Autor: S. M. A.. 
   Inmuebles de renta antigua     
 
 La Vanguardia.    02/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

INMUEBLES DE RENTA ANTIGUA

Señor Director:

Ruego se me permita referirme a lo» inmuebles de renta bonifícable Ley da 1943, por creer que

soy uno de los más perjudicados con el bloqueo de los alquileres.

Después de mil penalidades, cuatro años en obras, consigo terminar 6 plantas donde cabían

10, dejando e) resto para cuando se consiguieran recursos.

La alquilé a finales de agosto del año 1953. situada en calle Valencia, cara al mar, frente a una

placeta y a una gran avenida, 150 metros, con portera, calefacción y ascensor, es decir, un

bloque suntuoso con todos los paramentos de mármol, etc. . y en total con una renta de 918

ptas, mensuales. A los seis meses siguientes se incrementó en un 50 por ciento por precio

desfasado, otros que ya lo sabían con las fincas esperaron esta subida, de manera que ya

entra bien cojo en el negocio de casero.

Y a partir del año 1957 o sea. a los cuatro años de arriendo ya sa mueve el proceso

inflacionario que se agrava con el tiempo, y en los años 70 y 17 de arriendo, y siempre con el

mismo alquiler y el dinero ya a mitad de su valor y ¡os inquilinos contentos y encantados con

estupendos pisos y cada día menos renta, sin ser capaces de ofrecernos un pequeño

incremento por su cuenta. De tos que los que si han sido capaces es de hacer las obras y

reformas que ¡es ha venido en gana, sin respetar 4a Ley que obliga al depósito de 3

mensualidades de renta siempre que su valor no sobrepase el importe da dichas obras.

Cuando alertado por los tuertes golpea de albahileria y el trasiego de maderas, incluso de

puertas, he llamado a sus pisos y me han negada la entrada a pesar de serme permitida, por

constar err «I contrato de arriendo. A tal efecto he mandado a la portera para que se enterara

de lo que hacían y les pidiera el permiso de obra y quien las ha autorizado, contestando que su

abogado y tampoco Ja dejaron entrar.

En esta finca también tenemos alquilado un taller de planchisteria y pintura de 200 m., y altura

4,25 m. por lo que buena parte )o han convertido en doble lo que si han sido capaces es de

hacer ´as obras y reformas que les ha venido a base de altillos, con un ridículo alquiler de 2.800

ptas. mensuales, no llegando a las 100 ptas. diarias, o sea las mismas que cuando se estrenó

en el año 53. Varias veces les he pedido y rogado si no les daba pena esta miserable renta en

un local tan espléndido y bien situado, contestándome que para ella exigen un nuevo contrato

cot S.A., ya que el arrendatario dice que hace años que ya lo tienen arreglado entre él y el

contable encargado, repartiéndose entre ellos los beneficios obtenidos y sí usted quiere rnás

alquiler con el mismo con. trato tendrá que esperar cuando nos obligue !a Ley, y pensar que ya

hace 24 años que la estoy esperando...

Somos un matrimonio metidos ya en la cúspide de la tercera edad, enfermos de vejez sin

seguros ni jubilaciones, ya que por culpa de esta casa me metieron en renta, vaya renta... Mis

arrendatarios esperan que les vendamos los pisos cansados de no obtener ningún rendimiento,

para hacer ellos un pingüe negocio, a costa de este matrimonio que un día pensaron que en la

dura vejez nos serviría de ayuda. Sin embargo, ha sido la causa de todos nuestros males

arrastrando con ello a mi esposa a una vida larga y dura de trabajo y llena de privaciones y

sacrificios, todo por ¡eu vantar esta casa 100 veces superior a nuestros esfuerzos, que sólo han

servido para el gozo y bienestar de nuestros afortunados arrendadores que aún no sa han

enterado que todavía les sirven las mismas pesetas que fueron fijadas hace 24 años, y que lo

que antes gastábamos en un mes, ahora casi no nos llega en un día. Es injusto y vergonzoso, y

sólo nos falta decir: «¿Hasta cuándo.. ?»

S. M. A.

 

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