Un gran asombro     
 
 ABC.    12/09/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Un grave asombro

Verdaderamente sólo asombro podemos expresar ante la intervención de Bernadette Devlin en el acto

organizado en Barcelona por dos grupos de extrema izquierda extraparlamentària. Prohibida su entrada en

España, la activista del IRA irlandés ha logrado burlar a la Policía y hablar a los reunidos en el Palacio de

Congresos de la Ciudad Condal.

Que la prohibición de su entrada era lógica y justa han venido a confirmarlo las palabras por ella

pronunciadas: una soflama de aliento al «independentismo» catalán con el anuncio de «la solidaridad de

Irlanda del Norte con Cataluña y con las nacionalidades del resto del mundo que luchan por su

liberación» ¿Liberación de qué? Por lo visto la liberación del «imperialismo» de España, contra el que

clamaban los carteles anunciadores del acto.

La gravedad del hecho obliga a formularse preguntas igualmente graves: ¿Cómo pudo la señora Devlin

entrar en España y salir de ella estando como estaba advertida la Policía de su presencia? ¿Como se cedió

el Palacio de Congresos para albergar un acto tan claramente anticonstitucional? ¿Cómo Televisión

Española informó de esta intervención sin mostrar siquiera una punta de extrañeza o reprobación? ¿Cómo

se permitió la exhibición en el acto de todo tipo de banderas con exclusión de la nacional? ¿Qué hacían en

ese mitin los representantes del Frente Democrático para la Liberación de El Salvador y de la OLP? ¿Se

van a exigir responsabilidades a los organizadores del acto y a los patrocinadores de la entrada de alguien

a quien se le impedía bajo la grave acusación de haber practicado en España en otra anterior ocasión la

«apología del terrorismo»?

Estas preguntas deben encontrar respuesta. Mientras llega permítasenos demostrar aquí nuestro profundo

asombro.

 

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