Autor: Urbano, Pilar. 
   Llegó Roca, el fenicio     
 
 ABC.    09/03/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 2. 

MIÉRCOLES 9-3-83

Hilo directo

LLEGO ROCA, EL FENICIO

Más que la noticia, cuando metí el folio blanco en el carro de la máquina, lo que tenía era el palpito y el

olfato. El palpito de que algo se movía en derredor. Puente aéreo Barajas-hotel Palace-Antonio Maura,

16-Congreso Diputados. Y el olfato de una especie de «estado de necesidad». Varias docenas de cartas y

un sinfín de llamadas de centristas, de cuerpo presente... y conciencia patente: «El centro de UCD ha

muerto, pero el centro de la calle y de los pueblos existe.» Todos con un mismo mensaje: el bipartidismo

del hemiciclo es una ficción de computadora electrónico-electoral, algo así como la película «Tron».

Fraga y Felipe campean con votos prestados. Felipe lo reconocía el otro día al terminar un almuerzo con

gente de Prensa: «¡Cuidado!, presidente —se le dijo—, tienes un tirón por la derecha que no es tuyo.» Se

volvió rápido y, levantando tres dedos de la manó derecha, respondió: «Sí, lo sé. Tres millones.» Y en

éstas un ministro socialista (claro) y catalán (mucho frías claro) explica, y yo le oigo: «La opción

inteligente hoy, no siendo el PSOE, es apostar por Roca... Siempre que Roca sepa ganar su "autonomía"

respecto a Convergencia i Unió.» Y hablo con unas/os ex ucederos abatidos: «Empieza a haber

reuniones... Martín Villa parece que quiere quedarse con el "donut", pero esa marca es una ruina y un

lastre... ¿Tú qué opinas de la "operación Roca"?» «Es evidente, los jerifaltes de UCD se han cargado el

partido..., pero no se desmonta una aspiración sociológica de centro, ni a izquierdas ni a derechas, en la

noche del 28-0...» «¡Si fuésemos capaces de sumar sin dividir...! ¡Si consiguiéramos "plataformizar"

esfuerzos y nombres, influencias y clientelas... sin etiquetas de familia, sin codicias de liderazgo!» Y la

calle política desuareztizada, desleopoldizada, deslandelinizada, desucedeizada, clamaba, y yo también lo

oí, «¡que venga Cambó!». Y entonces, ya mediado el fofo en la máquina, supe que el esperado Godot, el

esperado Cambó, el esperado Roca había abierto su tienda de fenicio aquí, en Madrid, donde sé imbrican

los afanes. Y que la operación se amalgama por momentos. «Al día siguiente de las elecciones

municipales, Roca saca su "Partido Reformista". Antonio Garrigues va. Y hombres muy válidos del

centro, todos a título personal, sin morfaete de familia... Rosón faena ya en esta dirección. Es la

alternativa moderna, nacional, no socialista.

Tienen que amagar y no dar, crecer en silencio corrió crece la hierba, huir de los protagonismos

vocingleros y de los conciliabulos con periodistas en el «hall», prohibir las reyertas de corredor oscuro

y... amordazar las prisas. Tienen que empastar fuerzas, ideas, proyectos, ánimos provinciales..., mientras

aguardan, paciencia, paciencial, a que pase por su puerta el entierro de su adversario. Roca..., es posible.

Tiene empuje, encéfalo dé estadista, presencia política; sabe lo que vale un peine, es negociador, lubrifica

tensiones y le anima un alan bien dibujado. Pero... tiene prisa. Tiene ambición; ha olido demasiadas veces

y demasiado cerca la golosina aromática del Poder, aunque nunca le ofrecieran así, en serio, tal o cual

cartera... Y, además, tiene acento, acento catalán. Son los tres «peros». Para reconquistar el millón y

medio de votos que no eran y ya son de Fraga y los tres millones que no eran y ya son de González, y

sumar burguesías democráticas de aquí, y progresías no marxistas de allá, y hacer que a uno le coreen y le

voten, no sólo en Llobregat.

Pilar URBANO

 

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