Autor: Cruz Gutiérrez Gómez, Juan de la. 
 Figuras en punta. 
 Rafael Arias-Salgado     
 
 Ya.    27/02/1977.  Página: 13,15. Páginas: 2. Párrafos: 56. 

FIGURAS EN PUNTA

RAFAEL ARIAS-SALGADO

"UN GOBIERNO DE COALICIÓN PODRÍA AFRONTAR CON AUTORIDAD EL PROBLEMA

SOCIOECONÓMICO"

"NO EXISTE NINGUNA VINCULACIÓN ENTRE EL PROCESO DEL CAMBIO POLÍTICO QUE El

PAÍS ESTÁ ATRAVESANDO Y EL TERRORISMO DE LAS ÚLTIMAS SEMANAS"

* "Son necesarias fórmulas que aseguren el autogobierno de las regiones"

* "Creo que las instituciones engendradas por un pensamiento libéral y democrático siguen siendo

válidas"

* "Hay fuerzas muy interesadas en producir el terrorismo"

RAFAEL Arias-Salgado es uno de esos hombres jóvenes que andan al compás firme y decidido de las

cuatro esquinas del hoy y del mañana de la política de este país. Con treinta y cinco años, hijo del antiguo

ministro de Información y Turismo Gabriel Arias Salgado y yerno de Joaquin Ruiz-Giménez, Rafael

Arias-Salgado cuenta con una gran vocación política, demostrada desde hace años. Pertenece al Partido

Social Demócrata (grupo de Fernández Ordóñez, excindido hoy de la Fedéración Social Demócrata e

integrado en el Centro Democrático). Estudió en colegios religiosos. Se graduó en derecho por la

Universidad de Madrid. Diplomático de profesión, ha, trabajado como asesor en diferentes empresas. Ha

sido asiduo colabarador de varias publicaciones, entre ellas "Cuadernos para el Diálogo", donde ha venido

defendiendo la necesidad de una democracia para el sistema político español. Desde hace siete años

alterna su oficio de abogado con su actividad política. Fue, miembro de la Unión de Jóvenes

Demócratacristianos de Giménez Fernández. Como tal participó en la famosa reunión de Los Molinos.

—¿Dónde va el país y donde puede ir después de las próximas elecciones, si son completamente libres ?

—Yo creo que va, en primer lugar, hacia unas elecciones libres. Esta es la esperanza que tenemos todos

los que hoy militamos en partidos políticos. Estas elecciones tienen que dar origen a un Parlamento

constituyente, plenamente representativo, que elabore una Constitution democrática, y una vez

promulgada esa Constitución, habrá que proceder a nuevas elecciones para emprender ya los periodos

normales de gobierno con una sucesión en el poder institucionalizada, y en la que el juego a las

personas sea menos importante que el juego a las instituciones.

—¿ Qué es la democracia para Arias-Salgado ? ¿Está demasiado de moda o quizá está en crisis ?

—Yo creo que la democracia es el régimen propio de los países industriales, de los países avanzados.

Puede hablarse, si se quiere, desde un plano teórico, de una crisis de las instituciones democráticas, pero

para mi es una crisis de adaptación, no es una crisis de naturaleza; es decir, creo que las instituciones

engendradas por un pensamiento libéral y democrático siguen siendo válidas. Lo único que en estos

momentos se exige es que estas instituciones democráticas, que se mueven únicamente en los primeros

niveles de las estructuras gubernamentales, desciendan a otros niveles para que pueda hacerse viable la

participación de los ciudadanos, no solamente en el control del poder político, sino también en el control

de esas múltiples decisiones administrativas que afectan a la vida colectiva y que afectan también a cada

ciudadano de modo concreto.

—¿Qué vinculación le encuentras al término democracia con los acontecimientos últimamente sucedidos

en el país ? Me refiero a los asesinatos de los abogados, los policías y guardias civiles...

