Encuestas de Ya. 
 Los problemas de la clase media (4)     
 
 Ya.    07/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

7-V-77

ENCUESTAS DE YA LOS PROBLEMAS DE LA CLASE MEDIA (4)

Aparición masiva de una clase media nueva

Diferencias entre las regiones

Aportación mayoritaria de graduados

José Cazorla Pérez (catedrático de Derecho Político de la Universidad de Granada)

Los principales problemas que desde el punto de vista de mi especialidad—la teoría política—hoy afectan

a las clases medias en España son los tres siguientes:

PRIMERO: las grandes diferencias que se presentan en su volumen en proporción al desarrollo de las

distintas reglones—o nacionalidades—del Estado. Mientras en Euzkadi o Cataluña, por ejemplo, las dos

terceras partes de la población pueden ser clasificadas como clases medias, en Andalucía, Extremadura o

Galicia, no llega a ser un tercio tal población. Ello no sólo es resultado lógico de un proceso muy desigual

de desarrollo—en algunos aspectos, de empobrecimiento de algunas regiones para enriquecimiento de

otras—, sino que provoca, inevitablemente, tensiones interiores de orden polítlco en la medida en que en

las zonas menos desarrolladas hay más distancia entre "los que tienen" .y "los que no tienen". Es más:

estos son más numerosos y, obviamente, no hay en aquéllos clases medias suficientes para equilibrar la

balanza entre los dos extremos de la pirámide social.

SEGUNDO: Por otra piarte, «1 Incremento de las clases medias se debe, sobre todo, a la aparición masiva

de la llamada clase media "nueva", que en un proceso de desarrollo ocupa mayoritariamente los nuevos

empleos y profesiones—turismo, vendedores, técnicos medios—y que proceden, sobre todo, de los

estratos altos de la clase trabajadora. Sin embargo, esta clase media nueva suele optar por soluciones muy

conservadoras p incluso dictatoriales en situaciones de crisis y de perspectivas de inestabilidad labor o

política y similares. Numerosas pruebas históricas recientes así lo demuestran. En la actual delicada

coyuntura española, esta abundante clase, que en su inmensa mayoría no echa aún de menos libertades

que no ha conocido ni practicado en los últimos cuarenta años,, puede ser fácil presa de ultraderechistas

agoreros que utilicen el falaz argumento de que cualquier tiempo pasado —franquista—fue mejor. Asi,

pues, esto constituye otro factor que podría ser utilizado politicamente en forma oportunista y poco propi-

cia a la definitiva estabilización democrática que el país requiere.

TERCERO: Por último, una parte importante de los licenciados, técnicos y profesionales proceden de las

clases medias. Datos de liarce sólo tres años demuestran que un joven procedente de una familia de piase

media tenía ochenta y ocho veces más probabilidades de alcanzar una titulación académica similar a la de

su padre—y que, por tanto, le proporciona Ira una segura posición social—que Un hi jo de un campesino.

Esto es, obviamente, injusto y habría que corregirlo en función de la capacidad personal y no del origen

socio-familiar. Pero es un hecho. Y el número de licenciados en paro, empleados por debajo de sus

conocimientos, infraasalariados y, por tanto, frustrados es hoy mayor que nunca. La inquietud de esta

capa social como consecuencia de, una desastrosa planificación de sus "salidas" y, sobre todo, del

acaparamiento de ciertos sustanciosos empleos por gentes privilegiadas constituye, indudablmente, un

nuevo factor de desequilibrio político—en muchos casos, de signo opuesto al de la clase media "nueva"

que nntes mencionaba—, y su radicaM/.ación no es casualmente injusta, sino evitable en un país como

debe ser el nuestro hoy.

 

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