Autor: Mora, Francisco. 
 Cañellas dijo que era mentira que el catalán esté amenazado. 
 Benet pidió que Pujol y Barrera cesen en sus cargos de partido     
 
 Diario 16.    24/09/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 22. 

24-septiembre-81/Diario 16

NACIONAL

Benet pidió que Pujol y Barrera cesen en sus cargos de partido

Cañellas dijo que era mentira que el catalán esté amenazado

El presidente de centristas de Cataluña-UCD pidió un cambio profundo en la política de la Generalidad

Josep Benet, candidato por el PSUC a la presidencia de la Generalidad en las pasadas elecciones

catalanas, pidió que Pujol y Barrera cesen en sus cargos institucionales o en los de partido, en alusión

directa a la polémica suscitada días atrás por unas declaraciones del presidente del Parlamento. Por su

parte, Antón Cañellas, de Centristas de Cataluña, atacó duramente la política catalanista de Pujol y negó

que fuera cierto que la lengua catalana esté amenazada y discriminada.

Barcelona: Francisco MORA, corresponsal

La necesidad de que «los cargos ejecutivos de los partidos políticos abandonen los cargos

institucionales», teoría expuesta por Josep Benet en una clara referencia al contencioso producido durante

las últimas semanas a causa de la escalada verbal del presidente del Parlamento catalán, Heribert Barrera,

fue uno de los momentos culminantes de la sesión parlamentaría en que intervinieron los independientes

Esquerra Republicana, Centristas de Cataluña y, por alusiones, el conseller de Finanzas de la Generalidad,

Trías Fargas.

Josep Benet valoró, de modo negativo, el discurso del presidente Pujol cuando dijo que «no era el que

había que pronunciar en un momento difícil, como el que está viviendo hoy Cataluña».

Afirmó también que da realidad de la política catalana no es buena», a la vez que acusó a Pujol de estar

escamoteando la realidad de la situación.

Con referencia a la conveniencia de separar los cargos políticos de los institucionales, instó, tanto a

Heribert Barrera comb a Jordi Pujol, a que abandonaran sus secretarías generales respectivas de Esquerra

y Convergencia.

Ver el bosque

Se quejó Benet de la carencia de «política catalana en los medios de comunicación madrileños» y puso de

relieve que el presidente Pujol tampoco había explicado satisfactoriamente «por qué el Gobierno de

Madrid actúa de manera negativa para la autonomía catalana».

El diputado andalucista Francisco Hidalgo, también no adscrito, con su habitual gracejo idiomático, que

tan mal le sienta a algunos diputados del Parlamento catalán, dijo del discurso de Pujol que «fue una

enumeración de árboles de las más distintas especies, que no nos dejaron ver el bosque».

A continuación, Hidalgo enfiló su artillería verbal hacia lo que realmente le interesaba: la situación de los

andaluces en Cataluña.

A este respecto, dijo que «se está intentando imponer la integración a los andaluces», así como que

Cataluña, a su entender, tiene la obligación de fomentar la cultura de los inmigrantes, lo cual corresponde

a una decisión de la Generalidad, y afirmó que «existen andaluces a los que se les ha negado un puesto de

trabajo por el solo hecho de no saber catalán».

Aprieta, no ahoga

El portavoz de Esquerra Republicana, Joan Hortala, se mostró preocupado por las relaciones entre la

Generalidad y el Gobierno de Madrid. Atacó, una vez más, la concertación autonómica y exigió que el

Gobierno del señor Pujol se defina sobre este tema.

Preocupó a Hortala, sobre todo, la LOAPA, así como los métodos de valoración de las transferencias, que

dijo «no correspon-de al consejo de política fiscal y financiera».

Salió Hortala en defensa de las palabras pronunciadas en Sitges por su jefe de filas —Barrera—, palabras

que, como se sabe, fueron el origen de la polémica entre el presidente del Parlamento y Rovira Tarazona,

así como causa del malestar suscitado en muchos sectores políticos culturales y sociales, tanto de

Cataluña como de España entera, «Que este Gobierno de Pujol no lleve una política aquí y otra en

Madrid», pidió también Hortala.

Cañellas atacó

Antón Cañellas, como portavoz de Centristas de Cataluña, atacó con dureza la política de Gobierno de

Jordi Pujol, afirmó que «la autonomía de Cataluña no está en peligro, sino consolidándose y en periodo de

estabilidad», e hizo una referencia positiva a los traspasos realizados, que calificó como «de gran

importancia, tanto cualitativa como cuantitativamente».

«El Gobierno de Pujol ha creado consejos y comisiones que no sirven para nada», manifestó también

Cañellas y aseguró que ello trae como negativo resultado «una administración poco ágil».

El punto culminante de la intervención de Cañellas fue cuando debatió con firmeza las palabras de Pujol.

Señaló el líder centrista que «no es cierto que la lengua catalana esté amenazada y discriminada», y atacó

también diversos aspectos de la ley de normalización del catalán, que dijo que «son impositivos», a la vez

que acusó a la Conselleria de Cultura de «dirigismo partidista». Pidió finalmente en nombre de Centristas

«un cambio profundo en la política de la Generalidad».

Pujol se defiende

Subió a la tribuna Jordi Pujol para puntualizar temas concretos de los solicitados por Cañellas,

testimoniando después, una vez más, que «no existe voluntad de crear radicalización en los

enfrentamientos», respecto a las relaciones con el Gobierno central. No obstante, afirmó también que «en

los últimos meses hay un proceso que reduce la capacidad de gestión de la autonomía».

Con anterioridad se había producido una intervención del diputado de Esquerra Vicens, que dijo que

estamos «ante un proceso continuo de degradación de la autonomía», en notable concomitancia con lo

expuesto por Pujol.

Habló también Vicens de «reconocimientos de los derechos nacionales de Cataluña ya que mientras no

sea así —dijo—, no estará consolidada la democracia en España».

 

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