—No existe ninguna vinculación entre el proceso del cambio político que el país está atravesando y el

terrorismo de las últimas semanas. Diría más. El terrorismo en España no se produce en las últimas

semanas, sino en los últimos años. El propio atentado contra la vida del almirante Carrero Blanco es un

atentado claramente terrorista que se produce en vida del general Franco, es decir, durante la vigencia de

un sistema autoritario. Por consiguiente, yo diría que el terrorismo es un sistema que afecta hoy a muchos

países, que en España puede tener unas características particulares, porque existen fuerzas políticas

interesadas en que el proceso de cambio no llegue a buen puerto y de manera pacífica, pero que, en

definitiva, no es una de las características que definirían a un proceso de cambio, sino que es una

característica que afecta hoy a muchas ciudades en el mundo entero, y que en España tiene esa

connotación particular de que hay fuerzas políticas a las que no interesa para nada llegar a un régimen

democrático de gobierno.

Las fuerzas políticas

—¿Cuáles son esas fuerzas políticas ?

—Yo diría que esas fuerzas políticas se mueven por los dos extremos, por la extrema derecha y por la

extrema izquierda. Para la extrema derecha, que hoy de alguna manera esta inserta

en las estructuras de poder del Estado del 18 de Julio, el proceso de democratización significa la pérdida

del poder, porque evidentemente no están en disposición de ganar ningún tipo de elecciones. Y para la

extrema izquierda, porque, jugando un poco al catastrofismo, desearía que el proceso de cambio fracasase

con el fin de que se produjera una especie de ruptura más o menos violenta que permitiera la llegada al

poder de las fuerzas de la extrema, izquierda.

— ¿ Quiere decir que hay fuerzas muy interesadas en producir el terrorismo?

—Yo creo que sí.

— En este confusionismo político, ¿ dónde se sitúa Arias-Salgado ?

—Yo me sitúo en el ala izquierda del centro democrático?

— Quiero decir si tiene una relación totalmente compaginada con el partido.

—Como sabes, la última semana la Federación Social-Demócrata, como consecuencia de diferencias

tácticas importantes existentes en su seno, sufrió una escisión, y determinadas personas y grupos insertos

hasta entonces en la Federación decidieron constituir el llamado Bloque SocialDemócrata y futuro Partido

Social-Demócrata, puesto que hoy se ha presentado la solicitud de inscripción en el Registro de

Asociaciones Políticas del Ministerio de la Gobernación, decidió insertarse en coalición electoral de

Centro Democrático, para pasar allí a constituir el ala izquierda de ese centro, que nos parece la manera

mas viable de servir en estos momentos al país y de fortalecer la presencia de la socialdemocracia en las

futuras Cortes constituyentes.

— ¿ Y cuáles son a nivel popular las alternativas que présentáis: regionalidades, religión, Estado, etc. ?

—Desde el punto de vista político, nosotros presentamos una opción netamente democrática, y

consideramos que desde el punto de vista del Estado hay que ir a unas formulas, bien sea por la via

general, bien sea por la vía regional. No somos dogmaticos en materia de conceptos. Hay que ir a

fórmulas que aseguren el autogobierno de las regiones. Ello no solamente por razones históricas, sino por

razones puramente funcionales. España ha sufrido en los últimos tiempos un doble proceso de

centralización, que ha engendrado una especie de monstruo madrileño que es antifuncional. Este doble

proceso viene caracterizado, de una parte, por la concentración de competencias y funciones que

acompaña la formación del Estado moderno. Esto diríamos la parte natural del centralismo español. Pero,

además, ha sufrido un segundo proceso, que ha sido el de concentracion de poder y de competencias, que

ha sido fruto de un sistema autoritario, con lo cual se ha producido un monstruo centralista aquí en

Madrid, donde está realmente todo concentrado y que es antifuncional, desde el punto de vista político y

administrativo y desde el punto de vista económico.

La socialdemocracia.

—¿Centrará este Bloque Social - Demócrata la atención de la España política?

