Autor: Río López, Ángel del. 
   Cien mil electricistas en toda España     
 
 Ya.    25/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

CIEN MIL ELECTRICISTAS EN TODA ESPADA

PIDEN MAYOR SEGURIDAD EN UNA PROFESIÓN QUE CONSIDERAN DE LAS MAS

PELIGROSAS

EL MAYOR PORCENTAJE DE ACCIDENTES ENTRE LAS PERSONAS DE CUARENTA A

CINCUENTA ANOS DE EDAD. LAS MANOS, LA PARTE DEL CUERPO MAS AFECTADA

EL ÍNDICE DE PARO ALCANZA EL 3,5 POR 100

ESTA es una de las profesiones más peligrosas." A sí comienzan hablando los electricistas. Y quizá, no

les falte razón, porque manejar los hilos—los de los voltios, claro—a diario es "jugar con fuego".

La profesión, como tantas otras, tiene sus riesgos; los accidentes, evidentemente, menudean. Los

organismos empeñados en la seguridad en el trabajo hablan de la necesidad de que los trabajadores

observen xcnv rigor las normas de seguridad previstas, pero también es cierto que a veces todas las

normas resultan pocas y surgen Jos riesgos de accidente. Los electricistas hablan de Ja peligrosidad

existente y de que en la mayoría de los casos no se les dota de los medios de seguridad previstos.

El tema en este sentido es muy abstracto porque está sujeto a uta gran diversidad de medios y situaciones

de trabajo.

Unas cien mil personas en España se dedican a trabajos de electricidad. Aproximadamente el 50 por 100

se dedican a instalaciones eléctricas en obras de nueva construcción, el 20 por 100 a obras de

infraestructura eléctrica, otro 20 por 100 a reparación de aparatos electrodomésticos y el restante 10 por

100 trabajan autónomamente en reparaciones domésticas.

Necesidad de especialización

Nos hablan los electricistas de la necesidad de que se exija en ia profesión una alta especialización. "La

mayoría de los electricistas se han hecho profesionales a través de un aprendizaje un tanto deficiente. La

profesión es arriesgada y no se puede poner a cualquiera a trabajar con los cables sin unos conocimientos

técnicos de la profesión. Así hay los accidentes que hay. Aparte del riesgo laboral, es necesaria una alta

capacitación.

Porque las instalaciones eléctricas requieren de tina responsabilidad. Mire usted, a nú, que llevo ya más

de treinta años en el oficio, me da pena ver a crios de catorce y quince años que entran como aprendices,

"jugando" con los cables, tíes-empeñando trabajos de oficialía sin una responsabilidad que parta de unos

conocimientos en la profesión", nos dice don Félix Ortega. Hay estadísticas que señalan que dentro de las

calidades de la construcción la electricidad alcanza uno de los mayores porcentajes de ésta en nuestro

país. Frente a otros oficios similares de la construcción, que presentan una deficiente calidad, la

electricidad ha alcanzado grandes garantías en los últimos años merced a la gran tecnificación

experimentada. Esto supone, por otra parte, una reducción de los riesgos laborales.

Echan "chispas"

Laboralmente, ios electricistas están descontentos. Dentro del argot profesional podríamos decir que están

que echan "chispas". En primer lugar, la eterna queja de los salarios. Nos hablan de sueldos mensuales de

8.000 pesetas los aprendices y un máximo de 26.000 para los oficiales, Nos hacen hincapié en la

necesidad de que se aumenten los plus de peligrosidad y que los convenios colectivos provinciales se

revisen semestralmente.

Exigen también los electricistas, dentro de las reivindicaciones laborales, mayores medidas de seguridad y

la creación de escuelas de capacitación. Llama poderosamente la atención el hecho de que muchos de los

electricistas con los que hemos conversado exijan un seguro de vida a cargo de las empresas.

Problemas de paro

La profesión soporta, como similar de la construcción y, por lo tanto, involucrada en la crisis que ésta

padece, el problema del paro, estimado en un 3,5 por 100.

De la peligrosidad que la misma representa da fe ana estadística que señala que en un solo año sufrieron

accidentes de electricidad mil personas empleadas en el oficio. La parte más afectada del cuerpo son las

manos, con S5 por 100; la cara, 30 por 106; los pies, 20 por 100. El mayor porcentaje de accidentes se da

entre personas con edades comprendidas entre los cuarenta y cincuenta años. Las causas que motivaron

estos accidentes son, por este orden: fallos humanos, 60 por 100; fallos técnicos, 30 por 100; otras causas,

10 por 100.

Los empresarios de montajes eléctricos se quejan muy especialmente de las subidas que ¿van

experimentado los materiales en los últimos tiempos, así como el de las condicionantes de instalación que

impone la actual ordenanza, que ellos mismos consideran deben revisarse, en función muy especialmente

de las ordenanzas para la prevención de Incendios que contemplan normas especiales para los montajes

eléctricos.

La opinión de los interesados

Los propios interesados nos han ofrecido su opinión sobre los problemas que actualmente afectan a la

profesión.

Juan Ignacio Gómez: "Sin ningún género de dudas, es una profesión con gran peligro, que no está

convenientemente remunerada. Los sueldos son demasiado bajos y es necesario que se incremente el

plus de peligrosidad."

Antonio Horcajo: "Las empresas dedicadas a los montajes eléctricos atraviesan la misma crisis que

la construcción. Yo antes trabajaba en una, pero he tenido que dedicarme por mi cuenta y así se puede

sacar más dinero."

Amador Loyola: "Muchas empresas no ponen al alcance del «trabajador los medios de seguridad

que marca la ordenanza. En esta profesión no se puede andar jugando. Los accidentes suelen ser graves,

y muchas veces la culpa no es de uno, sino de las condiciones en que se trabaja."

Bernardo Gómez: "Uno, como en tantas otras profesiones, tiene que dedicarse a las chapuzas si quiere

ingresar un poco de dinero extra. Por la crisis de trabajo que hay no existe la posibilidad de echar

horas y, por lo tanto, los ingresos disminuyen."

Juan Antonio Blas: "Yo trabajo en una compañía de electricidad; llevo quince años en la empresa y

hacemos trabajos de tendido eléctrico aéreo. Normalmente tenemos que desplazarnos fuera de Madrid y

trabajar en condiciones climatologicas desfavorables y expuestos a muchos riesgos, ya uo sólo por el

peligro de la electricidad, sino por !a altura en que se trabaja. ¿Y sabe usted cuanto gano al mes? Pues,

con unas cosas y con otras, cuarenta mil pesetas; naturalmente van incluidos los desplazamientos."

Ildefonso Andújar: "Yo ya he tenido dos accidentes. Afortunadamente no han sido demasiado graves.

pero, mire usted, de uno de ellos me ha quedado huella—me muestra una gran quemadura en la palma de

la mano—. Oreo que nuestra profesión es de la* mas peligrosas; sin embargo, no estamos suficientemente

considerados."

Son unos cien mil electricistas, sin mucho enchufe y con sueldos que ellos consideran que les deja a

media luz el mes. Cien mil profesionales que echan "chispas" y que piden, entre otras muchas cosas,

mayores medidas de seguridad que hagan contacto con las necesidades de la profesión, del riesgo en el

trabajo.

Ángel del Río López

 

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