Osorio, en TVE:. 
 Política económica. El Gobierno no puede hacerlo todo     
 
 Arriba.    09/10/1976.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 34. 

OSORIO, EN TVE:

ECONÓMICA

«EL GOBIERNO ES CONSCIENTE

REFORMA POLÍTICA

APLAZARLA POR RAZONES ECONÓMICAS, SERÍA UN ERROR

´El Vicepresidente segundo dei Gobierno y Ministro da la Presidencia,

don Alfonso Osorio, se dirigió ayer por la noche a| país por

Televisión Española para explicar el alcance de las medidas económicas

aprobadas en el Consejo de Ministros. De su alocución destacamos los

siguientes puntos:

Ocultar que la situación actúa! de la economía española es grave,

sería de todo punto inadmisible, y por eso no lo ocultamos. Afectada y

desajustada desde finales de 1973 por la aguda crisis petrolífera que

ha conmovido a toda ¡a economía occidental, padecemos hoy, en

terminología d alcance da todos, una creciente inflación, con fuertes

efeas de precios; una actitud muy generalizada en el empresario de

incertídumbre y desconfianza en fas Inversiones, que conlleva a

situaciones anormales da paro, y unos importantes déficit en nuestra

balanza comercial y de pagos, con crecientes endeudamientos en íoa

intercambios con eí exterior, y en &l sector público.

Estos son los hechos. Junto a ellos nos encontramos ante una reforma

política que intenta sentar las bases de lo que ha de ser o debe

constituir el marco futuro del país y que encuadre un sistema socio-

económico al que sin duda aspira el pueblo español, más justo y más

libre.

Aplazar ésta por razones económicas creemos que seria grave e

imperdonable error. El Gobierno es consciente de que en política

económica no puede hacerlo todo aquí y ahora, pero lo es también de

que sí puede adoptar muchas medidas, lo ha hecho y lo va a seguir

haciendo.

El Gobierno no ha permanecido inactivo. Este ha observado nuestra

realidad, - ha escuchado a los expertos, ha reflexionado "y ha tomado

.una decisión política . que no se basa, simplemente, en optar por una

fórmula fácil -como sería la de arbitrar una mera política

estabilizador, sino en encararse con la propia realidad económico-

social, aceptar el reto que ésta impone y combinar una

política antiinflacionista con la que exige, una reactivación que

alíente la creación de nuevos puestos de trabajo y la

inversión productiva.

No ofrecemos hoy, pues, a los espa> ñole´s, un´.plan de estabilización

en sentido estricto, sino una política de estabilidad económica en

sentido amplio, que también incluye medidas de tipo estimulante y

reactivados.

Política prudentemente antiinflacionista

Por ello, e! Gobierno, a! adoptar una política prudentemente

antiinflacionista que no tenga efectos .negativos sobre la

reactivación económica, ha establecido las disposiciones .precisas

para conseguir que estos objetivos puedan alia nar´sa apartándose a

los siguientes criterios básicos.

1. El criterio de transición hacia una economía más saneada, para

permitir una transformación más profunda ds la estructura

económico-social.

2.- El criterio social ds que ía carga de la actual situación -

económica exige que se soporte salarialmente más por quienes más

perciben.

2. El criterio económico de aunar el objetivo, de moderar eí alza de

los precios en un contexto de reactivación económica con máximo

aprovechamiento efe los recursos disponibles.

3. El criterio realista de asentar las medidas tomadas en el

reconocimiento sincero y explícito de que sólo con el proceso de

reforma política, con una nueva regulación de los derechos de

sindicación y de huelga que se abordan de inmediato pueden entrar

en juego los mecanismos del pacto económico-social que permitirán,

también, otro tipo de planteamientos.

Medidas generales

A) Medidas para controlar !a inflación sin perjuicio de distribuir más

equitativamente las cargas que la situación impone.

Por afectar fundamentalmente la Inflación a las clases menos pudientes

de! país, empeorando la desigual distribución de la renta ya

existente, se procede a la congelación durante e! plazo de dos meses,

de los precios de todos los productos y las tarifas de todos Jos

servicios para fijar a partir de esa fecha una lista selectiva de los

que han de quedar sometidos a riguroso control hasta el 30 de

septiembre de 1977.

Respetando las más estrictas exigencias de carácter social, el

Gobierno ha decidido en materia de retribuciones o salarios que

manteniendo !a negociación colectiva aunque abreviando el plazo para

ella, se limiten, si no hay acuerdo, las tasas dé crecimiento de

aquéllas teniendo en cuenta fundamentalmente las alzas experimentadas

en el coste de la vida.

«OFRECEMOS UNA POLÍTICA DE ESTABILIDAD ECONÓMICA]

(no un plan de estabilización)

Esta decisión es mucho más rigurosa y drástica en lo que concierne a

las rentas de capital, prohibiéndose durante 1977 la distribución de

participaciones en los beneficios a favor dé ios Consejos de

Administración o de las Juntas que hagan sus veces en cuantía superior

a la correspondiente al año 1976.

B) Medidas para recuperar más altos niveles de empleo y reactivar la

economía.

