Autor: Idoyaga, Juan Manuel (Periodista; Diario 16 (Bilbao)). 
 Por su conocimiento de la infraestructura etarra. 
 Los arrepentidos podrían facilitar pistas sobre los secuestradores     
 
 Diario 16.    11/01/1983.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Por su conocimiento de la infraestructura etarra

Los «arrepentidos» podrían facilitar pistas sobre los secuestradores

El desenlace del secuestro de Miguel Ignacio Echeverría aparece tanto más incierto cuanto algunos

«arrepentidos» de ETA (p-m), VIII Asamblea pueden estar dispuestos a facilitar datos de la

infraestructura terrorista, así como por la negativa de muchos mediadores habituales a ejercer de

intermediarios tras las advertencias del Ministerio del Interior. Por ello, parece muy probable que

los secuestradores intentaran culminar la operación en el plazo de siete días.

Bilbao.

J. M. IDOYAGA.

corresponsal

El desafío entre ETA (p-m) VIII Asamblea, organización a la que se adjudica con toda probabilidad

el secuestro del joven Miguel Ignacio Echeverría, y el Ministerio de Interior, que ha ratificado su

decisión de «impedir que se obtenga beneficio económico de este secuestro», ha comenzado ya.

El propio comando secuestrador ha dejado claro que el asunto se resolverá ahora en un corto espacio

de tiempo, sin dar opción a los investigadores a que indaguen sobre el paradero del secuestrado.

Todo parece indicar que, a falta de infraestructura firme —y que bien pudiera ser conocida por los

sectores de «arrepentidos» de la VIl Asamblea, contrarios ahora a la persistencia de estos métodos—,

el secuestro deberá resolverse en los próximos siete días.

Información

Todavía hace algunas jornada, los «poli-milis» de la VIl Asamblea habían advertido que «además del

reforzamiento y especialización del operativo para realizar arrestos y requisas (secuestros y atracos),

los servicios de información de ETA (p-m) disponen en la actualidad de datos y recursos suficientes

para dirigir una amplia campaña destinada a conseguir, de forma selectiva y unificada, una serie de

contribuciones».

Confidencias

Ahora, el secuestro del joven Echeverría parece avalar que los «poli-milis» estaban dispuestos a

quitarse la espina de su fracaso con Saturnino Orbegozo, demostrando que tienen esos efectivos de los

que hacían gala, pero que no quieren correr el riesgo de que otra acción rápida de la Policía pudiera

echar por los suelos su propósito.

Se apuntaba en los últimos días, en sectores próximos a ETA (p-m) VIII Asamblea, que «posibles

confidencias de los "arrepentidos", sobre puntos concretos de la infraestructura, habrían podido ser

la causa de los últimos descalabros en secuestros largos, como el del padre de Julio Iglesias o Saturnino

Orbegozo. Por ello, la táctica a utilizar ahora sería la de no correr riesgos innecesarios y buscar

una solución rápida y favorable a sus intereses».

De ahí que la elección de la familia de Patricio Echeverría se presente desde el punto de vista de

este análisis como la más idónea para sus cálculos.

Una familia numerosa, con muchas ramificaciones, que es prácticamente imposible de vigilar totalmente

para las Fuerzas de Seguridad del Estado, y una empresa que, al parecer, marcha sin dificultades económicas,

con su sede social en Madrid, cubría perfectamente los objetivos de los «poli-milis» para actuar con el

mínimo riesgo y las mayores posibilidades de rescate. Lo que ya no parece tan claro es cómo puede montarse el procedimiento de intermediarios y el pago del rescate, con la dificultad de recoger previamente estas

importantes sumas, en medio de una presión policial que vigila las cuentas bancarias. Y con una negativa

generalizada por parte de los intermediarios habituales en este tipo de operaciones que se niegan a

correr el riesgo de la intervención anunciada por el Ministerio español de Interior.

Todo esto sin tener en cuenta la posición de los franceses, que en esta ocasión van a abrir bien los ojos;

van a vigilar posibles contactos en su territorio, para que no les puedan acusar de hacer «la vista gorda»

a posibles transacciones.

De hecho, esta posición de vigilancia francesa se plasmó ya en la jornada de ayer con la detención policial

de un exiliado en San Juan de Luz, del que se presumía que podía tener alguna relación con este grupo de

ETA (p-m).

Se comentaba ayer en el País Vasco-francés que otras personas estaban siendo buscadas por la Policía francesa

en San Juan de Luz y Bayona, aunque a últimas horas de la tarde se apuntaba que el refugiado, detenido

cuando abandonaba una cabina telefónica hacia las 3,30 de la tarde y del que se sabe únicamente que se

apellida Larrañaga, iba a ser puesto en libertad, porque el interrogatorio y registro posterior en su

domicilio no habían podido aportar pruebas de culpabilidad a los investigadores franceses.

Acuerdo imposible

Lo que no parece tan claro es la conclusión a que han llegado algunos analistas políticos de que en el

secuestro pueda influir una supuesta crisis de ETA (p-m, VIII Asamblea), con dos corrientes: una,

favorable a la eliminación de estos procedimientos, y otra, interesada en una fusión con ETA militar.

Todo parece indicar que esta crisis no existe, ni tendría ninguna viabilidad, porque ETA militar ha

señalado ya en repetidas ocasiones que no aceptaría esta fusión y sí, únicamente, un trasvase de

militantes aislados. 

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