Autor: Altable, Juan. 
 Doscientos profesionales (3.000 pesetas mensuales), en paro. 
 Guadalajara: La resina ya no es negocio     
 
 Diario 16.    06/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Jueves 6-octubre 77/DIARIO 16

Doscientos profesionales (3.000 pesetas mensuales), en paro

Guadalajara: La resina ya no es negocio

Juan Altable

MADRID, 5 (DI6).—Más de doscientas fámulas de la zona resinera de Guadalajara se encuentran sin

medios para subsistir desde el pasa, do mes de marzo, etapa en que debía haber comenzado la campaña de

recogida de resinas.

Según los datos recogidos, las compañías resineras que acuden todos los años a te subasta de pinares,

propiedad de los municipios, se han negado a pujar en la reciente campaña, al decidir que la resina ha

dejado de ser rentable para ellas.

"Los contratistas dijeron que estaban dispuestos a darnos trabajo si nosotros pagábamos el total de la

Seguridad Social. Pero nosotros «o aceptamos, porque para doce mil pesetas al mes, que es lo que se

gana, no es cosa de dejar nueve mil en los impuestos", comentó Mariano Es-calero, trabajador de !a resina

desde hace veintiocho años.

En paro la falta de trabajo en la recogida ha dejado desocupados a cientos de hombre», cuya única

ocupación desde niños fue él laboreo de los pinos. "La mayoría tenemos más de cuarenta años, y ningún

tipo de formación profesional que nos capacite para hacer otro Upo de trabajo."

Algunos parados buscaron en una fábrica de madera de Molina de Aragón, paro no lea quisieron aceptar

a causa de su, edad.

"De momento •—continuó Mariano— vamos tirando abase de chapuzas y trabajos eventuales. Unas veces

vamos con el guarda forestal a desbrozar el monte, otras a trabajar de albañiles, y algunos hemos

encontrado trabajo en la construcción de una carretera por aquí cerca. Todo depende de lo que saiga cada

día."

Las resineros son pesimistas con respecto al futuro. La situación económica no hace más que empeorar, y

algunos empiezan a pensar ya en la emigración como único remedio. "Pero emigrar para trabajar, ¿en

qué?", se preguntan, -

Trabajo duro

ES oficio de resinero es duro y mal pagado. Todo depende de la habilidad de la experiencia y de fuerzas

físicas de cada uno, comentaron.

La Jornada laboral dura normalmente entro doce y dieciséis horas diarias. "En el verano se trabaja sin

parar durante dieciséis horas —aclaró Antonio Herranz, treinta y ocho años en la resina—, excepto las

dos que los dan para comer, descansar y afilar las herramientas. A lo largo del dia remasamos, sangramos

y recorremos cientos de metros con 3a lata de doce kilos en las manos."

Los resineros se quejan de que tradicionalmente las empresas tes han robado en los pesos y en la cantidad

de agua y broza que se permite en cada lata de resina. "Hace veinticinco arlos —continúa Antonio

Herranz— nos quitaron 20 kilos en la primera remesa, a mediados de verano. No tuvimos más remedio

que ponernos en huelga durante unos días, y, el poco tiempo, los contratistas dieron el peso Justo."

Según los trabajadores, las posibilidades de controte! el pesaje son casi nulas. "Las empresas se llevan lo»

bidones en distintos camiones, y nosotros no podemos desplazamos a Teruel o Albacet veinte veces, por

ejemplo, para ver si realmente dan en peso exacto o ponen de menos."

Los pesajes de las latas se llevan a cabo delante de un «guarda de ICONA, que vigila el proceso. Sin

embargo, los obreros no se fían del "juez", y afirman que la única solución posible es que el pesaje se

hago- en los mismos pueblas.

El trabajo resinero ha ido de mal en peor. "Hace veinte años —cuenta Antonio— los empresarios se

pegaban por ganar en la subasta, y las familias teníamos que salir de los pueblos para recoger resina en

otras provincias limítrofes, porque aquí todo el mundo trabajaba en 2o mismo. Así, mientras duraba la

campaña, los hombres, las mujeres y los crios vivíamos en barracas

Tare» de varones

El trabajo, no obstante, solo lo pueden realizar los hombres. "Bueno, mi mujer vino cuando yo me puse

enfermo, pero ella sólo remasaba, porque para trabajar en esto hay que ser muy duro."

Los obreros se lamentan de que el trabajo es muy "guarro", y de que en la temporada están

permanentemente sucios, por más que se laven. "A mi ha habido veces en que, a pesar de estar sediento,

me ha dado vergüenza bajar a beber agua a ana fuente, porque había personas merendando y yo estaba

hecho una porquería."

Los pueblos de la zona han comenzado a quedarse vacíos, y la gente Joven aprovecha cualquier

oportunidad para emigrar a la ciudad.

"Los muchachos trabajan aquí hasta que se van a la mili, una vez que acaban el servicio militar, se buscan

cualquier trabajo en la ciudad y se van del pueblo, porque aquí no se gana dinero."

 

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