No estando el Gobierno dispuesto a admitir que se mantengan los

actuales niveles de paro se adoptan un conjunto de medidas con un

efecto directo o Indirecto para corregir este desequilibrio con

desigual incidencia sobre los diferentes sectores económicos y

regiones españolas.

- En esta misma línea se inscribe ¡a suspensión por e! plazo de un

.año del artículo 35 de la ley de Relaciones Laborales y su

sustitución por una nueva normativa. El Gobierno entiende que esta

modificación tiene pleno sentido en estos momentos de creciente

desempleo, púas la experiencia ha puesto de manifiesto que desde la

entrada en vigor de este artículo se ha producido una drástica

reducción en la contratación de nuevos trabajadores.

C) Medidas para reducir el déficit exterior instrumentando un

efectivo ahorro de energía.

Con el fin de detener el deterioro creciente de la Balanza Comercial y

habida cuenta del peso de ésta en la Balanza de Pagos, ei Gobierno

considera imprescindible Intensificar el control de las importaciones.

En esta línea y entre otras razones por la desfavorable repercusión

sobre nuestra Balanza de Pagos, de las compras de crudos petrolíferos

se han arbitrado rigurosas medidas para moderar el consumo de energía

y estimular su ahorro promoviéndose su utilización racional y

fomentando el- uso de energías alternativas.

D) Medidas fiscales en orden a la contribución sobre la renta y

la represión dól fraude fiscal.

El Gobierno está dispuesto a que el Impuesto sobre la Renta se

configure en el gravamen directo básico de nuestro cuadro tributario,

instrumento ineludible para conseguir una más justa distribución de la

renta por ello, y como un primer paso, elevá en un 10 por 100 (os

tipos de gravamen de la vigente tarifa correspondientes a los tramos

de base liquidable superiores a un millón de pesetas.

E) Medidas de restricción de! gasto público.

No puede soslayarse en este contexto el compromiso de una mayor

economía en los gastos públicos y una mayor eficacia en la gestión de

los servicios. Por ello, e¡ Gobierno, a propuesta de su Presidente,

podrá acordar Ja supresión, refundición o reestructuración de los

Departamentos ministeriales, y de los organismos y servicios de la

Administración del Estado e institucional, cualquiera que sea el rango

de la disposición por la que fueron creados o se encuentren regulados.

El Gobierno es consciente de que cuanto antecede, mera síntesis de su

programa económico, no es cómodo ni es grato, pero como también sabe

que sus decisiones no son tan drásticas como las aplicadas en otros

países de nuestra proximidad geográfica, las ha tomado porque tiene el

convencimiento de que el sentido de responsabilidad por parte de

empresarios y trabajadores Tes hará comprender que son medidas

necesarias y convenientes.

Principios básicos

Con este convencimiento, y contando con el esfuerzo colectivo para una

nueva solidaridad nacional, estamos seguros de que España podrá

enfrentarse a medio plazo al reto de una definición de un nuevo modelo

económico-social basado en los que creemos pueden ser tos siete

principios básicos que orienten a nuestra futura economía:

1. Principio de Planificación Democrática, lo cual supone que

la elaboración é instrumentación de ta política económica debe

fundamentarse, en el principio de participación.

2. Principio de libre empresa y economía de mercado,

distinguiéndose claramente ios campos del sector privado y público

para clarificar las expectativas empresariales.

3. Principio de equilibrio social, que supone defender y admitir ta

intervención del Estado en cuanto sea necesario para conseguir una

auténtica igualdad de oportunidades, garantizando la justicia y

el equilibrio en el desarrollo de las relaciones laborales, en un con-

texto de libertad, pluralismo y participación.

4. Principio de justicia, que, en su propia configuración,

supone aceptar como idea prioritaria la necesidad de una equitativa

distribución de la renta y Je la riqueza, así como la idónea satisfac-

ción de las necesidades colectivas básicas.

5. Principio de coherencia, es decir, de coordinación de objetivos

para asegurar el elevado nivel de empleo, la estabilidad de los

precios, la mejora de la calidad de vida y la defensa del consumidor.

6. Principio de crecimiento económico sin miedo al cambio

institucional, puesto que aquél, si es equitativo, debe ir unido a !a

superación cíe los impedimentos estructurales que perturban dicho

proceso.

7. Principio de equilibrio espacia!, puesto que si la región

se ha do ¡econ-figurar como protagonista de! desarrollo económico

social, es preciso paralelamente garantizar.´-la reducción de

sus desigualdades económicas, .distribuyendo

equitativamente los resultados, del proceso de crecimiento.

E! Gobierno solo, no puede

Pero sería engañar a[ pueblo español afirmar que sólo, el Gobierno

puede y debe resolver satisfactoriamente y de golpe todos nuestros

problemas. La realidad nos demuestra que una parte importante de

nuestra legislación laboral, económica y fiscal está desfasada y hay

que cambiarla. Es de esperar —sin olvidar que hay qué superar e!

escepticismo de algunos— que esta realidad cebe ponderarse por todos

los españoles para que colaboren a través de una tregua de

conflictividad primero, de una efectiva participación después en esta

tarea común. Colaboración de todo punto necesaria, ya que de ello

depende, en definitiva, nuestro bienestar y nuestra prosperidad.

Sábado 9 octubre 1976

Arriba 13

 

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