Autor: Romano, Juan José. 
 Un policía nacional. 
 Primera víctima tras las nuevas medidas anti-ETA     
 
 Diario 16.    09/04/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Un policía nacional

Primera víctima tras las nuevas medidas anti-ETA

Ayer fue muerto en Baracaldo un policía nacional, padre de dos niñas, por cuatro encapuchados que

desaparecieron en un Mercedes. Es ésta la primera víctima desde que han entrado en vigor las nuevas

medidas antiterroristas.

Bilbao:

Juan José ROMANO, corresponsal

Un policía nacional, con residencia en la localidad vizcaína de Baracaldo, a escasos 10 kilómetros de

Bilbao, cayó abatido a primeras horas de la tarde de ayer por las balas disparadas por tres encapuchados.

Es la primera víctima tras la aplicación de las medidas antiterroristas arbitradas por el Gobierno central,

ya que en los dos atentados anteriores los respectivos comandos, en Pamplona y Bilbao, no consiguieron

su objetivo último.

El atentado de ayer se produjo sobre las tres de la tarde en el barrio de Santa Teresa, de Baracaldo. El

policía nacional, Vicente Sánchez Vicente, acababa de dejar a su hija Olga, de cuatro años de edad, en el

colegio de preescolar Santa Teresa, y se introdujo en su coche, un 127 de color rojo, aparcado frente a la

entrada del colegio.

En ese momento se acercaron varios individuos encapuchados —tres o cuatro, según las diferentes

versiones— y dispararon contra el policía nacional a bocajarro. El cuerpo de Vicente Sánchez, ya sin

vida, se mantuvo en el interior del vehículo con la parte superior sobre el piso de la calzada.

Destinado en la Policía Nacional de Bilbao, Vicente Sánchez Vicente estaba adscrito al Equipo de

Artificieros del Cuerpo. Natural de Salamanca, se encontraba en Vizcaya desde hace ocho años, estaba

casado y era padre de dos niñas, una de siete años y otra de cuatro.

Sus agresores conocían sus costumbres, ya que todos los días acudía al colegio para llevar a la menor de

sus hijas. El atentado, a pesar de la rapidez con que se sucedieron los hechos, fue visto por numerosos

padres que a esa hora acuden a llevar a sus hijos al colegio.

Los encapuchados que dispararon contra el policía nacional, que vestía de paisano, huyeron por la calle

de Gabriel Aresti en un Mercedes de color verde claro. Inmediatamente, la víctima fue trasladada a la

residencia sanitaria de la Seguridad Social de Cruces, donde ingresó cadáver con impactos de bala

alojados en el pecho y en la cabeza.

Paz abertzale

Mientras prosigue la violencia —a estos atentados hay que sumar las amenazas del BVE para que los

vendedores de periódicos no vendan publicaciones abertzales—, las fuerzas políticas vascas siguen

haciendo públicas sus ofertas para conseguir la paz.

Las fuerzas parlamentarias e institucionales apuestan por una política de concertación que haga factible el

desarrollo estatutario.

 

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