco de todos. Voy a ordenar unas ideas obvias para

iluminar al mismo ritmo las conclusiones.

1. UCD surge en el panorama político como una operación de gentes de la segunda dictadura y de gentes

de la oposición democrática para lograr hacer la transición con los mimbres disponibles y sin romper la

cacharrería. 2. La historia reciente europea nos dice que los partidos que hacen la transición tardan años y

años en ser desalojados del Poder (República Federal Alemana) o siguen en él todavía (República

italiana). Que en media docena de años se esfume el Poder de las manos de quien lo tenía totalmente

requerirá muy serios análisis. 3. La clave del éxito primero de UCD se halla en la obtención de la

confianza de franquistas y demócratas. La piedra angular del segundo éxito está en la consecución del

voto de muchas gentes de la derecha y de la izquierda sociológica. A. eso se denominó centro. 4. Algunos

llamaron a esto ambigüedad (lo siguen llamando) y se lanzaron a la «clarificación». La única clarificación

posible era girar a la derecha y se hizo. 5. Al realizar esta operación dejó el terreno templado del centro a

otros y empezó a competir con la derecha genuina. 6. Alianza Popular es mejor derecha que UCD. Mal

terreno para competir. 7. Al PSOE (deseoso desde hace años de que le dejen el centro izquierda

disponible) se le entregan dos herencias: por parte del PCE la patente de cambio económico y por parte de

UCD la de cambio social. Dos terrenos en los que desde 1977 el PSOE estaba combatiendo con creciente

éxito. 8. UCD comprueba en Andalucía que «ya no tiene nada que decir». Que su mensaje de derechas lo

recita mejor AP y que su discurso de cambio hacía la modernidad lo pronuncia mejor el PSOE (más otras

cosas). 9. ¿Qué hacemos? (¿Qué pueden hacer?) 10. Unos aconsejan seguir la clarificación y ultimar el

giro a la derecha. Otros dicen que hay que recuperar el centro. Los de más allá opinan que hay que

invertir el movimiento y volver la vista hacia la izquierda. 11. «No hay tiempo». Lo siento, pero en mi

opinión UCD no tiene tiempo para ser derecha (AP tiene ya la marca) ni para volver a un centro perdido;

ni para decir nada en clave de izquierda. 12. UCD se ha terminado. A UCD hay que darle dos medallas al

mérito civil: una por lograr coronar la transición, otra por hacer posible que el Partido Socialista acceda al

Poder. (¡Qué noticia para la inmensa Historia de España!) 13. Sin embargo, la desaparición de UCD debe

hacerse con tiento. Debe ser una eutanasia controlada. 14. Aviso a los que este modelo no les gusta: no

encuentro ninguna posibilidad de evitar que el PSOE gobierne pronto nuestro país se quiera o no.

Reconózcase y prepárense las alternativas del día siguiente (que son imprescindibles), pero no intentemos

hacer teorías de lo deseable como si fuese posible. No hay nada que hacer. 15. ¿Usted es de derechas de

toda la vida? Pues no le viene mal que diga en voz alta y generosa que por primera vez desde hace siglos

van a mandar «los otros». ¿Usted es demócrata sincero? Pues elégrese conmigo de que se puedan cambiar

los timoneles de España sin que tiemble la tierra. Démonos la enhorabuena mutuamente. 16. No insistan,

señores: la derecha (imprescindible) no se edificará hasta que esté en la oposición una temporada. Por el

bien de España, dejen paso a los otros.

 

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