Autor: Mazo, Mariano del. 
   La bicicleta al poder     
 
 Arriba.    20/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

La bicicleta, al poder

Es difícil que la persona que ha comprado un automóvil renuncie a él para adquirir una bicicleta. En un

automóvil caben más personas, más cosas y se corre más... cuando se puede. Pero el automóvil no es

siempre Imprescindible. Y la prueba es que nace no muchos años el coche era aún un artículo de lujo.

La bicicleta, que comienza siendo más barata, es más manejable, se aparca en cualquier parte, no

contamina y hace servicio en múltiples ocasiones. Pero ¿quién es el héroe que se mete con una bicicleta

en la jungla de asfalto?

Sin embargo, el movimiento ciclista ha surgido con fuerza. Hace pocas semanas en Bilbao tuvo lugar una

marcha con éxito. Se deseaba poner de relieve la necesidad de tomar medidas contra el agobio del tráfico

y la contaminación. Ahora es Barcelona, donde el domingo se prepara una gran demostración, en la que

van a participar importantes entidades y con la que van a clamar no sólo «contra», sino «por»...

Pues, en efecto, los manifestantes barceloneses no sólo protestan por la contaminación y los horrores del

excesivo tráfico, sino, lisa y llanamente, por los derechos del ciclista.

De este modo piden su carril correspondiente (única forma de sobrevivir en la lucha del asfalto),

aparcamientos idóneos, etcétera. Un vehículo no contaminante, que no consume energía y sólo ofrece

ventajas merece protección. Eso, al menos, piensan los optimistas organizadores, de la manifestación.

«El hecho de no poder ir actualmente en bicicleta por el centro urbano ya constituye de por sí una

denuncia de las graves condiciones existentes en la ciudad», dicen en sus textos.

La asociación «Fem la ciutat habitable» se las promete muy felices. Sólo simpatía merece su movimiento.

Pero ¿también tendrán eco en las alturas sus peticiones? Sabemos que en Holanda y otros países la

bicicleta está protegida. Tiene su carril propio y se utiliza abundantemente, pues rinde servicio en

multitud de casos. Aquí se utilizaba antes la «bici» como medio de transporte proletario preferentemente.

Era barato y eliminaba fácilmente distancias. Pero luego las empresas pusieron autobuses, muchos

productores tuvieron acceso gl coche. Y la «bici» quedó arrinconada, siendo tan útil. ¿Habrá llegado el

momento de su vuelta al asfalto?

Todo será Inútil si no consiguen los ciclistas la protección debida, pues el ciudadano que se anima a

utilizar el «dos ruedas» habrá de ser experto, hábil y valiente. Y con todo ello se sentirá impotente frente a

los ejércitos de monstruos mecanizados.

Mariano DEL MAZO

 

< Volver