Autor: Ramírez, Ana. 
 Industriales del calzado. 
 Hemos sido tontos y martires  :   
 (Pero ya nos estamos cansando). 
 El Alcázar.    19/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Industriales del calzado:

"HEMOS SIDO TONTOS Y MÁRTIRES" (Pero ya nos estamos cansando)

Hacienda íes adeuda mil quinientos millones de pesetas y el Movimiento Asambleario

amenaza con ir a la huelga el día 24

Fuentes allegadas al ramo nos han manifestado que en la actualidad se tiene «un pánico tremendo a los

extranjeros». La fase expansiva ha decrecido notoriamente y a todo esto se suma la amenaza de una

próxima huelga señalada para el día 24.

También la exportación ha decrecido en los dos últimos años de una forma alarmante. La situación es

critica.

Presarios se afanan por poner un poco de orden entre sus «contrarios» los trabajadores y llegar a un

acuerdo.

Las mismas fuentes nos han informado que, una huelga dentro del sector en estos momentos sería

desastrosa, da lo mismo que sea legal o ilegal, las posibilidades de salir bien parados de ella son nulas y la

postura de los empresarios sería de absoluta impotencia.

EL MAS PERJUDICADO

La provincia de Alicante sería la región más perjudicada con la huelga, puesto que el mayor número de

fabricantes y empresas de calzado se encuentra allí. El empresario, como soluciones razonables, anhela

oír hablar al Gobierno acerca de responsabilidad productiva y de estímulos necesarios, para que la

industria salga de esta situación muerta en la que se encuentra, y cree nuevos puestos de trabajo.

Si la huelga del calzado llegara a producirse en Elche y Alicante, la situación sería crítica. El número de

obreros que este sector abarca en la región es el más amplio, puesto que esta industria, junto con el

turismo, constituyen la primera fuente de ingresos de la provincia.

El ramo del calzado requiere un planteamiento totalmente nuevo, pero no un cambio brusco. Las

modificaciones deben producirse punto por punto. Es necesario rehabilitar la exportación, estudiar cada

problema y plantearlo buscando un remedio eficaz. Pero una nueva huelga, no significaría, de ninguna

forma, el camino para arreglar la situación, sino para empeorarla. «Además el paro tendría que ser

larguísimo para que los españoles se fijaran en nosotros. Habría que esperar a que unos cuantos fueran

descalzos, porque si no, lo más probable es que no nos escuchen en ningún sitio, aunque nos sentemos

dos días seguidos delante del Ministerio de Hacienda».

Ana RAMÍREZ

 

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