Aunque todos los partidos se ocupan del tema. 
 Tímidas soluciones  :   
 al deterioro del medio ambiente. 
 Pueblo.    07/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Aunque todos los

partidos se ocupan

del tema

SOLUCIONES

(al deterioro del medio ambiente)

Entre las infinitas pintadas y carteles desde los que se pide nuestro voto o se nos abruma con el «slogan»

de turno, aparecen con cierta frecuencia, escritas con modesto rotulador, espontáneas reclamaciones

ecológicas que mezclan la indignación con el humor. Hay una creciente preocupación por los problemas

del medio ambiente, y los partidos saben muy bien que toda preocupación popular puede ser

electoralmente rentable; por eso, ninguno se ha resistido a la tentación de sazonar su programa con unas

gotas ecológicas, inconscientes o cínicamente despreocupados de la incompatibilidad total existente entre

su presunta preocupación por el medio y su adoración al progreso.

Tanto más después del 10 por 100 de votos obtenido por los «verdes> en las elecciones francesas, la

polarización de las elecciones suecas en torno al problema de las centrales nucleares y el espectacular

crecimiento de los ecologistas italianos. Por un poco de Naturaleza pueden conseguirse hoy bastantes

votos.

Obtenido el voto, incumplidas las promesas, los rotuladores volverán a adornar el Metro y las paredes con

escépticos, indignados, desengañados, irónicos chascarrillos de protesta, prolongando desesperadamente

en el tiempo la voz de Plinio el Viejo, que ya bajo el imperio romano clamaba contra la destrucción de la

Naturaleza.

Y mientras tanto, nuestros ríos y afluentes formarán e] alcantarillado nacional, el Mediterráneo se

convertirá en una cloaca, la radiactividad lloverá sobré nuestras cabezas y el aire puro será un recuerdo

del pasado.

A guisa de alarmante ejemplo no viene mal conocer algunas cifras. Mientras en el año 1960 la cantidad de

partículas contaminantes emitidas a la atmósfera por la industria alcanzó «solamente» la cifra de 700.487

toneladas, en 1975 dicha cifra_ ha llegado al sobrecogedor volumen de 3.189.938 toneladas. Las 632.000

toneladas de contaminantes provenientes de los automóviles en 1960 se convirtieron durante 1975 en

3.550.291 toneladas, y el parque automovilístico sigue creciendo.

El crecimiento de los residuos sólidos y la situación de nuestras aguas superficiales y subterráneas

tampoco es como para mover a nadie´ al optimismo. ´

Cogido entre la espada del progreso y la pared del subdesarrollo, nuestro país participa de los problemas

ambientales "de los países industrializados sin haberse desembarazado todavía de los propios de los

países en vías de desarrollo: junto a espacios de intensísima contaminación industrial y urbana, áreas

rurales de fuerte ´abandono, erosión y creciente desertización.

El carácter civilizadamente «salvaje> con que se ha desarrollado el capital en nuestro país ha provocado

una caótica urbanización e industrialización, realizada sin los más mínimos criterios de ordenación del

territorio, sobre la base de planes a corto plazo y con una agresión constante al entorno colectivo. La

especulación del suelo ha sido uno de los principales factores de degradación del medio, lo cual nos

presenta la cara extrema y caricaturesca del verdadero agente contaminante: el concepto equívoco que

algunos tienen del término propiedad.

De seguir el actual estado de cosas, tarde o temprano expulsarán de Gredos al oso Yogui, y , los mismos

que le echaron le pedirán desde un humeante automóvil y con ensordecedores ruidos de megáfono su

«voto ecológico».

Coinciden en calificar el problema de grave, pero, en sus programas, no lo abordan con la necesaria

decisión.

 

< Volver