—Yo creo que la socialdemocracia es una opción ideológica que tiene un hueco en el espectro político

español. Ese hueco se llenará en el futuro si sabemos hacerlo. De momento, dada la situatión de hecho de

la que se parte, en la que los partidos políticos carecen de estructuración, de medios económicos y de

organización sólidamente implantada, de candidatos con capacidad de arrastre electoral, etcétera, la única

manera de tratar de cubrir ese hueco en el futuro es colocar un grupo parlamentario importante en las

próximas elecciones, y a partir de ese grupo parlamentario, tratar de constituir un auténtico partido.

—¿ Qué puede dar la unificación a la división de partidos que hay?. Quiero decir que las cuatro o cinco

grandes opciones políticas, ¿qué es lo que pueden dar de cara a los muchos partidos que hay ?

—Yo creo que el sarampión de las doscientas siglas era absolutamente lógico desde el momento en que se

abrió la espita y desde el momento en que se aceptó vivir en un contexto de tolerancia hasta la

institucionalización de la democracia; pero, lógicamente, en el futuro en España no existirán más que

cuatro, cinco o seis partidos como mucho, y algunos partidos regionales con auténtica implantación y

raigambre en las respectivas regiones. Para mí, aproximadamente, los grandes bloques serán los

siguientes: Alianza Popular, que tendrá, alrededor de un veinte a un treinta por ciento de los votos; el

Centro Democrático, tal y como ahora está constituido, que tendrá en las próximas elecciones, a mi juicio,

entre el treinta o cuarenta por ciento de los votos, y después, el socialismo en su conjunto, que tendrá

alrededor del veinte por ciento de los votos, y el resto se repartirá entre el comunismo, por una parte, y,

por otro lado, los votos que puedan tener esos partidos regionales y algún que otro partido que pueda

colocar algunos diputados o senadores en las próximas Cortes.

—¿Dónde está situado el Centro Democrático como oposición ?

—El Centro Democrático se compone en estos momentos de dos alas distintas. Una es claramente liberal

y democrática, pero que, por así decirlo, no ha militado en las filas de la oposición democrática, y hay

otro ala constituida básicamente por el Partido Popular Demócrata Cristiano de Fernando Álvarez de

Miranda, por los Partidos Liberales de Joaquin Garrigues y de Ignacio Camuñas y por el Bloque Social-

Demócrata, que han estado en los últimos años en las filas de la oposición democrática. En este sentido la

alianza del Centro Democrático es una experiencia enormemente positiva para este país, porque por

primera vez se juntan fuerzas políticas que han estado a uno y otro lado de la barrera durante la época del

franquismo.

Gobierno-oposición

—Las relaciones Gobierno - oposición, ¿qué importancia le dan a la actualidad política?

—Están, yo diría, en proceso de extinción, porque a medida que se vayan legalizando los partidos

políticos desaparece el concepto de oposición democrática tal y como se venía conociendo, es decir, como

oposición a un régimen autoritario. En cualquier caso, mientras más próximas estén las elecciones, si el

Gobierno garantiza su neutralidad y la libertad de las mismas, la divisoria Gobierno-oposición

democrática habrá desaparecido y quedará en el futuro la divisoria entre el Gobierno y oposición a secas

como resultado de las elecciones.

—¿Va demasiado deprisa o demasiado despacio el proceso de transición?

—A mi juicio, el período de transición está yendo un poco despacio. Creo que ya se prolonga en exceso,

y ya me gustaría que las elecciones se celebraran cuanto antes, puesto que sería bueno para el país. No

hay que olvidar que nos espera todavía un proceso constituyente, que lleva su tiempo, y un proceso de

normalización de vida democrática, que también lleva su tiempo. El tener a un país sujeto a los vaivenes

de un proceso de transición, de unas elecciones constituyentes, los que pueda producir la existencia de un

Parlamento constituyente, todo ello constituye un proceso sumamente largo que, por coincidir con una

situación socioeconómica delicada, de fuerte deterioro, puede ser arriesgado y peligroso para el país. Por

eso, a mi juicio, convendría acelerar todas estas fases inevitables del proceso para poder evitar los

problemas reales que tiene el país.

