Unidad socialista     
 
 Diario 16.    21/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Unidad socialista

La cercanía de un proceso electoral aconseja que los grupos y tendencias

políticas afines inicien conversaciones encaminadas a preparar su estrategia con

vistas a las próximas elecciones. Se han mantenido en este sentido algunas

conversaciones entre grupos de izquierda y centro izquierda. Se trata

de un tipo de negociación que puede ser muy conveniente para definir las

diversas actitudes cara al periodo electoral que se avecina. Algunos grupos

socialistas y socialdemócratas; han llegado a propugnar incluso un frente

democrático común.

Paralelamente a estas gestiones, ha surgido a partir de la base de los tres

principales partidos socialistas una iniciativa común para alcanzar la tantas

veces pregonada unidad socialista. Miembros de las agrupaciones madrileñas del

Partido Socialista Obrero Español, del Partido Socialista Popular y de la

Federación de Partidos Socialistas han suscrito un documento en el que denuncian

que nada autoriza a la presente situación de división de fuerzas socialistas en

partidos cuyos programas e ideologías son prácticamente idénticos.

Parece que hay así un doble terreno de juego que en nada favorece a los

intereses del socialismo español.

Si las condiciones en que tuvieron que desarrollarse los partidos de la

oposición durante la dictadura franquista explican por sí mismas el espontáneo

surgimiento y desarrollo de diversos partidos dentro de una misma ideología,

resultado de su descomposición histórica, en la actualidad sería natural pensar

que el primer objetivo de estos grupos, ya consolidados, y más, cara a una

próxima alternativa electoral, sería el de buscar su unidad.

Resulta hasta cierto punto paradójico que las negociaciones de las líneas

ejecutivas vayan dirigidas a la creación de un frente democrático común con

grupos de otras ideologías, mientras todavía está pendiente el problema de la

unidad interna del socialismo. O que se margine el tema de la unidad por el

superficial embelesamiento que puede suscitar una coyuntural supremacía de un

grupo sobre otros.

Este es un objetivo inmediato al que no se puede relegar de su carácter

prioritario. El país necesita una opción socialista clara, firme y unitaria, que

esté al nivel de su presumible importancia electoral. Y cuando, como se ha

manifestado en los diversos congresos de los distintos partidos» y se demuestra

ahora con el documento conjunto firmado en Madrid, existe una sincera aspiración

en las bases por conseguir esta unidad, el objetivo inmediato de los diversos

partidos socialistas tendría que ser conseguirla de una vez por todas como paso

previo para una estrategia electoral coherente ante unas elecciones que cada día

están más cerca.

 

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