Autor: Mora, Francisco. 
 El sociólogo Amando de Miguel, ante el temor de una campaña de represalias. 
 No aguanto más en Cataluña, me voy a Estados Unidos     
 
 Diario 16.    18/03/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

El sociólogo Amando de Miguel, ante el temor de una campaña de represalias

«No aguanto más en Cataluña, me voy a Estados Unidos»

Tras las reacciones suscitadas por el «manifiesto de los 2.300», en pos de la igualdad lingüística en

Cataluña y ante el temor a una campaña de represalias, el sociólogo Amando de Miguel manifestó su

intención de abandonar el Principado.

Barcelona: Francisco MORA, corresponsal

«Me voy a Estados Unidos, no puedo resistir más aquí», declaró a DIARIO 16 Amando de Miguel,

sociólogo, que figura en primer lugar de los firmantes del manifiesto por la igualdad lingüística en

Cataluña.

La entrevista que cuatro de los firmantes sostuvieron con la directora general de Política Lingüística de la

Generalidad, Aína Molí, la califica Amando de Miguel como un «auténtico interrogatorio policial», ya

que, según el sociólogo, a Aína Molí no le interesó en ningún momento establecer un diálogo sobre el

tema, sino que lo único que quería saber era los nombres de los 2..300 firmantes del manifiesto.

«Naturalmente no se los vamos a dar, puesto que nos tememos que se utilicen para tomar represalias, para

hacer una verdadera purga con ellos, ya que la mayoría son profesores de Instituto», declaró también

Amando de Miguel

Los cuatro que se entrevistaron con la directora general: De Miguel, Sahagún, Trancan y Reinoso se

negaron a ofrecer explicaciones privadas sobre el manifiesto, trasladándole a Aína Molí la posibilidad de

«argumentar o defender el texto en un debate público».

Insultos infundados

Por su parte, Aína Molí lamenta que «un estado de opinión cada día más generalizado entre la población

de Cataluña sea objeto de insultos, infundados juicios de intenciones y descalificación moral de los

firmantes».

La sensibilización sobre el problema puesto de relieve sopor el manifiesto crece de día en día, y en

Tarragona se ha hecho público otro manifiesto en defensa del catalán firmado por 130 profesores e

intelectuales.

La cantante Elisa Serna ha suspendido un recital que debía ofrecer el próximo día 29 en la Casa Regional

de Castilla-León, a causa de que dicha entidad se ha adherido al «manifiesto de los 2.300». Mientras tan-

to, precisamente hoy, tendrá lugar una asamblea en la Universidad de Barcelona, de la que se espera que

salga un contramanifiesto.

Ante tal movimiento, que indudablemente se ha desatado en diversos ambientes culturales catalanes,

acostumbrados a reaccionar desde hace muchos años rápidamente ante cualquier problema que afecte a la

lengua y a la cultura catalana, Amando de Miguel ha dicho que «en Cataluña se ha vuelto a inventar el

movimiento nacional».

Lo cierto es que el diálogo se hace cada vez más difícil, ya que, como decía el domingo Manuel Jiménez!-

Parga, «ésta es una cuestión que afecta más a los sentimientos que a la razón». Es opinión generalizada

que las declaraciones de Heribert Barrera han contribuido más a agriar el problema que a reconducirlo

hacia vías de diálogo.

Dice el sociólogo que se verá obligado a comunicar a sus alumnos que se encuentra imposibilitado para

seguir impartiendo clases, ya que la asignatura ha quedado degradada, y que «al menos en Estados

Unidos podré dar clases en castellano, me lo agradecerán y no tendré ningún problema por ello».

Respuesta de la Generalitat

El Consejo Ejecutivo de la Generalitat reafirmó ayer su intención de favorecer el uso del catalán dentro de

su demarcación territorial, con el fin de igualar la importancia de éste con el idioma castellano, que hoy

sigue predominando sobre la lengua vernácula. La declaración de las autoridades catalanas es una

respuesta al «manifiesto de los 2.300» que publicó en exclusiva DIARIO 16.

El comunicado de la Generalitat reconoce que ha actuado y seguirá haciéndolo a favor del catalán «con el

fin de respaldar la igualdad plena de derechos y deberes en relación con las dos lenguas que el Estatuto le

encomienda».

Los dirigentes de la Generalitat precisan que el Estatuto proclama al catalán «como lengua propia de

Cataluña y como lengua oficial, al lado del castellano, que es oficial en todo el Estado» y expresan su

aspiración de «pleno conocimiento escrito y hablado del catalán y el castellano por parte de todos los

ciudadanos de Cataluña».

Para el Consejo Ejecutivo de la Generalidad resulta lamentable que «alguna prensa» ignore los buenos

resultados obtenidos por su actual política lingüística que tiende a la pacífica convivencia de ambas

lenguas. El escrito hace referencia también a que defenderán «siempre que haga falta, los derechos de las

personas que tienen el castellano como lengua oficial».

 

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