Autor: Gutiérrez, José Luis. 
   Trancón-Amando     
 
 Diario 16.    15/06/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

GRITOS Y SUSURROS

José Luis Gutiérrez

Trancón-Amando

EL viernes, en el programa televisivo «La clave», que versó sobre el idioma en Cataluña, los

telespectadores españoles contemplamos uno de los espectáculos más vivos, tensos y estremecedores que

se recuerdan. Participaban Francesc Noy, de la Consejería de Enseñanza de la Generalitat, el lingüista

Sebastià Serrano, el ministro Martín Villa —que flotó como un marciano intentando armonizarlo todo—,

el diputado Senillosa y dos invencibles espadachines llamados Amando de Miguel y Santiago Trancón,

firmantes del archifamoso «manifiesto de los 2.300» que publicara este periódico.

La paliza que el dúo Amando-Trancón propinó a sus oponentes catalanes fue legendaria. Comenzando

por Antonio de Senillosa que al primer linternazo de la pareja perdió su estilo relajado y habitual

brillantez y estuvo toda la sesión tenso y desafortunado, quizá a causa de su híbrida postura, ni carne ni

pes-cado, en un tema como éste, que provoca tantas pasiones y que exige casi inevitablemente el

alineamiento con alguna de las tesis.

Hasta Bilbín estuvo correcto, aunque sigue obsesivamente empeñado en demostrarnos su imparcialidad.

(Por cierto, Balbín: En el PSOE y en la UGT están que echan lumbre porque en el programa de hace dos

semanas se convocó a CC OO y se prescindió de los ugetistas.)

Varias cosas quedaron claras tras el debate. En primer lugar, que, aparte de algunos aspectos secundarios,

los firmantes del «manifiesto de los 2.300» —que pronto será de los «23.000» si siguen llegando firmas

como hasta ahora— tienen más razón que un santo. Allí comprobamos cómo Noy confundía

reiteradamente «soberanía» con «autonomía» y cómo de qué forma algunos catalanes utilizan el doble

lenguaje —moderados en Madrid, rabiosamente nacionalistas en Cataluña—. El lingüista Serrano no sólo

pertenece a la ladina especie de los independentistas vergonzantes sino que, ademas, tras sus palabras

pudo detectarse ese pancatalanísmo de butifarra, trasnochado e imposible, esa especie de imperialismo de

Vich, que, con el pretexto del idioma, quienes lo sostienen habían de Baleares y del País Valenciano

como tierras a conquistar.

T RANCON y Amando de Miguel, dos leoneses —Amando es de Zamora, que es casi lo mismo—

desinhibídos e imparables, convirtieron a Francesc Noy en un ser grosero e insultón, seboso, adiposo y

sudoroso. Ei malo de la película, en suma. Y es que el dúo Trancón-Amando había preparado

cuidadosamente sus intervenciones. El diputado Miguel Roca Junyent intentó telefónicamente y hasta el

último momento participar en el debate, pero sin éxito. Y hubiera sido muy beneficioso contar con la

presencia moderadora de Miguel, porque, a pesar de que el programa salió redondo, lo que allí se dijo no

beneficia precisamente la política de concordia y buenas relaciones, actualmente en marcha, de Madrid

con Cataluña.

Finalmente me viene a la memoria la actitud de cierto diario de Madrid que, con motivo de la aparición

del manifiesto, publicó uno de los editoriales más estúpidos de toda la transición, atacando y

descalificando a los firmantes, además con un agravante: la increíble mentecatez hemerográfica que

supone condenar editorialmente algo de lo que no se ha informado previamente a los lectores. (Hay es 15

de junio, así que felicidades, a pesar de todo...)

 

< Volver