Autor: Sepúlveda, Francisco L. De. 
 Sobre la inevitabilidad del ingreso del ingreso de España en la OTAN. 
 Las vulnerabilidades que presenta la Organización Atlántica aumentan nuestras bazas para la negociación     
 
 Informaciones.    22/04/1978.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

SOBRE LA INEVITABILIDAD DEL INGRESO DE ESPAÑA EN LA O.T.A.N. (I)

Las vulnerabilidades que presenta la Organización Atlántica aumentan nuestras bazas para la negociación

Por Francisco L. DE SEPULVEDA

DICEN que es inevitable que España se incorpore a la O.T.A.N. Lo dicen personajes de la Alianza

Atlántica, con lo cual, apañe de presionar sobre nuestra decisión, es evidente que so restan bazas de

negociación a España. Si bien es muy probable que la opción a la O.T.A.N. sea la más realista de todas

las que se nos ofrecen, también hay que tener en cuenta que la O.T.A.N. necesita perentoriamente de

España. Estimamos, en consecuencia, que la línea de acción más oportuna en este preciso momento

consiste en insistir en este punto, aportando argumentos al respecto. Hay que potenciar nuestras bazas de

negociación, las cuales, no cabe duda, son función de la necesidad que la O.T.A.N. tenga de la presencia

española.

De lo que se trata es de que, si vamos a ingresar, lo hagamos en el momento oportuno -sin prisa

alguna- y obteniendo las condiciones especiales que más nos convengan. A este respecto, creemos que

existen modalidades y condiciones a discutir y que contamos con probabilidades de lograrlas. Solicitar la

incorporación por las buenas, renunciando "a priori» a contrapartidas negociables, equivaldría a una

repetición de cuanto hemos estado haciendo con los Estados Unidos a lo largo de veinticinco años de

pactos renovados, dando mucho y recibiendo no tanto. No se olvide que ya no nos encontramos en la

situación de pedir comprensión por pecados contra la democracia, canjeando hectáreas de soberanía por

declaraciones ambiguas y visitas relámpago de primeras figuras.

Tanto si hay referéndum como si no al respecto, y aunque la decisión no vaya a adoptarse por votación a

brazo alzado como en los cantones suizos, la postura española ha de ser firme. No es hora de

dogmatismos, de obediencias ciegas a principios partidistas que en otros países no se observan ni de

intereses enmascarados, sino de respaldo nacional y de negociación efectiva con vistas a obtener cosas

concretas. En este orden de ideas, las oposiciones al ingreso basadas no en utopías, sino en inconformidad

con lo que nos ofrezcan, cumplirán un impórtente papel. Por el contrario, decir que la O.T.A.N. no nos

necesita o demostrar (?) que la O.T.A.N. detenta superioridad sobre el Pacto de Varsovia -cosas ambas

que han átelo escritas y con las que discrepamos rotundamente- va contra nuestros intereses.

En este primer artículo intentaremos proporcionar una visión actual de las vulnerabiblidad de la

organización atlántica con la finalidad concreta de inferir, «en el próximo, en qué grado le convine la

incorporación de España y qué condicionamientos cabría negociar.

EN INFERIORIDAD FWMTE AL PACTO DE VAKSOVIA

La Organización del Tratado del Atlántico Norte -«ato «a, el aparato militar de dicho Tratado- es tan

sólo lo mejor que tea podido hilvanar Europa occidental, habida cuenta de la disparidad «te intereses

nacional» en pugna, de la debilidad ideológica d* 2o» países que te integran y del Jetarlo militar a que

conduce una prolongada situación de seguridad. La O.T.A.N. nació débil en relación a las características

de su oponente, simplemente por la postura defensiva y de renuncia a la iniciativa en que fue concebida.

Su tradicional «última ratio», el recurso a las armas nucleares -basta hace poco a las estratégicas

norteamericanas, y recientemente, a las tácticas- adolece de una credibilidad discutible en dos aspectos

concretos. En cuanto a la decisión de empleo y en cuanto a los plazos de tiempo. Por mas que lo digan los

rusos, cuesta imaginar una decisión democrática de lanzamiento nuclear por propia iniciativa. Es cierto

que años atrás naciones imperialistas, capitalistas y colonialistas hicieron trapisondas y cometieron

abusos, pero a estas alturas y mancomunadamente, una aventura nuclear no se concibe. En cuanto a los

plazos de utilización, como último recurso, un reciente reglamento táctico norteamericano (TM1005)

estima en veinticinco horas el trámite de la autorización para que un jefe multar pueda disponer de armas

nucleares tácticas. ¿Qué podría suceder, en el campo de batalla europeo, en este intervalo de tiempo, aun

suponiendo que no surgieran otros impedimentos políticos? Quien desee detalles los encontrara en el libro

del general Close, publicado ya en España.

Recordemos someramente los distintos tipos de vulnerabilidades que presenta la O.T.A.N. En el terreno

político, su dependencia de los vaivenes de los partidos, especialmente en las naciones mediterráneas

(Italia, la que más), los conflictos entre Estados miembros (Turquía y Grecia, Gran Bretaña e Islandia, por

algo Un prosaico como el bacalao), las imposiciones irreductibles de los parlamentos (el «no» de Noruega

al estacionamiento de tropas extranjeras y de armas nucleares en su suelo) y la posibilidad de una baja

repentina en la Organización, como hizo Francia. En lo económico, los ejércitos de la O.T.A.N. están

permanentemente a merced de los debates presupuestarios que afectan a reducciones de efectivos, de

tiempo de servicio y de adquisiciones de material. En el aspecto humano, las sociedades desarrolladas

aliancistas proporcionan soldados altamente cualificados, pero de cuestionable capacidad de sacrificio.

