EL referéndum andaluz ha provocado disensiones. 
 Los dirigentes de UCD han estados reunidos durante toda la noche     
 
 Diario 16.    04/03/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Los dirigentes de UCD han estado reunidos durante toda la noche

El comité ejecutivo de UCD ha mantenido esta noche una marathoniana reunión en el complejo de la

Moncloa, bajo la presidencia de Adolfo Suárez, líder de este partido y presidente del Gobierno, para

abordar la situación creada tras los resultados del referéndum andaluz, que ha provocado enfrentamientos

en el partido y las futuras elecciones para los parlamentos vasco y catalán.

Madrid — A la hora del cierre de esta página no había sido posible obtener información sobre los

acuerdos adoptados y el análisis realizado por el partido gubernamental, pero la duración de la reunión,

que comenzó a las diez de la noche y se prolongó hasta las seis de esta madrugada, hace suponer que las

discrepancias y disenciones surgidas en el seno de UCD son de importancia.

La última reunión de la ejecutiva centrista se celebró el pasado 20 de enero. En aquella ocasión, UCD

decidió defender la abstención o el voto en blanco en , el referéndum andaluz y propugnar la vía del

artículo 143 de la Constitución para los distintos procesos autonómicos, excepto para los procesos vasco,

catalán y gallego.

El resultado del referéndum andaluz, adverso a las tesis centristas, suscitó fuertes críticas en el seno del

mismo Gobierno y de los círculos dirigentes de UCD a la política autonómica de Adolfo Suárez.

La última manifestación de las discrepancias internas centristas fue la dimisión de Félix Pérez Miyares,

vicepresidente en funciones de la UCD andaluza tras la salida del partido del ex ministro Manuel Clavero

Arévalo.

Crítica de Martín Villa

Rodolfo Martín Villa, ex ministro del Interior del anterior Gobierno, criticó durisimamente la política del

Gobierno y de su presidente con respecto al referéndum andaluz, durante una larga reunión celebrada en

la noche del pasado viernes 29, tras el Consejo de Ministros.

La reunión, que se prolongó hasta avanzada la noche, contó con la presencia del vicepresidente

económico, Fernando Abril Martorell; los ministros Pérez-Llorca, Arias-Salgado, Joaquín Garrigues,

García Diez y García Año veros, y el ex ministro Martín Villa, así como el presidente del Congreso,

Landelino Lavilla.

Se da la circunstancia de que Martín Villa no tuvo la menor intervención ni actividad relacionada con la

organización del referéndum andaluz, en contra de lo publicado por algunos diarios.

En la reunión se hizo una larga relación de los errores que habían conducido a lo que uno de los

participantes calificaría posteriormente como «semidesastre andaluz». Entre los errores, Martín Villa se

mostró muy duro ante la parálisis que afectó a UCD y la falta de decisión para intervenir con todos los

medios y toda la energía disponible en la campaña.

Inhibición de Suárez

Otro de los puntos más criticados en el seno del partido ha sido la inhibición de Suárez. El argumento de

Felipe González de que Suárez no podía quemarse en una intervención de dudoso éxito, arriesgando

demasiado para obtener escasos beneficios, no es válida para muchos centristas. Según un alto cargo del

partido del Gobierno, no existe —al menos no debe dé existir— una carrera en la que entre UCD sin que

pueda hacerlo su presidente. Suárez, según esta tesis, no puede sobrevivir a un descalabro de UCD, o por

lo menos salir sin mácula ni daño.

Otro de los errores manifiestos causantes del descalabro andaluz —que es posible que, tras el análisis de

la hinchazón del censo, se obtenga con el voto afirmativo en las ocho provincias--puesto sobre el tapete

en la citada reunión fue la entrevista de Suárez con Escuredo.

Según altos directivos centristas, la promesa de Suárez a Escuredo de canalizar la autonomía andaluza a

través del 151 y de establecer la fecha fija del 28 de febrero ha sido un enorme revés, un gran hándicap

inicial, que ha dificultado la maniobrabilidad centrista.

Rencillas y rivalidades

Otro de los errores fue el cese de Clavero, que, según uno de los asistentes a la citada reunión, debió

hacerse dos meses antes. El truco de la papeleta con la indescifrable pregunta, la aportación de dinero

para la campaña con cuentagotas y la poca duración de la campaña se contabilizaron, asimismo, como

equivocaciones importantes.

Las rencillas y la propia rivalidad por la responsabilidad de las decisiones han ocasionado, asimismo,

algunos contratiempos. Así, la dimisión de Pérez Miyares —que prestó valiosos servicios a UCD en el

debate del Estatuto de los Trabajadores— como presidente en funciones de UCD de Andalucía, se

produjo por el rachazo de Arlaban —sede de la secretaría general de UCD y cuartel general del ministro

Arias-Salgado— al nombramiento de Pérez Miyares como alto comisionado del partido en Andalucía.

Las trabas y los constantes impedimentos provocaron la dimisión de Pérez Miyares, dimisión que se

mantuvo en secreto durante varios días, hasta que se tuzo, pública hace días.

La seria crisis andaluza ha servido, de todas formas, para hacer aflorar a la luz la opinión sustentada por

numerosos núcleos centristas con respeto al título octavo de la Constitución que desarrolla el tema

autonómico. Según estos sectores, el desarrollo autonómico español por la vía del artículo 151 no es

viable. No hay ningún Estado federal —según estas áreas de opinión centrista— que otorgue a los

Estados federados algunas de las atribuciones que los respectivos Estatutos conceden a vascos y

catalanes. Y, sobre todo, en ningún país occidental las competencias de los entes autonómicos y federales

están sujetos a las tensiones de una negociación. Según esta tesis, ningún Estado puede sobrevivir con

unos techos autonómicos generalizados, similares al vasco y catalán, por lo que la viabilidad del título

octavo de la Constitución vendría en función de un acuerdo entre las fuerzas políticas para no utilizar la

vía del 151 nada mas que en los casos excepcionales de Euskadi y Cataluña.

 

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