—¿Qué es lo más importante del acontecer político?

—Para mí, el hecho fundamental de las próximas semanas está en la legalización del Partido Comunista y

en la aparición en el "Boletín Oficial del Estado" de la ley Electoral y del decreto de convocatoria de

elecciones.

—La legalización del Partido Comunista, ¿quiere decir que se salvan una serie, de baches, que queda

reducido un poco más en su más pura expresión?

—Yo creo que es un tema que no está, totalmente resuelto, aunque está en proceso de solución y de

solución inteligentemente llevada a cabo por ambas partes. Desde el momento de su legalización pasará a

ser un partido más, cuya importancia estará en función de los votos que obtenga en las próximas

elecciones.

— ¿Cuáles son los problemas más importantes, en tu opinion, con los que se enfrenta el Gobierno ahora

mismo ?

Lo socioeconómico, problema

—Para mi, el más importante es la situacion socioeconómica. Yo creo que si continua el proceso de

deterioro, la estabilización de la democracia puede ser muy difícil, incluso la campaña electoral puede

sufrir serias dificultades, a una escala más reducida, ya que el problema mas importante con que se

enfrenta hoy el Gobierno, y es muy delicada la operación, es la transformación del aparato de seguridad

del Estado. Yo creo que ha tenido y sigue teniendo unas vinculaciones ideológicas muy concretas, que

hay que cambiarlo de arriba abajo. Se trata de articular un aparato de seguridad que esté auténticamente al

servicio del Estado, cualquiera que sea el Estado, y no al servicio de una ideología específica.

—¿ Cómo debe ser el Ejército en una España democrática?

—Debe ser neutral y no debe hacer gala de ninguna opción política. Debe estar profesionalizado y con

los medios técnicos adecuados para defender la soberanía del pueblo.

—¿Has hecho algún planteamiento ante la solución de los problemas por los que atraviesa el país?

—Creo que el Gobierno camina, a mi juicio; un poco lentamente, pero con paso seguro. Creo que las

soluciones que esta dando a los problemas, sustancialmente, son satisfactorias. Yo diría que lo único que

le queda es celebrar las elecciones cuanto antes. Y aquí estará el último signo de la voluntad política

democratizadora. Si el Gobierno garantiza y, por consiguiente, llegan a celebrarse unas elecciones

auténticamente libres, este Gobierno habrá pasado a la historia de España con unas cotas de calidad

política muy altas.

—¿Es Adolfo Suárez el hombre de unas elecciones libres ?

—Yo creo que él esta en condiciones de garantizar esas elecciones.

—¿Quiénes son los hombres más importantes en el plano político?

—Indiscutiblemente, para mi, el Rey don Juan Carlos, el présidente Suárez y las personalidades políticas

que hoy, de alguna manera, encabezan los partidos políticos: Ruiz Jiménez, Tierno Galván, Felipe

González, Fernández Ordóñez, Pío Cabanillas, José Maria de Areilza, etcétera.

Gobierno de coalición

—¿Qué le podría dar a la política actual un Gobierno de coalición ?

—Podría tener la autoridad suficiente para afrontar la situación socioeconómica, que es la mayor

preocupación que tienen hoy todas las fuerzas políticas responsables.

—¿Cuándo se podría implantar ese Gobierno?

— Inmediatamente después de las elecciones.

—¿Qué separa a España de Europa ahora mismo en el plano político?.

—La falta de constitucionalización, es decir, de institución constitucional, y un régimen democrático dé

gobierno.

—¿Hay en este país libertades políticas ?

—Yo creo que existe tolerancia para el ejericicio de las libertades políticas, pero las libertades políticas

todavía no estan garantizadas ni institucionalizadas.

—El proceso de la amnistia, ¿qué opinión te merece ?

—Me parece que el Gobierno ha mostrado buena voluntad. Quizá aquí sea el punto mas discutible, puesto

que probablemente una amnistía más amplia, concedida en su momento, hubiera producido efectos más

positivos y hubiera sido más rentable para el Gobierno que esa amnistía restringida que se concedió el

pasado año.

