Autor: Río López, Ángel del. 
   200.000 secretarias discomformes     
 
 Ya.    22/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

200.000 SECRETARIAS DISCONFOMES

El 75 por 100 abandonan su trabajo al contraer matrimonio, y de las que se quedan, el 40 por 100 se retira

al sobrepasar los treinta años de edad

Juzgan la profesión como de plena dedicación, máxima responsabilidad y exiguamente remuneradas

SE necesita secretaria". Las demandas laborales en este sentido son copiosas, aunque también es cierto

qué la mayoría de las veces no cubren todas las exigencias de trabajo deseables. "Si, muchas ofertas de

trabajo, pero también muchas exigencias. Ahora no basta con saber taquigrafía y mecanografía, se exige

secretaria bilingüe y hasta con buena presencia física. Estoy de acuerdo en que la profesión debe elevar

sus conocimientos, pero es que para todas estas exigencias los sueldos son rídiculos, pues en muy pocos

sitios pagan mas de veinticinco mil pesetas mensuales." Se llama Rosa María Zunzunegui, veinte años

ejerciendo como secretaria y no demasiado contenta con las retribuciones de su profesión. "Tenga usted

en cuenta que, aparte de ese buen cúmulo de conocimientos, la secretaria ha venido siendo la auténtica

mano de obra de los ejecutivos, incluso desempeñando en muchas ocasiones funciones de mucha

responsabilidad que se salen de las propias del cargo, pero a la hora de las retribuciones no suele ser la

más afortunada."

200.000 secretarias

Son unas doscientas mil en toda España ofreciendo 1a imagen eficiente, trabajadora y hasta humilde.

Doscientas mil secretarias que, según la letra de Juan

Carlos Calderón, escriben, escuchan y callan, aunque ahora prefieren dejar oír su voz en demanda de

mejores condiciones de trabajo y más elevadas retribuciones. El trabajo, a decir de ellas, es esforzado y

exige mucho sacrificio. Algunas se nos quejaban de no tener una jornada con horario laboral determinado

y tener que ajustarse a las necesidades del jefe. El dato de que la profesión no es muy agradable lo da ese

porcentaje (75 por 100) de secretarias que al contraer matrimonio abandonan su trabajo, o ese otro 40 por

100 que al sobrepasar los treinta años de edad cambian de trabajo o lo abandonan. También es cierto que

muchas son contratadas como secretarias y después desempeñan funciones de auxiliar administrativo, o,

por el contrario, muchas de esta categoría desempeñan trabajos de secretaria. Los sueldos medios

mensuales pueden oscilar entre las 25.000 y 30.000 pesetas, y muy pocas rebasan esta ultima cifra.

Las horas extraordinarias tampoco las consideran suficientemente remuneradas, incluso en algunos casos

no se les abonan como tales, porque tienen jornada de libre disposición. También, generalmente, los plus

por conocimientos de idiomas no se les abonan, puesto que entran dentro de las funciones especificas del

secretariado.

"...La que hizo dé un despacho su morada..." "Es cierto, a veces nos pasamos el día metidas en un despa-

cho desempeñando responsabilidades que no nos competen, pero que entran dentro de nuestros "deberes".

Es hora de que exijamos unas funciones definidas para nuestra profesión y también intentemos mejorar

nuestra imagen, que seria ridiculo no reconocer está deteriorada ante la opinión pública", nos dice An-

tonia Lucas.

Escuelas de secretariado

El secretariado ha sido una profesión, pionera en la integración de la mujer española al mundo laboral,

fuera ya de las profesiones domésticas, única salida hasta hace varios años para la mujer española. De ahí

que en una época —a partir de los años sesenta—, las escuelas de secretariado comenzarán a prodigarse

por todo el territorio como centros educativos a caballo entre la enseñanza primaria y la enseñanza

superior sólo para unas clases escogidas.

El secretariado, a nivel educativo, ha sido una especialidad complementaria de la enseñanza elemental y

que con el paso de los años ha ido exigiendo un nivel de conocimiento» superior. Lo cierto es que esta

especialidad educativa no ha satisfecho las exigencias de la profesión, porque, según nos decía un grupo

de interesadas, a la hora de optar a un puesto de trabajo generalmente no se exige la titulación de

secretariado, sino que hay que superar una serie de pruebas opositoras de un alto nivel cultural.

