Autor: Río López, Ángel del. 
 En toda España. 
 Unos cien mil pintores que cada vez pintan menos     
 
 Ya.    05/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

EN TODA ESPAÑA UNOS CIEN MIL PINTORES QUE CADA VEZ PINTAN MENOS

LOS TRABAJOS DE BROCHA GORDA COMIENZAN A SER SUSTITUIDOS POR US NUEVAS

TÉCNICAS DEL EMPAPELADO

EL 70 POR 100 DE LOS PROFESIONALES PINTORES COMPAGINAN SU TRABAJO CON EL DE

EMPAPELADOR

LOS PATRONOS SE QUEJAN DEL EXCESIVO PRECIO DE LOS PRODUCTOS EMPLEADOS EN

EL TRABAJO DE PINTURA, QUE HAN EXPERIMENTADO UNA SUBIDA DEl 30 AL 50 POR 100

EN LOS DOS ÚLTIMOS ANOS

TODAVIA siguen pintando, pero menos. Son cerca de cien mil pintores de brocha gorda en el país ante la

problemática de la crisis por la que atraviesa su profesión, derivada de la que sufre la construcción en

general. A esto hay que añadir el hecho de que en este país cada vez se pinta menos, en sentido figurado,

por supuesto. La demanda de pintura ha descendido ante la aparición de otras técnicas de revestimiento de

paredes, aunque hay elementos dentro de la construcción que no han encontrado un sustituto para la

pintura.

LA crisis en la demanda de empleo ha acarrea do también los lógicos problemas laborales. Los pintores

están descontentos con sus salarios, cuyas bases se ajustan a las establecidas por el convenio de la

construcción, pero aseguran que, generalmente, sus emolumentos voluntarios se quedan muy por debajo

del de los albañiles. En el gremio abunda el sistema de trabajo a destajo por obras contratadas, sistema

éste que, si bien supone una mayor remuneración, no termina de agradar a los pintores, porque a la hora

de cotizar sólo cuentan con los salarios base.

"pocos buenos pintores", nos dice don David Juárez, treinta años en el oficio.

Se quejan de que los salarios han aumentado en un porcentaje superior a ios precios de contrata de trabajo

y que, sobre todo, los materiales ampleados han experimentado un considerable aumento en los últimos

dos años, porcentaje que estiman del 30 al 50 por 100, y en algunos materiales especiales hasta el 100 por

100.

Por otra parte, se quejan de que los márgenes comerciales en los papeles pintados ha disminuido y la

mano de obra ha aumentado considerablemente, aparte de que la demanda de trabajo es cada vez menor,

porque en las nuevas construcciones cada vez los trabajos de pintura son menores.

Por poco que me independicé de mi empresa; voy tirando a duras penas, pero antes, con el sueldo base,

no se podía vivir. Los seguros sociales y el encarecimiento de los materiales están matando la pequeña

empresa; incluso para los autónomos cada vez nos cuesta más trabajo salir adelante."

Andrés Guijarro: "Mire usted, llevo la friolera de cuarenta años en la profesión. Ya estoy a punto de

jubilarme y le puedo hablar con conocimiento de causa de los problemas que hoy tenemos planteados los

pintores. La buena pintura cuesta dinero, siempre lo ha costado, de eso no hay duda. Ahora se venden los

pisos a muchos millones, y, sin embargo, la construcción cada vez es peor. Se prefiere entregar los pisos

empapelados porque sale más barato, tanto por los materiales como por la mano de obra. Otro grave

problema es que se paga poco. Un buen pintor debe estar mucho mejor remunerado. Amigo mió, si no

fuer» por las chapucillas que van surgiendo, de esta profesión no habría quien pudiera vivir."

Ernesto Gutierrez: Este es un gremio que se ha ido deteriorando poco a poco. Antes, ser pintor requería

una especialización y na amplio periodo de aprendizaje. Cuando empezaron a aparecer las nuevas

técnicas del papel pintado, ser empapelador requería también conocer todas las técnicas del oficio, pero

ahora cualquiera pinta y empapela, aunque hagan verdaderas chapuzas; es más, en la mayoría de los

casos, el pintar y empapelar ha pasado a ser un trabajo doméstico que se hace uno solo; esto, claro, ha

perjudicado al sector."

Como decíamos al principio, son unos cien mil pintores que siguen pintando, pero menos, con una serie

de problemas laborales que no pueden borrar de un brochazo, soportando una crisis que las nuevas

técnicas del empapelado no han hecho sino agravar. Ángel del Río López.

 

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