Autor: Gil, Francisco Javier . 
 El presidente asistió a la toma de posesión de los nuevos consejeros. 
 Felipe González destacó la labor insustituible del Consejo de Estado     
 
 Informaciones.    07/09/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

El presidente asistió a la toma de posesión de los nuevos consejeros

Felipe González destaco la labor «insustituible» del Consejo de Estado

Francisco Javier GIL

Madrid — El presidente del Gobierno, Felipe González, tomó juramento en la mañana de ayer a los

cuatro nuevos consejeros de Estado, Landelino Lavilla, Juan Prat, Gregorio PecesBarba del Brío y

Antonio López Pina, en un acto solemne celebrado en la sede del alto organismo consultivo.

El presidente González, tras felicitar a los nuevos consejeros, agradeció en nombre del Gobierno la tarea

que está realizando el Consejo de Estado. «Todo lo que esperábamos de él se está produciendo y

seguramente así seguirá siendo en el futuro», dijo el jefe del Ejecutivo, quien calificó la labor de

«insustituible».

Felipe González destacó la «honestidad e indepen´dencia en la ayuda que el Consejo de Estado presta a la

gobernabilidad del país y que nace de una vocación de servicio al Estado y a España».

«El Consejo de Estado —añadió— es la institución que nos ayuda a rescatar y fortalecer la confianza y el

Crédito de los ciudanos en las instituciones democráticas del Estado y su labor es insustituible, sea quien

sea el Gobierno que gobierne.»

Ex ministros

Estas palabras, sin duda, debió pronunciarlas el presidente del Gobierno al ver entre los bancos de los

consejeros a personalidades del anterior régimen.

Ex ministros del general Franco, como Federico Silva Muñoz, José Luis Villar Palasí, Carlos Pérez de

Brido, Pedro Cortina Mauri, o Mariano Navarro Rubio, presentes en el acto de ayer, son algunos de los

miembros del Consejo de Estado que deben asesorar ahora al Gobierno socialista.

Al acto asistieron también el presidente del Congreso, Gregorio PecesBarba, hijo de uno de los nuevos

consejeros; y el titular del Senado, José Federico de Carvajal, y el ministro de la Presidencia, Javier

Moscoso.

En su calidad de consejero estuvo presente el general Emiliano Alfaro Arregui, ex jefe de la Junta de

Jefes de Estado Mayor, y como letrados que son del Consejo, asistieron los ex ministros de UCD, Ignacio

Bayón y Juan Antonio Ortega y Díaz-Ambrona, quien por cierto, luce una barba bien cuidada. También

se dejó ver el dirigente de la oposición, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón.

Se abrió el acto con una breve reunión de carácter secreto, presidida por Felipe González, y tras la misma

se abrieron las puertas para dar entrada a los nuevos consejeros.

Méritos

En el turno de intervenciones, el presidente del organismo, Antonio Hernández Gil, destacó la presencia

de Felipe González en el acto, «no sólo por motivaciones personales, sino también como un homenaje al

derecho tributado por quien con plena legitimidad democrática rige el Gobierno de España», dijo.

Hernández Gil subrayó después los méritos que concurren en cada uno de los tres consejeros electivos y

del nuevo consejero permanente que ayer ingresaron, en el Consejo de Estado.

En nombre de los tres consejeros electivos, PecesBarba resaltó la etapacrucial de la España.de las

libertades y brindó porque en la misma la mayoría de las disposiciones que se sometan a este organismo

lleven el «de acuerdo el Consejo de Estado» y sean las menos las que sólo digan «oído el Consejo de

Estado».

Por su parte, el nuevo consejero permanente, Landelino Lavilla, inició su discurso, previa concesión de la

palabra por parte del presidente González, evocando los cuatro años en los que como presidente del

Congreso había concedido y a veces denegado el uso de la palabra al diputado Felipe González, lo que

interpretó como una verdadera lección de democracia.

Lavilla aludió a la presencia del jefe del Ejecutivo y entendió ésta, fundamentalmente, como un gesto

cargado de significación institucional, como el aprecio del Gobierno a su máximo órgano consultivo.

 

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