Aula Jovellanos: presentación del libro Entre el franquismo y el catalanismo. 
 Cualquier separatismo es anacrónico     
 
 Ya.    28/02/1982.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

28-11-1982

nacional

Aula Jovellanos: presentación del libro «Entre el franquismo y el catalanismo»

Cualquier separatismo es anacrónico

«Los catalanes son españoles porque son catalanes; no tienen otra razón para ello», manifestó el

periodista y escritor Manuel Vigil y Vázquez en la mesa redonda que sobre catalanismo se celebró en el

Aula Jovellanos con motivo de la presentación de su libro «Entre el franquismo y el catalanismo» y con la

participación de Ricardo deja Cierva, Ignacio Buqueras y Enrique Badosa.

Tras una valoración del citado libro por parte de los participantes, Vigil manifestó que la reacción

catalanista ha sido escudarse en su propia historia como si ésta pudiera desvincularse de la de España. «El

conocimiento de la historia hecha desde el centro y, por tanto, parcial —dijo— ha motivado que una parte

de los catalanes haga sublimación de su propia historia.» También afirmó, al hacer referencia a la época

que estudia en su libro, que las restricciones franquistas del catalán no pudieron impedir que surgieran un

Espríu, un Subirát o un Tapies, y que la obstinación anticatalanista del franquismo no fue tanta como para

no detectar cuándo surgían realidades enteras y verdaderas. «Picasso —dijo refiriéndose al foco cultural

de la Barcelona de la posguerra— no vivía en Barcelona, pero es como si lo hiciese. Ya tenía su museo.»

Sobre el libro, basado en su que-hacer periodístico en Cataluña como corresponsal de YA (veinticinco

años y siete mil crónicas), Ricardo de la Cierva dijo que era magistral y complejo. Destacó su precisión,

la maestría de escritor político, y dijo que no se trata de una antología de crónicas, sino de una historia de

la vida catalana, del país real, de la historia de España vista desde Cataluña. Añadió que la historia está

perfectamente estructurada, que la habían emocionado los capítulos que el autor dedica a Montserrat y

que es una galería de retratos de figuras de envergadura nacional inmersa en una cadena de hechos. A su

juicio, no hay en la obra ninguna alusión hiriente, aunque el autor es profundamente crítico del

hipercentralismo y del hipernacionalismo.

Ricardo de la Cierva se mostró de acuerdo con el autor de que cualquier veleidad separatista es un

anacronismo y afirmó que para un historiador español es más importante saber catalán que saber inglés.

El director de la colección de la editorial Plaza y Janés, a la que pertenece el libro, Enrique Badosa, y el

presidente del círculo catalán en Madrid, Ignacio Buqueras, destacaron la objetividad y manifestaron que

a través de la lectura de la obra se habían enterado de muchas cosas que desconocían, a pesar de haberlas

vivido. «A los catalánes —dijo Enrique Badosa— nos molesta el «halago», incluso con buena voluntad.

También a muchos catalanes nacionalistas les molesta que se les quiera comprender de verdad. Vigil ni ha

halagado ni ha dicho una sola palabra más de lo que tenía que decir.»

Para Ignacio Buqueras el objetivo del libro es lograr un mayor conocimiento y entendimiento entre todos

los españoles, labor en la que dijo que encuentra cierto paralelismo con la suya. Asimismo, señaló que el

libro presenta una realidad catalana que no es ni tan fervorosa a unas cosas o adversa a otras, cómo han

querido dar a entender personas interesadas.

A preguntas de los asistentes, Manuel Vigil dijo que al catalán le gusta ser responsable de él mismo y no

le gusta ser funcionario, razón por la que Cataluña tiene un peso menor del que correspondería a su

potencialidad en el apartado del Estado.

 

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