— ¿ Quiénes son los hombres del futuro político de España, o quienes pueden ser, a raíz de como se

pronuncien las distintas opciones de cada partido?

—Antes he dado una serie de nombres. Sin duda, ellos van a cubrir a plazo inmediato la escena política

española, pero más a medio plazo, diría que en los próximos años, se tiene que producir en este país una

renovación de clase política muy profunda, y es la renovacióa que producirán las sucesivas convocatorias

electorales por las que el país ha de atravesar primero, las elecciones constituyentes; después,

probablemente, las elecciones municipales, y finalmente, las elecciones generales que se convoquen

después de promulgada la constitnción democrática.

—Yo creo que en este período electivo quizá hay un problema fundamental, y es la inmadurez política del

pueblo. ¿Qué puede significar para el nivel precisamente de maduración en el que se puede adentrar el

país?

—Yo no hablaría de inmadurez, sino de falta de hábitos democráticos. Yo creo que la madurez política la

viene demostrando el pueblo español desde la muerte del almirante Carrero Blanco hasta hoy, por

síntomas muy claros: la tranquilidad de este país frente a acontecimientos dramáticos. Para mí es un

síntoma inequívoco de madurez política. Lo que si ocurre es que faltan hábitos para el ejercicio de la

democracia, pero esos hábitos sólo se adquieren ejerciendo la democracia.

—¿Cuàles son las perspectivas que pueden ofrecer los partidos para arrastrar al pueblo, sabiendo

claramente las opciones que se le ofrecen al mismo?

—Los ciudadanos tendrán que adquirir la conciencia de que su voto es fundamental y de que van a ser

ellos los que van a elegir el Gobierno que quieren tener. Quizá de esto todavía no exista conciencia, pero

ello es suceptible de clarificación a través de una campaña electoral y mediante la utilización de los

medios de comunicación de masas. Es decir, hoy unas elecciones se hacen fundamentalmente con la radio

y la televisión, y a través de estos instrumentos se pueden proyectar sobre la sociedad y sobre la opinión

pública los modelos de conducta a adoptar para que la democracia funcione.

—En esta corriente de pensamiento, ¿ dónde está situado el Bloque Socialdemócrata?

—Asume los principios liberales y democráticos de la cultura occidental.

A nivel de Partido Democrático, ¿cómo funcionáis ?

—En estos momentos estamos en proceso de constitución, y de cara a las próximas elecciones, la tarea

más urgente es la selección de todos los candidatos que van a figurar en las listas conjuntas del Centro

Democrático, y, por consiguiente, existen además que un comité ejecutivo provisional, que tiene como

área específica, aparte de las formulaciones ideológicas que han de aportarse al Centro Democrático para

la negociación de un programa electoral, la selección de esos candidatos.

Diferencia con los partidos

—De todos los demás partidos que están situados en estos términos socialdemócratas, ¿qué diferencias os

separan?

—Yo creo que nos separan en estos momentos diferencias tácticas. Los socialdemócratas que no están en

el Centro Democrático piensan que es viable una alternativa de centro izquierda autónoma que pueda

concurrir en solitario a las próximas elecciones. Los socialdemócratas que nos hemos integrado en el

Centro Democrático pensamos que la única posibilidad de asegurar la presencia de la social democracia

en las próximas Cortes es a través de una alianza électoral amplia, en la cual puedan estar presentes los

candidatos y fnturos diputados socialdemócratas.

— ¿Hacia qué tipo de gente estáis dirigidos vosotros?

—Nosotros nos dirigimos fundamentalmente hacia sectores de las clases medias, hacia la burguesia

progresista y hacia los trabajadores del sector servicios.

Juan de la Cruz Gutiérrez Gómez

(Fotos Corvajal.)

"A medida que se legalicen los partidos políticos desaparece el concepto de oposición democrática"

27-11- 1977

Pág. 15 — YA

 

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