Autor: Pérez-Mateos, Juan Antonio. 
 No tengo serenidad en la medida en que soy insultado públicamente. 
 Amando de Miguel: Hay que promover los dos idiomas y la cultura de los mismos     
 
 ABC.    19/03/1981.  Página: 29. Páginas: 1. Párrafos: 25. 

CULTURA Y SOCIEDAD

ABC

«No tengo serenidad en la medida en que soy insultado públicamente»

Amando de Miguel: «Hay que promover los dos Idiomas y la cultura de los mismos»

MADRID (J. A. P. M.). La política lingüística está creando en Cataluña un gran problema. El «manifiesto

de los 2.300» —por la igualdad lingüística en el Principado— se ha convertido ya en unas cinco mil

firmas de apoyo al mismo. Al frente de este manifiesto se encuentra el conocido sociólogo Amando de

Miguel, actual vicerrector de la Facultad de Económicas de la Universidad de Barcelona. Amando ha

dejado, momentáneamente, una reunión para atendernos.

—Para ser profesor, y máxime para impartir Sociología —dice—, se necesita una cierta sensación de

serenidad, de calma, incluso de carisma que debe tener todo profesor. Pues bien: yo esto no lo tengo en la

medida en que soy insultado públicamente.

—Y estos insultos, ¿de quiénes provienen?

—Pues de todo el mundo... En los medios de comunicación de aquí es usual. Los insultos son continuos...

—¿Los alumnos también insultan?

—La verdad es que los alumnos no. Se están portando muy bien. Están muy mesurados y comprensivos...

—Y todo esto porque enseña en castellano, ¿no es así?

—Supongo que es porque expreso unas ideas, lo que no me parece muy acorde con un sistema

democrático.,. Por ejemplo: se me insulta porque estoy plurjempleado, cuando el único pluriempleo que

tengo es que me dedico a escribir, aparte, naturalmente, de enseñar. Y es notorio que hay muchos

catedráticos que están pluriempleados, que cobran de! Estado varias veces, y no precisamente en relación

con la investigación. Yo no soy un pluriempleado que vengo a quitarle e! pan a los catalanes; que soy un

colonizador, un sectario... A mí me afecta todo esto en mi profesión, que es enseñar, y para esta función

creo yo que hay que ser un poco ejemplar.

—Entonces se siente incómodo ahora en la Universidad...

—Sin duda, mucho. Esto es antiuniversitario. A un compañero mío le han escrito en la pizarra una

pintada en catalán que reza: «Ocupante: vete a la mierda.»

—Los ataques a la lengua, ¿de qué sectores provienen?

—De muchos, pero básicamente de los políticos o de tas personas que están relacionadas con el poder

político en Cataluña en estos momentos.

—¿Ya qué lo achaca?

—A que como están en el Poder y no son capaces de cambiar nada han intentado transformar lo de la

lengua y hacer pequeños cambios de fachada en la dirección de primar el catalán sobre el castellano,

creyendo que con esto dan más satisfacción a su electorado. Es posible que se la dieran, pero, a mi

entender, crearían más problemas a todo Cataluña. Y, a mi modo de ver, no es que sea sólo una mala

política para los que hablamos castellano, es, además, una mala política para Cataluña.

—Pero «el Gobierno de la Generalidad está dispuesto a hacer respetar los derechos lingüísticos de todos

sus ciudadanos»...

—A mí me parece muy bien. Aquí, en Cataluña, a eso se le llama «soñar tortillas»; es decir, suena a

música celestial. Muy bien. Lo que se trata es que me digan la situación real, cómo se está haciendo, con

qué costes.

—Entonces, ¿qué solución ve al problema?

—Muy simple: que se aplique el Estatuto y que los dos idiomas sean oficiales; que ambos se empleen de

la misma manera; que se promuevan los dos idiomas y la cultura de los mismos, de unos y de otros. Que

esto es más caro, ya lo sé, pero no hay más remedio. En Cataluña hay dos comunidades lingüísticas

básicamente y hay que promoverlas.

Habla también el profesor Trancón, agregado de Instituto en una barriada de Santa Coloma. Leonés,

Trancón lleva once años en Cataluña y es uno de los primeros firmantes del manifiesto.

—Esta radicalización idiomàtica, ¿a qué la atribuye?

—Parte desde hace diez años como consecuencia de una política mal orientada en el sentido de excluir,

en la confección del proyecto democrático de Cataluña, a una comunidad que habla otra lengua

sencillamente por el hecho de hablarla...

—Hay una motivación debida a acontecimientos ocurridos en el régimen anterior. ¿No es así?

—Sin duda, pero hoy estamos ante una situación totalmente nueva. Estamos en una democracia; por

tanto, los problemas se deben plantear con otro sentido.

—El problema se está radicalizando.

—Así es. Y se debe a la irresponsabilidad de los políticos catalanes. En este sentido sobresale la actuación

de Heribert Barrera, que está haciendo unas declaraciones que, yo diría, són provocativas, y que ni él

mismo sabe dónde pueden ir a parar. Nosotros, sin embargo, estamos intentando suavizar el asunto.

 

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