Que no son espartanos, vaya. En el campo contrario, la U.R.S.S. se encarga de que en su grey astas cosas

no sucedan.

Sobre el papel, la Alianza Atlántica dispone de capacidad potencial para desbordar el Pacto de Varsovia

en todos los campos. Mas para que este potencial pudiera transformarse en realidad haría falta retroceder

a otros tiempos, cuando las potencias se preparaban concienzudamente para una guerra o disponían de

mesas para movilizar todos sus recunos como hicieron los Estados Unidos en las dos guerras mundiales.

Ahora, esto ya no vale y hay que contar con lo inmediato.

Por ello, el balance militar entre los dos bloques ha de establecerse sobre realidades. Por una vez nos

abstendremos de los consabidos cuadros comparativos, Unidades, armas y materiales -estrategia, táctica

y logística, incluso- de los dos, responden a concepciones distintas y son asimétricos, como se ha

comprobado en las negociaciones M.B.F.R. Las sumas, dentro de cada bando, constan de sumandos, cuya

valoración queda en cierto grado al arbitrio del analista. Al arbitrio y a su posible manipulación, en

función de lo que se quiera demostrar.

Si bien discutible en grado y detalle, globalmente el Pacto de Varsovla supera actualmente a la O.T.A.N.

en efectivos y número de armas. El esfuerzo armamentista de los eslavos -de unos diez años a esta

parte- ha producido frutos que se añaden ahora a una superioridad de siempre, basada en la geografía,

cohesión continental al no tener un océano por medio, profundidad ilimitada de despliegue, facilidad para

maniobrar por lineas interiores, capacidad de modificación de despliegues secretamente, acción de

conjunto asegurada mediante la doctrina Brezhnev, etc. ¿Y qué acerca de la ventaja tecnológica

occidental?

LA O.T.A.N. NECESITA RENOVARSE Y REFORZARSE

La calidad técnica constituye, indudablemente, la baza más valiosa de la O.T.A.N. y reviste importancia.

Pero no hasta el extremo y con la generalidad que algunos afirman. La guerra del Ramadan -el choque

mas revelador desde la segunda guerra mundial- enseñó cosas muy interesantes al respecta Las

características y técnicas de las armas antiaéreas y contracarro soviéticas sorprendieron a occidente.

Tenemos además que añadir algo escasamente comentado acerca de los armamentos más avanzados que

se contabilizan dentro de la O.TA.N. Es frecuente que se hable de armas como si ya estuvieran en

servicio, cuando, en realidad, todavía se hallan en fase experimental, o incluso, en el tablero de los

proyectistas. Hay docenas de ejemplos sobre el particular, como saben los especialistas y los buenos

aficionados. Es el caso, por ejemplo, del misil contracarro airetierra «Hellfire». Sobre el «SAMD», misil

antiaéreo, ahora denominado «Patriot», se viene hablando desde 1970, cuando la decisión de fabricarlo

será, tomada en 1980. Incluso en España, se cuenta con el avión «Fl» como si ya existiera. Pues bien, la

producción en serie fue autorizada exactamente el 18 de octubre pasado, y durante 1978 se fabricarán

únicamente 106. El misil «Lance» suena desde hace diez años. ¿Saben ustedes cuántos «Lance» habla en

Europa tres meses atrás? Tan solo 73, pues es muy caro. Sin embargo, se cuenta con él como vector

principal para la bomba de neutrones. Los primeros misiles «Maverick», viejos conocidos de Vietnam,

con carácter experimental, fueron instalados en diciembre pasado en los aviones del Ala 86» en

Alemania. Los aviones «A10», de ataque a tierra, realizaron tiros de adiestamiento por vez primera, en

Europa, en agosto, don todo eso, queremos venir a decir que el furor informativo del mundo occidental

suele inducir a error en cuanto a la realidad de los medios disponibles. La guerra no se hace con recortes

de Prensa, sino con hombres y armas trabajosamente conjuntados. En el otro lado, nadie sabia cómo

funcionaban los «SAM6» y las "ZSU25/4» rusos hasta que empezaron a derribar cazabombarderos

israelíes con facilidad pasmosa.

El lector podrá pensar que estamos poniendo de chupa de dómite a la O.T.A.N. exagerando, en defensa de

los intereses españoles. No es así. Simplemente, nos atenemos a la realidad, y en aras de ella, nadie podra

negar que -pese a las debilidades mencionadas- la Organización Atlántica ha cumplido bien el

cometido asignado desde que se desató la guerra fría y no tiene por qué dejar de cumplirlo. Pero para ello,

consciente de sus vulnerabilidades, se ve en la precisión de avivar el fuego constantemente, procurándose

nuevos medios -armas sofisticadas- y nuevos peones estratégicos. El más importante de ellos, a corto

plazo, es España.

10 INFORMACIONES POLÍTICAS

22 de abril de 1978

 

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