Por otra parte, la titulación de secretariado sirve de base para optar a otros puestos administrativos que

exigen unos Conocimientos paralelos; de cualquier forma, el alumnado es cada vez más numeroso,

aunque la enseñanza esté en entredicho.

Mucha demanda y pocos puestos.

Comenzábamos este reportaje haciéndonos eco de la demanda que a través de los medios de

comunicación existe para cubrir plazas de secretaria. Pero la realidad es bien distinta. Como ellas misma

nos aseguraban hay más convocatorias que puestos de trabajo. Nos explicaremos. En muchas ocasiones,

las convocatorias de secretarias tienen otro destino de trabajo y se las emplea en otros menesteres que

nada tienen que ver con los propios de la profesión. Los buenos puestos de trabajo de secretarias escasen

y son muy pocos los que ofrecen amplias perspectivas laborales y económicas, y en los centros oficiales

se llega a los mismos a través de convocatorias y raras veces en virtud de una preparación académica para

tal fin.

Nos hablaban de algunas empresas muy concretas donde en plantilla figuraban hasta veinte o treinta

secretarias, cuando sólo había siete u ocho puestos concretos, destinando las restantes a tareas

administrativas, incluso a otros trabajos mucho más discordantes como telefonistas o azafatas. "A esto no

hay derecho y supone una tergiversación de la profesión", nos dicen.

Nos hablan también de que en determinados trabajos la jornada resulta agotadora, incluso con un tiempo

mínimo para comer e incluidos algunos sábados que luego no se les remunera como extras. "Estamos

cansadas de tener que representar, en muchas ocasiones, papeles que no nos corresponden y que se tome a

la secretaria incluso como a una chacha, pues muchas veces tenemos hasta que servir el calé".

Escuchan y hablan

Doscientas mil secretarias en toda España, aunque algunas, quizá muchas mas, tengan que desempeñar

esta función sin ser reconocidas como tal. Algunas de ellas nos dan su opinión.

María Paz Suárez: "Estoy contenta con mi trabajo, aunque es mucho más sacrificado de lo que la gente

cree. En cuanto al sueldo,yo particularmente no me puedo quejar, porque trabajo en una empresa de gran

solvencia, pero reconozco que en lineas generales es bastante bajo."

Juani Fernández: "Ante todo es necesario descubrir a la opinión pública la verdadera imagen de la

secretaria, deteriorada por machos y comprendida por pocos. Se hace necesario reestructurar nuestra

trabajo y saber cuales son las funciones concretas de una secretaria, porque ahora hacemos de todo, en el

buen sentido de la palabra, claro."

Josefa Ortego: "Hasta hace poco, ser secretaria en España no era tarea nada fácil. Ahora, cualquiera es

secretaria. Basta tener dos idiomas, aunque no se sepa escribir a máquina, para tenerse por buena

secretaria Sin embargo, las que llevamos muchos años en la profesión sabemos de verdad cuales son las

tareas de una buena secretaria."

Pilar Fonseca: "Ganamos mucho menos de lo que que deberíamos ganar. Nuestro trabajo es, a

veces, exhaustivo y no se nos remunera de acuerdo a esta dedicación. Nuestro trabajo es de gran

responsabilidad, de una buena secretaria, claro, y tampoco se nos tiene en cuenta. Se nos trata a veces

como las chachas de la oficina, pues tenemos que hacer muchas cosas: desde escribir una carta o

hacer una traducción, hasta servir el café o limpiar el polvo de la mesa del Jefe."

Esther Cabello: "Lo más importante es que nuestra trabajo sea pagado con arreglo a la

responsabilidad y dedicación. Después, dar un giro de ciento ochenta grados a esa falsa imagen que tiene

la secretaria en España y que en algunos tiempos quizá tuviean razón para representarla así. Hoy somos

muchas las mujeres españolas que nos ocupamos de esta tarea que exige una gran dedicación."

Secretaria, secretaria, la que escribe, escucha y calla..., y para añadir "las que nos esforzamos,

sacrificamos y cobramos poco". Es una opinión de ellas.

Ángel del Río López

 

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