Autor: Alonso-Villalobos, I.. 
   Una trayectoria indecisa y vacilante en la marcha de la economía     
 
 Hoja del Lunes.    27/09/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Una trayectoria indecisa y vacilante en la mordía de la economía

Por I. ALONSO-VILLALOBOS

f)UE 2» economía española no marcha bien nos lo dice a X diario, aunque recargando tintas más

extraeconómicas que económicas, la Bolsa; nos lo dicen casi a Mario también nuestros economistas

aunque también recargando las tintas pesimistas, según quiénes.

De los indicadores que permiten seguir el proceso de la economía´ en lo que va de ano, creó que lo que se

deduce es que, hablando en términos genérales, está siguiendo una marcha imprecisa, dudosa y titubeante.

Por ejemplo, el índice general de producción industrial llegó a, descender, en los dos primeros meses del

año, un 11 por 100 con relación al nivel de diciembre de 1975; en marzo y abril, tras la superación de las

perturbaciones y huelgas laborales que caracterizaron los primeros, meses del año, comenzó a tirar para

arriba, y el movimiento positivo por él señalado iba bien acorde con otros indicadores, como el de íá

matriculación de coches, el de- ventas de grandes almacenes ó el del consumo ´de energía eléctrica y, por

lo tanto, el de producción de la misma. Llegó el mes de mayo y las cosas comenzaron de nuevo a

estancarse. Las encuestas empresariales revelaron deterioro a partir de dicho mes y el empeoramiento

continuó hasta agosto, con efecto similar al de las tensiones laborales de los dos primeros meses del año.

Las previsiones empresariales, en efecto, "si registraban tendencias positivas en la fabricación de

automóviles, en producción dé energía eléctrica, sector petrolífero e industrias manufactureras, se

convierten en fuertemente negativas en el ramo de la mecánica de precisión, en construcción naval, en

fabricación de productos metálicos.

La utilización de la capacidad productiva en el sector industrial se hallaba al final del primer semestre del

año en la cota del 81,5 por 100, baja, muy baja sin duda, pero aun asi, casi dos puntos por encima del

primer trimestre del año.

En lo que respecta a la inversión, si hemos de atender a la encuesta trimestral que realiza el Ministerio de

Industria, los empresarios acusaban expectativas mejores para el tercer trimestre, que ahora está

concluyendo, sobre todo en el sector químico, en el metal, textil y materiales de construcción, aunque no

eran favorables para la inversión en sectores del cuero y calzado o en industrias extractivas; mejoría

también, ligera, en la inversión en bienes de equipo.

No marcha nada bien, como es sabido, la situación de empleo. El número de parados, según la encuesta

de población activa, ascendió a 729.700 personas, que suponen el 5,48 por 100 de la población activa. Se

había producido un aumento de 15.300 desempleos con relación al tercer trimestre del año pasado. Ha

sido, pues,--más aparente que real Uf contención que en el aumento del desempleo se había constatado en

el primer trimestre del año. Tampoco es satisfactorio el proceso de la inflación. Con relación a julio de

1975, para el mes de julio de este año el alza del coste de la vida había crecido Mtt 17,8 por 100. Los

países de mayor aumento en el costé de vida eran Italia, con el 16,5; Irlanda, con el 16,2, y Gran Bretaña,

con el 12,9 por 100; todos, pues, rebasados por nuestro país.

Las importaciones en el período de enero-agosto ascendieron a 752.028 millones de pesetas, y las

exportaciones, & 362.195 millones. El déficit comercial, pues, resulta ser por 389.833 millones de

pesetas.

Con respecto al mismo período de tiempo de 1975, las importaciones han experimentado una tasa de

incremento del 19,3 por 100 (las importaciones de crudos, según avance de la Dirección General de

Aduanas, aumentaron nada menos que el 43,4 por 100).

Las exportaciones crecieron el 29,9 por 100, y ello ha derivádo en que con su importe se haya podido

llegar a atender al 48,16 por 100 de los pagos por las importaciones. Son cuatro puntos sobre la cobertura

registrada en el mismo periodo del año pasado.

Dentro del sector exterior, según datos del Banco de España, en el primer semestre del año fueron en

´descenso los ingresos por turismo en la cifra, de 128 millones de dólares. Fue ligero solamente el

crecimiento de las transferencias privadas, y menos favorables los saldos de capital a largo plazo.

Experimenta, pues, nuestra economía arritmia en la reactivación, empeoramiento en las perspectivas

empresariales desde el verano, aunque ligera mejoría en la inversión industrial. Ha vuelto a ser ascendente

el ritmo de desempleo, y más aún el del Índice del coste de vida, y puede preverse ´un mantenimiento en

el déficit comercial si continúa produciéndose el mayor ritmó en el desenvolvimiento de las

exportaciones. La balanza básica mantiene un comportamiento similar al del primer semestre del año

pasado.

Los ingresos y pagos de la Administración central comprendidos en el presupuesto presentaban en el

periodo enero-julio un saldo deficitario conjunto de unos 82.000 millones de pesetas, frente a 3.400 en el

mismo período de 1975. Los conceptos extrapresupuestarios acusaban déficit de 9.600 millones, frente a

7.700 wn año antes, cifras que, aunque elevadas, suponen disminución con relación a los meses

inmediatamente anteriores.

El recurso del Tesoro al Banco de España fue, al final de los siete primeros meses, de 51.000 millones de

pesetas, cifra sustancialmente inferior « ¡a de 85.000 millones para el séptimo mes del año pasado. Se

comprueba, pues, una notable moderación tanto en las cuantías de déficit presupuestario y

extrapresupuestaria como en la cuenta del Tesoro.

Es posible, pites, que en nuestra economía lo que falte principalmente es el establecimiento de una

política firme, definida y, ¿por qué no decirlo? autoritaria, que frene decididamente la inflación y. sirva de

directriz a la actividad empresarial.

En este punto, las opiniones son encontradas:. La Cámara de Comerció pide que, sin esperar a la,

definición política que traerán consigo las elecciones, se implante una política , económica clara y

decidida. Otros piensan que sólo tras las elecciones contará el Gobierno con los elementos adecuados para

poder definir la política económica. Es la duda de si es el carro o son las caballerías las que deben ir

delante.

 

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