Autor: Reventós i Carner, Joan. 
   Las elecciones y la articulación de los socialistas     
 
 Diario 16.    17/02/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Jueves 17 febrero 77/DIARIO 16

Las elecciones y la articulación de los socialistas

Joan Raventós (PSC)

Después de tantos años de hacer política de catacumbas, en la que a menudo las

actitudes personales tomaban más relieve que las de los grupos políticos, parece

que aun hay quien se resiste a admitir que la hora de los personalismos ha

quedado definitivamente atrás, y es necesaria una política hecha

fundamentalmente de decisiones colectivas.

El abandono de protagonismos personales es una exigencia inexcusable si, como

decimos todos, se quieren articular las fuerzas socialistas en todo el Estado.

En los problemas de unidad, los socialistas catalanes tenemos una larga

experiencia, que se remonta a las vicisitudes del movimiento socialista antes y

durante la guerra civil. Sin ir tan lejos, se manifiesta en el proceso múltiple

de los últimos años para la unificación de los socialistas catalanes.

La formación en 1974 de Convergencia Socialista de Cataluña (CSC) mediante la

integración de cinco grupos preexistentes (MCS, MAS, FOC, FSF y RSC), en una

sola organización le siguió un segundo paso iniciado con la apertura del

Congreso Constituyente del PSC el 22 del VI de 1976, culminado con los

actos finales del 1 de noviembre próximo pasado.

En un proceso abierto, democrático y transparente confluimos en el Partido

Socialista de Cataluña, junto con la CSC, el Partit Popular de Cataluña (PPC),

el Secretariado Político del POUM, antiguos militantes de la Esquerra

Republicana, antiguos militantes socialistas del PSUC y el Grupo de

Independientes Socialistas (GIS).

Candidaturas unitarias

Sin disminuir la importancia de estos logros, no se nos oculta que el proceso no

está acabado. Es por esta razón, que hemos formulado una propuesta de

candidaturas unitarias socialistas en Cataluña, que puede significar un notable

paso adelante en la clarificación del aspecto socialista ante las elecciones

generales y en la perspectiva de la unificación organizativa de los socialistas

catalanes. Esta propuesta ha empezado a ser discutida con el PSC (ex

Reagrupament), la Federación Socialista Catalana del PSOE y el PSPC, y se

mantiene abierta a otros sectores que se reclaman del socialismo.

Después de cuarenta años sin elecciones, la responsabilidad de los socialistas

catalanes es muy grande. En primer lugar hemos de ofrecer al pueblo unas

opciones claras y unidas. Por esto creemos que los socialistas debemos ir unidos

a las elecciones, y presentarnos con un programa explícitamente socialista,

al servicio de los trabajadores y las clases populares, de la gran mayoría del

pueblo catalán y de nuestra reivindicación nacional. Un programa que incluya un

paquete de medula de emergencia por lo que hace a los graves y urgentes

problemas de todo orden: política económica, lucha contra el paro y la

inflación, Seguridad Social, enseñanza, sanidad, jubilaciones, planificación del

territorio y defensa del medio ambiente, equipos colectivos, etcétera.

En segundo lugar, los socialistas hemos de actuar para que el conjunto de las

fuerzas democráticas de Cataluña avancen unidas aún hasta la consecución del

programa unitario del pueblo catalán: Amnistía total, libetrad sin exclusiones,

estatuto de autonomía, retorno del presidente Tarradellas. En este sentido

humos adelantado nuestra propuesta de "Entesa dels catalans" y trabajaremos para

la constitución de candidaturas unitarias para el Senado, capaces de suscitar en

toda Cataluña una gran ola de afirmación solidaria, democrática y nacional.

Articulación a nivel de Estado

Me ha parecido necesario detallar la situación en que se encuentra el proceso

unitario del socialismo catalán en el momento presento, para hacer más asequible

al lector de D16 nuestras posiciones en torno a la articulación de los

socialistas a nivel de todo el Estado. Nuestros objetivos por la unidad de las

socialistas no acaban en Cataluña, sino que tienen su natural prolongación en la

acción para conseguir articular a todos los socialistas del Estado. Queremos un

PSC, partido nacional independiente e inequívocamente soberano, pero lógicamente

articulado con las otras organizaciones socialistas que en todas las áreas del

Estado español conducen a un combate que es también el nuestro, porque tenemos

mi enemigo común y unos objetivos comunes.

Esta fue la razón de nuestra presencia primero en la Conferencia Socialista

Ibérica, y luego, cuando de aquélla se separó el PSOE, en la formación de la

Federación de Partidos Socialistas (FPS). Hemos afirmado siempre que en la FPS

no veíamos una alternativa diferente y mucho menos antagónica, a las

restantes organizaciones socialistas, sino un camino (no una estructura

definitiva) al servicio de la articulación de todos los socialistas del Estado.

El modelo organizativo de la FPS, ligada a una concepción federal del Estado, os

una experiencia valiosa, que estamos dispuestos a discutir con los demás

socialistas en el camino de la articulación global. Por esto en su día

defendimos, y así se aprobó en las jornadas constituyentes de la FPS la creación

de comités de enlace con las demás organizaciones socialistas. Comités de enlace

que nosotros pusimos en marcha en Cataluña.

Estas últimas semanas ha cobrado renovada actualidad el tema de la articulación

da los socialistas. El documento firmado en Madrid por militantes de CSM,

Federación Madrileña del PSOE y del PSP ha puesto de relieve que la voluntad

unitaria es vivamente sentida por socialistas de todos los sectores. El

editorial firmado por Felipe González en "El Socialista" marca un deshielo en lo

que era hasta ahora una posición rígida. Los debates, tensos a veces, en el seno

de la FPS, y las declaraciones de dirigen las del PSP, configuran también

actitudes de deshielo en la apertura de. un proceso que aparece necesario para

todos.

Es por ello que aparece en el horizonte inmediato la necesidad de encontrar

cauces para emprender un diálogo que nunca debió interrumpirse. Si se impone

como parece el sentido de responsabilidad, y se precisan las naturales

discrepancias, se habrá dado un gran paso para restablecer un clima de mutua

confianza que sólo debe descansar en el objetivo común de lucha por una sociedad

sin clases, democrática, socialista y autogestionaria, en la que haya

desaparecido cualquier signo de explotación, opresión o dominación de clases o

nacional.

La articulación de los socialistas, cuando empieza a apuntar como potabilidad

real, as y será combatida por todos los que temen la fuerza y el protagonismo de

los trabajadores. Unos y otros sabemos que la potenciación creciente del

socialismo, hasta su hegemonía, es hoy pieza esencial para la conquista y

consolidación de la democracia y para la configuración futura de todos los

pueblos, naciones y regiones del Estado.

El objetivo está ahí. La tarea no es fácil, pero en ningún caso imposible. Si la

respuesta articulada de los socialistas se configura con lucidez y se fijan los

puntos de confluencia para aprovechar todo el potencial socialista, su efecto

multiplicador será decisivo. Es en este sentido que las experiencias que estamos

desarrollando en Cataluña puedan servir de ayuda para que los socialistas

encontremos las fórmulas de articulación organizativa que nos permitan ganar

democráticamente la confianza da nuestros pueblos.

 

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